Mostrando entradas con la etiqueta La Misa Crismal. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta La Misa Crismal. Mostrar todas las entradas
miércoles, 12 de abril de 2017
TODO LISTO PARA LA MISA CRISMAL
Así pues el Santo Crisma, es
decir, el óleo perfumado que representa al mismo Espíritu Santo, nos
es dado junto con sus carismas el día de nuestro bautizo y de nuestra
confirmación y en la ordenación de los sacerdotes y obispos.
La materia
apta para el sacramento debe ser aceite de oliva. El crisma se hace
con óleo y aromas o materia olorosa.
Es conveniente recordar que
no es lo mismo el Santo Crisma que el óleo de los catecúmenos y de los enfermos
(que sólo son bendecidos, como se ha dicho más arriba, y pueden hacerlo otros
ministros en algunos casos).
El rito de esta misa, de la
misa crismal, incluye la renovación de las promesas sacerdotales. Tras la
homilía, el obispo invita a sus sacerdotes a renovar su consagración y
dedicación a Cristo y a la Iglesia. Juntos prometen solemnemente unirse más de
cerca a Cristo, ser sus fieles ministros, enseñar y ofrecer el santo sacrificio
en su nombre y conducir a otros a él.
Por tanto otro tema
importante de la misa crismal es el sacerdocio. Al entregar el misterio de la
eucaristía a la Iglesia, Cristo instituyó también el sacerdocio.
Los textos de la misa
presentan un conjunto catequético no solamente acerca del sacerdocio
ministerial, sino también relativo al sacerdocio general de los fieles: en la antífona
de entrada, la asamblea aclama: “Jesucristo nos ha convertido en un reino, y
hecho sacerdotes de Dios, su Padre”.
En esta misa crismal no se
dice el Credo. Tras la renovación de las promesas sacerdotales se
llevan en procesión los óleos al altar donde el obispo los puede preparar, si
no lo están ya. En último lugar se lleva el Santo Crisma, portado por un
diácono o un presbítero. Tras ellos se acercan al altar los portadores del pan,
el vino y el agua para la eucaristía.
Después del Sanctus se
bendicen el óleo de los enfermos y tras la oración después de la comunión se
bendice el óleo de los catecúmenos y se consagra el Santo Crisma.
Fuente; Aleteia
jueves, 2 de abril de 2015
MISA CRISMAL EN LA DIÓCESIS DE SOLOLÁ-CHIMALTENANGO
La Misa crismal, en la
cual el Obispo que concelebra con su presbiterio, consagra el santo Crisma y
bendice los demás óleos, es una manifestación de la comunión existente entre el
obispo y sus presbíteros en el único y mismo sacerdocio y ministerio de Cristo.
Para esta Misa ha de convocarse a los presbíteros de las diversas partes de la
diócesis para concelebrar con el obispo; y ser testigos y cooperadores en la
consagración del Crisma, del mismo modo que en el ministerio cotidiano son sus
colaboradores y consejeros.
La Misa crismal se
celebra, conforme a la tradición, el jueves de la Semana Santa. Sin embargo, si
es difícil para el clero y el pueblo reunirse aquel día con el Obispo, esta
celebración puede anticiparse a otro día, pero siempre cercano a la Pascua. El
nuevo Crisma y el nuevo óleo de los catecúmenos se han de utilizar en la
celebración de los sacramentos de la iniciación en la noche pascual.
jueves, 17 de abril de 2014
INSTITUCIÓN DE LA EUCARISTÍA, ORDEN SACERDOTAL Y EL MANDAMIENTO DEL AMOR
![]() |
| Lavatorio de los pies |
![]() |
| Traslado del Santísimo |
Con la Misa que
tiene lugar en las horas vespertinas del jueves de la Semana Santa, la Iglesia
comienza el Triduo pascual y evoca aquella última cena, en la cual el Señor
Jesús en la noche en que iba a ser entregado, habiendo amado hasta el extremo a
los suyos que estaban en el mundo, ofreció a Dios Padre su Cuerpo y su Sangre
bajo las especies del pan y del vino y los entregó a los apóstoles para que los
sumiesen, mandándoles que ellos y sus sucesores en el sacerdocio también los
ofreciesen.
Toda la atención del
espíritu debe centrarse en los misterios que se recuerdan en la Misa: es decir,
la institución de la Eucaristía, la institución del Orden sacerdotal, y el
mandamiento del Señor sobre la caridad fraterna
PEQUEÑO VIDEO DE LA BENDICIÓN DE LOS SANTOS ÓLEOS
![]() |
| Los Santos Óleos |
La recepción de los óleos sagrados en las distintas parroquias puede hacerse o antes de la celebración de la Misa vespertina "en la Cena del Señor", o en otro momento más oportuno. Esto puede ayudar a la formación de los fieles sobre el uso y efecto de los óleos y del Crisma en la vida cristiana.
miércoles, 16 de abril de 2014
LA MISA CRISMAL
La Misa crismal,
en la cual el Obispo que concelebra con su presbiterio, consagra el santo
Crisma y bendice los demás óleos, es una manifestación de la comunión existente
entre el obispo y sus presbíteros en el único y mismo sacerdocio y ministerio
de Cristo. Para esta Misa ha de convocarse a los presbíteros de las diversas
partes de la diócesis para concelebrar con el obispo; y ser testigos y
cooperadores en la consagración del Crisma, del mismo modo que en el ministerio
cotidiano son sus colaboradores y consejeros.
La Misa crismal
se celebra, conforme a la tradición, el jueves de la Semana Santa. Sin embargo,
si es difícil para el clero y el pueblo reunirse aquel día con el Obispo, esta
celebración puede anticiparse a otro día, pero siempre cercano a la Pascua. El
nuevo Crisma y el nuevo óleo de los catecúmenos se han de utilizar en la
celebración de los sacramentos de la iniciación en la noche pascual.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


















































.jpg)
-1.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
