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martes, 22 de octubre de 2013

BEATO JUAN PABLO II PRESENTE EN NUESTRA DIÓCESIS

En honor al patrono

Felicitamos a la parroquia Beato Juan Pablo II, el Camán, Patzicia en su feria titular. Recordando la vida de este gran santo; Karol Józef Wojtyła, conocido como Juan Pablo II desde su elección al papado en octubre de 1978, nació en Wadowice, a 50 kms. De Cracovia (Polonia), el 18 de mayo de 1920. Su pontificado de casi 27 años ha sido el tercero más largo en la historia de la Iglesia. Murió el 2 de abril de 2005 y fue beatificado en un tiempo récord por Benedicto XVI, el 1 de mayo de 2011.

Se ha anunciado últimamente la gran noticia de su canonización: En el curso del Consistorio, el Papa Francisco ha decretado que los Beatos Juan XXIII y Juan Pablo II sean canonizados, es decir inscritos en el Libro de los Santos, el 27 de abril del próximo año 2014, segundo domingo de Pascua, día dedicado a la Divina Misericordia.

Así celebran los fieles de la parroquia del Camán.

martes, 2 de julio de 2013

APRUEBAN MILAGRO

Beato Juan Pablo II


CIUDAD DEL VATICANO: Ahora sólo falta que el papa Francisco promulgue el decreto por el que se reconoce ese milagro que abre las puertas a la canonización del papa polaco Karol Wojtyla, (1920-2005), que podría celebrarse en diciembre próximo.
La fecha de la ceremonia la fijará el pontífice durante un consistorio de cardenales.

El pasado 18 de junio la comisión teológica de la Congregación para la Causa de los Santos dio ya su primer visto bueno a este milagro, que de momento se desconoce, aunque se asegura que se produjo en una mujer italiana que sufría cáncer y que se curó de manera inexplicable para la ciencia en 1 de mayo de 2011, el mismo día de la beatificación de Wojtyla.

El milagro que llevó a la beatificación de Juan Pablo II se realizó en la persona de la monja francesa Marie Simon Pierre, quien se curó de manera inexplicable para la ciencia de la enfermedad de Parkinson que padecía.

El camino hacia la santidad tiene varios escalones: el primero es venerable siervo de Dios, el segundo beato y el tercero santo.

Venerable Siervo de Dios es el título que se da a una persona muerta a la que se reconoce haber vivido las virtudes de manera heroica.

Para que un venerable sea beatificado es necesario que se haya producido un milagro debido a su intercesión, y para que sea canonizado (santo) es necesario un segundo milagro que debe ocurrir después de ser proclamado beato. AQUI

martes, 12 de marzo de 2013

ALGUNAS REGLAS DEL CÓNCLAVE

Obligación de secreto 

Los cardenales están obligados a guardar secreto absoluto sobre lo que atañe a las votaciones para la elección del Sumo Pontífice, bajo pena de excomunión latae sententiae (automática). 

Esta obligación de secreto se extiende a los presentes no cardenales. Entre las modificaciones introducidas por Benedicto XVI, se encuentra la sanción penal impuesta a las personas que, sin ser cardenales electores, están presentes de algún modo en el cónclave (enfermeros, servicios de comedor y limpieza, médicos, etc.) y que infrinjan el secreto absoluto y perpetuo sobre lo que directa o indirectamente tenga que ver con la elección del nuevo Papa. La sanción impuesta será siempre de excomunión automática, que solo puede ser levantada por la Santa Sede. 

Sin contacto con el exterior 

La admonición “extra omnes!”, hecha por el maestro de las celebraciones litúrgicas pontificias, indica que todos las personas ajenas al Cónclave deben abandonar la Capilla Sixtina. Durante las sesiones de votación, todas las puertas de esta Capilla han de permanecer cerradas y debe ponerse guardia a cada una de sus puertas. 

Durante el cónclave se prohíben contactos de los electores con el exterior. Tampoco se admite el uso de medios de comunicación como prensa diaria y periódica, radio, televisión, internet, etc. 


Las votaciones 

En la Capilla Sixtina los electores prestan el juramento prescrito y, tras una meditación sobre el gravísimo deber que les incumbe y, por tanto, sobre la necesidad de proceder con recta intención por el bien de la Iglesia universal, proceden a los escrutinios (cfr. DGDC, p. 429). Todo cardenal elector presente en el cónclave está obligado a votar: ha de hacerlo de manera visible (aunque el voto mismo debe ser secreto), pronunciando la fórmula prescrita al depositar su papeleta. Así que no se considera la posibilidad de abstenerse de votar, aunque no se excluyen votos en blanco. 

Es nula –y sus autores serían castigados con la excomunión latae sententiae– cualquier forma de “pactos, acuerdos, promesas u otros compromisos de cualquier género, que los puedan obligar a dar o negar el voto a uno o a algunos”. El libre intercambio de opiniones entre los electores, los días de reflexión y oración, las exhortaciones espirituales predicadas durante el cónclave, son los medios previstos con el fin de ayudar a que los cardenales electores formen su juicio y lleguen a un acuerdo. 

No hay límite en el número de las votaciones. Han de hacerse cuatro cada día; dos por la mañana y dos por la tarde. En principio, han de realizarse tantas votaciones cuantas sean necesarias, hasta que el Romano Pontífice quede elegido por la mayoría cualificada de dos tercios que es requerida. 

Forma extraordinaria 

Juan Pablo II había establecido que, después de 30/33 votaciones sin mayoría cualificada, si los cardenales estaban de acuerdo, podría exigirse solamente la mayoría absoluta (la mitad más uno). Pero ya en junio de 2007, Benedicto XVI hizo una modificación, al exigir siempre para la elección del Papa la mayoría de dos tercios. 

Benedicto XVI también ha visto oportuna una última modificación mediante otro Motu Proprio, Normas Nonnullas, del 22 de febrero pasado. Si en 33 o 34 escrutinios (según se haya realizado la primera votación el día de la inauguración del cónclave o el siguiente) no se hubiera alcanzado resultado positivo, se pasa obligatoriamente a la forma extraordinaria de elección. Esta consiste en el balotaje entre los dos cardenales que en el escrutinio precedente hubieran obtenido el mayor número de los votos, sin apartarse de la norma de que también en estas votaciones se requiere para la validez de la elección la mayoría cualificada de al menos dos tercios de los sufragios de los Cardenales presentes y votantes. En los escrutinios efectuados según esta modalidad, ambos candidatos no gozan de voz activa, o sea, ya no pueden votar. 

Aunque actualmente no parece viable, se considera la posibilidad de elegir a un candidato no obispo o a un residente fuera de la Ciudad del Vaticano. El último Papa elegido no siendo cardenal fue Urbano VI (1378-1389). Si el elegido no tuviera el carácter episcopal, una vez dado su asentimiento, habría de ser inmediata y solemnemente ordenado obispo. 

Consentimiento del elegido 

El cónclave concluye inmediatamente después de que el nuevo Sumo Pontífice elegido haya dado el consentimiento a la elección, salvo que él mismo disponga otra cosa. El maestro de las celebraciones litúrgicas pontificias, que actúa de notario, extiende el acta auténtica de la aceptación y del nombre elegido por el Papa. Cesa el estado de Sede Vacante y el Papa comienza sus funciones efectivas. La tradicional fumata blanca da a conocer al pueblo que hay nuevo Papa.

martes, 5 de marzo de 2013

INFATIGABLE BUSCADOR DE LA VERDAD


«Joseph Ratzinger no ha hecho sino continuar con la que ha sido su más clara opción de vida: la ‘renuncia’ de sí mismo por amor a Cristo y a su Iglesia».


Hay algunos acontecimientos que requieren de una cierta distancia para poder ser valorados, como es el caso de la renuncia de Benedicto XVI. Si bien es cierto que el Papa nos ha sorprendido tras la noticia inesperada, cuando reflexionamos con detenimiento su decisión, nos percatamos de que Joseph Ratzinger no ha hecho sino continuar con la que ha sido su más clara opción de vida: la ‘renuncia’ de sí mismo por amor a Cristo y a su Iglesia. 

En efecto, renunció desde el primer momento a tener una vida tranquila y cómoda, renunció a formar una familia, renunció a una formación mediocre, renunció a su amada patria, renunció a la vanidad, renunció a ejercer la defensa propia cuando era atacado y traicionado… Y ahora, en este momento de su vida en el que se ha sentido débil para poder llevar adelante su ministerio, ha renunciado al liderazgo en el seno de la Iglesia. La decisión de Benedicto XVI solo se explica por su viva conciencia de no ser dueño de la vocación que ha recibido de Dios. Monseñor José Ignacio Munilla

martes, 26 de febrero de 2013

AMAR A LOS ENEMIGOS

Un claro ejemplo

Enemigos son aquellos que nos hicieron una injuria y no la han reparado todavía o aquellos que  nos odian. Hay que amar a los enemigos no en cuanto enemigo, sino en cuanto hombre capaz de la eterna bienaventuranza. En el A.T. se anunció el amor a los enemigos, pero Jesucristo elevó el perdón y amor a los enemigo a la categoría de ley fundamental de la Nueva Alianza. «Amen a sus enemigos oren por los que os persigue…» «si ustedes perdonan también los perdonará...»

Odio de enemistad: es el que desea algún mal a una persona por considerarla mala en sí misma, se opone al amor de benevolencia y de amistad y es la forma más extremista del odio a una persona.

Deseo de venganza: no podemos pecar contra quien primero nos ha inferido un mal, antes vence el mal con el bien.

Obligación de otorgar signos comunes de amistad y afecto: Son los que se ofrece de ordinario a los vecinos o conocidos, (saludo, responder a sus preguntas) signos especiales, (conversar familiarmente, visitarse, escribirse) y estas señales no se le puede negar al enemigo.

Amar al enemigo obliga la reconciliación lo más pronto posible: de lo interior es perdonar inmediatamente la ofensa ahora lo exterior, hay que esperar el momento oportuno. En cuanto al orden: deberá tomar la iniciativa el ofensor. Y si se ofendieron mutuamente deberá iniciar el que ofendió primero o el que ofendió gravemente. El ofendido está obligado a perdonar al ofensor que le pide perdón, si se niega, comete un pecado grave y no podrá ser absuelto.

jueves, 24 de enero de 2013

LA RELIQUIA DE SAN PEDRO DE SAN JOSÉ DE BETANCOURT


Santo hermano Pedro
En nuestra parroquia recibimos hoy con gran alegría la reliquia del “hermano Pedro” nacido en Tenerife, Islas Canarias (España). Terciario Franciscano, vivió en la ciudad de la Antigua Guatemala, Centro América. Primer Santo guatemalteco.

Entregó su vida al Señor en servicio a los más pobres y enfermos. Se destacó por su caridad, humildad, penitencia, amor a la Eucaristía y a la Virgen, a los pobres, enfermos y a las almas del purgatorio.

Murió el 25 de abril, 1667. Sus restos descansan en la Iglesia de San Francisco el Grande, Antigua Guatemala. Beatificado por S.S. Juan Pablo II el 22 de Junio de 1980 en la Basílica de San Pedro, Roma.

Canonizado durante la tercera visita del S.S. Juan Pablo II a Guatemala (viaje pastoral # 97), 30 de julio del 2002.

martes, 15 de enero de 2013

LA LIBERTAD



Carta Encíclica
Por lo que se deduce de la Familiaris consortio, Juan Pablo II, concibe la libertad como la capacidad de realizar la verdad del proyecto de Dios. “La libertad se concibe con frecuencia, no como capacidad de realizar la verdad del proyecto de Dios, sino como una fuerza autónoma de autoafirmación, no raramente contra los demás, en orden al propio bienestar egoísta”. (FC 6) “Ser libre quiere decir realizar los frutos de la verdad, actuar en la verdad. Ser libre quiere decir también saber rendirse, someterse a sí mismo a la verdad, y no someter la verdad a sí mismos, a las propias veleidades, a los propios intereses, a las propias coyunturas”.

 Juan Pablo II, comentando Juan 8, 32 enseña que la verdad es el fundamento esencial de la libertad. Citando GS, 17 recalca que la verdad es esencial al hombre y es la razón de su dignidad, de aquí se deduce que la libertad no es un capricho sino la capacidad de realizar y de realizarse en al vocación, vocación a la visión bienaventurada. Juan Pablo II enseña: “libertad no significa capricho. El hombre no puede hacer todo lo que puede o le agrada. No hay libertad sin lazos. El hombre es responsable de sí mismo, de los otros hombres y del mundo. Es responsable ante Dios”.

El hombre no pude ser auténticamente libre más que a través del amor. El amor a Dios sobre todo y el amor a los hombres: los hermanos, la personas cercanas, los compatriotas… esto es  lo que precisamente nos enseña Cristo, que nos amó hasta el fin”.

viernes, 21 de diciembre de 2012

¿Qué significa que Jesús nos mira con amor? y ¿se puede vivir esta experiencia hoy?

Benedicto XVI

«Creo que sí —afirmó el pontífice—, el Señor está siempre presente y nos mira a todos con amor, pero tenemos que encontrar esta mirada. El primer paso es conocer a Jesús tal y como aparece en los Evangelios», pero además, «no sólo en el ámbito académico y teórico, sino con el corazón, hablar con él en la oración. Es necesaria la razón, pero también el corazón. Los elementos clave son escuchar, responder, entrar en la comunidad de creyentes, la comunión con Cristo en los sacramentos, la eucaristía y la confesión, y realizar las palabras de la fe para que sean la fuerza de mi vida».

jueves, 1 de noviembre de 2012

LOS BIENAVENTURADOS


Los Santos

La Iglesia celebra hoy a todos los Santos, a todos los hombres y mujeres que lucharon en su vida terrena y dejaron todo por Aquel que se entregó por toda la humanidad. Esta Solemnidad de ser también la nuestra algún día, tenemos que ambicionarnos de ser santos y luchar para amontonar muchos tesoros en el Cielo. 

Comunión de los santos; la comunión de los santos, significa que ellos participan activamente en la vida de la Iglesia, por el testimonio de sus vidas, por la transmisión de sus escritos y por su oración. Contemplan a Dios, lo alaban y no dejan de cuidar de aquellos que han quedado en la tierra. La intercesión de los santos significa que ellos, al estar íntimamente unidos con Cristo, pueden interceder por nosotros ante el Padre. Esto ayuda mucho a nuestra debilidad humana.

Su intercesión es su más alto servicio al plan de Dios. Podemos y debemos rogarles que intercedan por nosotros y por el mundo entero.

Aunque todos los días deberíamos pedir la ayuda de los santos, es muy fácil que el ajetreo de la vida nos haga olvidarlos y perdamos la oportunidad de recibir todas las gracias que ellos pueden alcanzarnos. Por esto, la Iglesia ha querido que un día del año lo dediquemos especialmente a rezar a los santos para pedir su intercesión. 

Este día es una oportunidad que la Iglesia nos da para recordar que Dios nos ha llamado a todos a la santidad. Que ser santo no es tener una aureola en la cabeza y hacer milagros, sino simplemente hacer las cosas ordinarias extraordinariamente bien, con amor y por amor a Dios. Que debemos luchar todos para conseguirla, estando conscientes de que se nos van a presentar algunos obstáculos como nuestra pasión dominante; el desánimo; el agobio del trabajo; el pesimismo; la rutina y las omisiones.

Nuestra Madre

lunes, 22 de octubre de 2012

BEATO JUAN PABLO II



Queridos hermanos y hermanas, hoy resplandece ante nuestros ojos, bajo la plena luz espiritual de Cristo resucitado, la figura amada y venerada de Juan Pablo II. Hoy, su nombre se añade a la multitud de santos y beatos que él proclamó durante sus casi 27 años de pontificado, recordando con fuerza la vocación universal a la medida alta de la vida cristiana, a la santidad, como afirma la Constitución conciliar sobre la Iglesia Lumen gentium. Esas palabras fueron dichas por el Papa Benedicto XVI en la beatificación  del Beato Juan pablo II el 1 de mayo 2011.

Hoy celebramos la memoria del Beato Juan Pablo II, y en nuestra Diócesis lo tienen como patrono en la parroquia Beato Juan Pablo II, el Camán, los datos del Beatos es abundante,  pero nos basta con lo siguiente; Karol Józef Wojtyła, conocido como Juan Pablo II desde su elección al papado en octubre de 1978, nació en Wadowice, a 50 kms. De Cracovia (Polonia), el 18 de mayo de 1920. Su pontificado de casi 27 años ha sido el tercero más largo en la historia de la Iglesia. Murió el 5 de abril de 2005 y fue beatificación en un tiempo récord por Benedicto XVI, el 1 de mayo de 2011. 


¡Que el Beato interceda por nuestra Diócesis!