Mostrando entradas con la etiqueta Orar. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Orar. Mostrar todas las entradas

sábado, 17 de agosto de 2013

SÚPLICAS QUE PUEDEN SER UTILIZADAS PRIVADAMENTE POR LOS FIELES EN LA LUCHA CONTRA EL PODER DE LAS TINIEBLAS

Poderoso San Miguel

Oraciones:
Señor Dios, apiádate de mí, siervo tuyo, que, a causa de muchas insidias, me he vuelto como un objeto perdido; sálvame de la mano de mis enemigos y ven a buscarme si estoy perdido, acógeme cuando me encuentres, y no me abandones, así podré agradarte por siempre, porque sé que me has redimido con tu fuerza.

Por Jesucristo nuestro Señor.  Amén.

Oh Dios, origen de toda misericordia y de toda bondad, que quisiste que tu hijo sufriera por nosotros el suplicio de la cruz para librarnos del poder del enemigo; mira propicio mi humillación y dolor, y condéneme, pues me renovaste en la fuete bautismal, que, habiendo vencido el ataque del Maligno, me colme la gracia de tu bendición.

Por Jesucristo nuestro Señor.   Amén.

jueves, 1 de agosto de 2013

REZAR CON LOS CINCO DEDOS




1. El pulgar es el más cercano a ti. Así que empieza orando por quienes están más cerca de ti. Son las personas más fáciles de recordar. Orar por nuestros seres queridos es “una dulce obligación”.

2. El siguiente dedo es el índice. Ora por quienes enseñan, instruyen y sanan. Esto incluye a los maestros, profesores, médicos y sacerdotes. Ellos necesitan apoyo y sabiduría para indicar la dirección correcta a los demás. Tenlos siempre presentes en tus oraciones.

3. El siguiente dedo es el más alto. Nos recuerda a nuestros líderes. Ora por el presidente, los congresistas, los empresarios, y los gerentes. Estas personas dirigen los destinos de nuestra patria y guían a la opinión pública. Necesitan la guía de Dios.

4. El cuarto dedo es nuestro dedo anular. Aunque a muchos les sorprenda, es nuestro dedo más débil, como te lo puede decir cualquier profesor de piano. Debe recordarnos orar por los más débiles, con muchos problemas o postrados por las enfermedades. Necesitan tus oraciones de día y de noche. Nunca será demasiado lo que ores por ellos. También debe invitarnos a orar por los matrimonios.

5. Y por último está nuestro dedo meñique, el más pequeño de todos los dedos, que es como debemos vernos ante Dios y los demás. Como dice la Biblia "los últimos serán los primeros". Tu meñique debe recordarte orar por tí. Cuando ya hayas orado por los otros cuatro grupos verás tus propias necesidades en la perspectiva correcta, y podrás orar mejor por las tuyas.