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domingo, 16 de octubre de 2016

¿QUÉ TANTO SABES SOBRE EL INFIERNO?


Habíamos hablado sobre el purgatorio, ahora sobre el el infierno. En un retiro de ocho días que vivió Santa Faustina Kowalska, en octubre de 1936, ella vio el abismo del infierno con varios de sus tormentos. Luego escribió lo que se le permitió ver a pedido del mismo Cristo.

"Fui llevada por un Ángel al abismo del infierno. Es un sitio de gran tormento. ¡Cuán terriblemente grande y, extenso es! Las clases de torturas que vi: La primera es la privación de Dios; la segunda es el perpetuo remordimiento de conciencia; la tercera es que la condición de uno nunca cambiará; la cuarta es el fuego que penetra en el alma sin destruirla -un sufrimiento terrible, ya que es puramente fuego espiritual,-prendido por la ira de Dios”, describió la santa.

Asimismo, señaló que la quinta tortura es una oscuridad continua con un terrible olor sofocante y que a pesar de la oscuridad, las almas de los condenados se ven entre ellos.

“La sexta es la compañía constante de Satanás; la séptima es una angustia horrible, odio a Dios, palabras indecentes y blasfemia. Estos son los tormentos que sufren los condenados, pero no es el fin de los sufrimientos. Existen tormentos especiales destinados para almas en particular. Estos son los tormentos de los sentidos. Cada alma pasa por sufrimientos terribles e indescriptibles, relacionado con el tipo de pecado que ha cometido”.

Por otro lado indicó que hay cavernas y fosas de tortura donde cada forma de agonía difiere de la otra. “Yo hubiera fallecido a cada vista de las torturas – explicó Santa Faustina - si la Omnipotencia de Dios no me hubiera sostenido. Estoy escribiendo esto por orden de Dios, para que ninguna alma encuentre una excusa diciendo que no existe el infierno, o que nadie ha estado ahí y por lo tanto, nadie puede describirlo".

domingo, 19 de abril de 2015

EN EL CIELO HAY ESPACIO


Les escribo esto para que no pequen. Pero, si alguien peca, tenemos como intercesor ante el Padre, a Jesucristo, el justo. Porque él se ofreció como víctima de expiación por nuestros pecados, y no sólo por los nuestros, sino por los del mundo entero.

martes, 12 de agosto de 2014

EL CIELO COMO PLENITUD DE INTIMIDAD CON DIOS


Muchas veces nos hemos preguntado que es el cielo, pero también hay que reconocer, que no siempre luchamos para alcanzarla. He aquí algunos datos que nos puede aclarar un poco que es el cielo. Cuando haya pasado la figura de este mundo, los que hayan acogido a Dios en su vida y se hayan abierto sinceramente a su amor, por lo menos en el momento de la muerte, podrán gozar de la plenitud de comunión con Dios, que constituye la meta de la existencia humana.

Como enseña el Catecismo de la Iglesia católica, «esta vida perfecta con la santísima Trinidad, esta comunión de vida y de amor con ella, con la Virgen María, los ángeles y todos los bienaventurados se llama "el cielo". El cielo es el fin último y la realización de las aspiraciones más profundas del hombre, el estado supremo y definitivo de dicha» (n. 1024).


Tratemos de comprender el sentido bíblico del «cielo. En el lenguaje bíblico el «cielo», cuando va unido a la «tierra», indica una parte del universo. A propósito de la creación, la Escritura dice: «En un principio creo Dios el cielo y la tierra»  

viernes, 13 de diciembre de 2013

¿PUEDE UNO PURIFICARSE EN LA VIDA TERRENA?

El sacrificio en el altar

Sí es posible. Es posible llegar directamente al Cielo. Los Santos son ejemplos de esta posibilidad de purificación en nuestra vida terrena: ninguno ha llegado a la santidad sin purificarse a través del sufrimiento, la oblación, la entrega absoluta a los planes de Dios. Y algunos, hasta el martirio. Así, las oportunidades de purificación que nos presenta Dios Nuestro Señor a través de circunstancias dolorosas o adversas en nuestra vida deben verse, no como castigo, sino como lo que son: oportunidades de purificación, para disminuir u obviar el Purgatorio.

¿Cómo evitar el Infierno? ¿Cómo evitar, también, el Purgatorio?

La receta es clara:
  • Buscar la Voluntad de Dios y no la propia
  • Rechazar el pecado
  • Arrepentirse de los pecados y confesarlos
  • Aprovechar las gracias de la Santa Misa
  • Aprovechar las oportunidades de conseguir "indulgencia plenaria", la cual nos borra el tiempo de purificación que tendríamos que pasar en el Purgatorio.

lunes, 9 de diciembre de 2013

¿QUÉ ES EL INFIERNO?

El fuego eterno

El Infierno es “Dogma de Fe”, es decir, de creencia obligatoria para los católicos. Y es de los dogmas de nuestra fe que presenta mayor número de textos de la Sagrada Escritura que lo sustentan, en los cuales por cierto aparece con diferentes nombres: abismo, horno de fuego, fuego eterno, lugar de tormentos, lugar de tinieblas, gehena, muerte segunda, fuego inextinguible, etc.

En resumidas cuentas, el Infierno forma parte, junto con el Cielo y el Purgatorio, de las opciones que nos esperan para la otra vida. Entre los secretos que reveló la Santísima Virgen María a los pastorcitos de Fátima, está una visión del Infierno, que les dio en una de sus apariciones. Sor Lucía nos dejó dicho: "Algunas personas, también piadosas, no quieren hablar a los niños pequeños sobre el Infierno, para no asustarlos. Sin embargo, Dios no dudó en mostrar el Infierno a tres menores y una de ellas contando apenas seis años".

¿Qué es el Purgatorio?

De las opciones que tenemos para después de la muerte, el Purgatorio es la única que no es eterna. Las almas que llegan al Purgatorio están ya salvadas, permanecen allí el tiempo necesario para ser purificadas totalmente.

El Purgatorio es Dogma de Fe. Todo Católico debe creer en el Purgatorio. A pesar de que la palabra purgatorio no aparece como tal en la Biblia, sí está descrita en 2 Macabeos 12, 41-40 y en: "La obra de cada uno vendrá a descubrirse. El día del Juicio la dará a conocer... El fuego probará la obra de cada cual... se salvará, pero como quien pasa por fuego" (1 Cor. 2, 13-15).