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miércoles, 23 de marzo de 2022

ACTO DE CONSAGRACIÓN AL CORAZÓN INMACULADO DE MARÍA

Se dio a conocer el texto de la consagración al Corazón Inmaculado de María que el Papa Francisco, junto con el Pueblo de Dios encabezado por los obispos y los sacerdotes de todo el mundo, pronunciará en la tarde del 25 de marzo 

ACTO DE CONSAGRACIÓN AL CORAZÓN INMACULADO DE MARÍA 

Oh María, Madre de Dios y Madre nuestra, nosotros, en esta hora de tribulación, recurrimos a ti. Tú eres nuestra Madre, nos amas y nos conoces, nada de lo que nos preocupa se te oculta. Madre de misericordia, muchas veces hemos experimentado tu ternura providente, tu presencia que nos devuelve la paz, porque tú siempre nos llevas a Jesús, Príncipe de la paz. 

Nosotros hemos perdido la senda de la paz. Hemos olvidado la lección de las tragedias del siglo pasado, el sacrificio de millones de caídos en las guerras mundiales. Hemos desatendido los compromisos asumidos como Comunidad de Naciones y estamos traicionando los sueños de paz de los pueblos y las esperanzas de los jóvenes. Nos hemos enfermado de avidez, nos hemos encerrado en intereses nacionalistas, nos hemos dejado endurecer por la indiferencia y paralizar por el egoísmo. Hemos preferido ignorar a Dios, convivir con nuestras falsedades, alimentar la agresividad, suprimir vidas y acumular armas, olvidándonos de que somos custodios de nuestro prójimo y de nuestra casa común. Hemos destrozado con la guerra el jardín de la tierra, hemos herido con el pecado el corazón de nuestro Padre, que nos quiere hermanos y hermanas. Nos hemos vuelto indiferentes a todos y a todo, menos a nosotros mismos. Y con vergüenza decimos: perdónanos, Señor. 

En la miseria del pecado, en nuestros cansancios y fragilidades, en el misterio de la iniquidad del mal y de la guerra, tú, Madre Santa, nos recuerdas que Dios no nos abandona, sino que continúa mirándonos con amor, deseoso de perdonarnos y levantarnos de nuevo. Es Él quien te ha entregado a nosotros y ha puesto en tu Corazón inmaculado un refugio para la Iglesia y para la humanidad. Por su bondad divina estás con nosotros, e incluso en las vicisitudes más adversas de la historia nos conduces con ternura. 

Por eso recurrimos a ti, llamamos a la puerta de tu Corazón, nosotros, tus hijos queridos que no te cansas jamás de visitar e invitar a la conversión. En esta hora oscura, ven a socorrernos y consolarnos. Repite a cada uno de nosotros: “¿Acaso no estoy yo aquí, que soy tu Madre?”. Tú sabes cómo desatar los enredos de nuestro corazón y los nudos de nuestro tiempo. Ponemos nuestra confianza en ti. Estamos seguros de que tú, sobre todo en estos momentos de prueba, no desprecias nuestras súplicas y acudes en nuestro auxilio. 

Así lo hiciste en Caná de Galilea, cuando apresuraste la hora de la intervención de Jesús e introdujiste su primer signo en el mundo. Cuando la fiesta se había convertido en tristeza le dijiste: «No tienen vino» (Jn 2,3). Repíteselo otra vez a Dios, oh Madre, porque hoy hemos terminado el vino de la esperanza, se ha desvanecido la alegría, se ha aguado la fraternidad. Hemos perdido la humanidad, hemos estropeado la paz. Nos hemos vuelto capaces de todo tipo de violencia y destrucción. Necesitamos urgentemente tu ayuda materna. 

Acoge, oh Madre, nuestra súplica. 

Tú, estrella del mar, no nos dejes naufragar en la tormenta de la guerra. 

Tú, arca de la nueva alianza, inspira proyectos y caminos de reconciliación. 

Tú, “tierra del Cielo”, vuelve a traer la armonía de Dios al mundo. 

Extingue el odio, aplaca la venganza, enséñanos a perdonar. 

Líbranos de la guerra, preserva al mundo de la amenaza nuclear. 

Reina del Rosario, despierta en nosotros la necesidad de orar y de amar. 

Reina de la familia humana, muestra a los pueblos la senda de la fraternidad. 

Reina de la paz, obtén para el mundo la paz. 

Que tu llanto, oh Madre, conmueva nuestros corazones endurecidos. Que las lágrimas que has derramado por nosotros hagan florecer este valle que nuestro odio ha secado. Y mientras el ruido de las armas no enmudece, que tu oración nos disponga a la paz. Que tus manos maternas acaricien a los que sufren y huyen bajo el peso de las bombas. Que tu abrazo materno consuele a los que se ven obligados a dejar sus hogares y su país. Que tu Corazón afligido nos mueva a la compasión, nos impulse a abrir puertas y a hacernos cargo de la humanidad herida y descartada. 

Santa Madre de Dios, mientras estabas al pie de la cruz, Jesús, viendo al discípulo junto a ti, te dijo: «Ahí tienes a tu hijo» (Jn 19,26), y así nos encomendó a ti. Después dijo al discípulo, a cada uno de nosotros: «Ahí tienes a tu madre» (v. 27). Madre, queremos acogerte ahora en nuestra vida y en nuestra historia. En esta hora la humanidad, agotada y abrumada, está contigo al pie de la cruz. Y necesita encomendarse a ti, consagrarse a Cristo a través de ti. El pueblo ucraniano y el pueblo ruso, que te veneran con amor, recurren a ti, mientras tu Corazón palpita por ellos y por todos los pueblos diezmados a causa de la guerra, el hambre, las injusticias y la miseria. 

Por eso, Madre de Dios y nuestra, nosotros solemnemente encomendamos y consagramos a tu Corazón inmaculado nuestras personas, la Iglesia y la humanidad entera, de manera especial Rusia y Ucrania. Acoge este acto nuestro que realizamos con confianza y amor, haz que cese la guerra, provee al mundo de paz. El “sí” que brotó de tu Corazón abrió las puertas de la historia al Príncipe de la paz; confiamos que, por medio de tu Corazón, la paz llegará. A ti, pues, te consagramos el futuro de toda la familia humana, las necesidades y las aspiraciones de los pueblos, las angustias y las esperanzas del mundo. 

Que a través de ti la divina Misericordia se derrame sobre la tierra, y el dulce latido de la paz vuelva a marcar nuestras jornadas. Mujer del sí, sobre la que descendió el Espíritu Santo, vuelve a traernos la armonía de Dios. Tú que eres “fuente viva de esperanza”, disipa la sequedad de nuestros corazones. Tú que has tejido la humanidad de Jesús, haz de nosotros constructores de comunión. Tú que has recorrido nuestros caminos, guíanos por sendas de paz. Amén.

miércoles, 2 de febrero de 2022

EL EVANGELIO DE HOY

Del Evangelio según San Lucas 

Cuando llegó el día fijado por la Ley de Moisés para la purificación, llevaron al niño a Jerusalén para presentarlo al Señor, como está escrito en la Ley: "Todo varón primogénito será consagrado al Señor". También debían ofrecer un sacrificio, un par de tórtolas o de pichones de paloma, como ordena la Ley del Señor. 

Vivía entonces en Jerusalén un hombre llamado Simeón, que era justo y piadoso, y esperaba el consuelo de Israel. El Espíritu Santo estaba en él, y le había revelado que no moriría antes de ver al Mesías del Señor. 

Conducido por el mismo Espíritu, fue al Templo, y cuando los padres de Jesús llevaron al niño para cumplir con él las prescripciones de la Ley, lo tomó en sus brazos y alabó a Dios, diciendo: «Ahora, Señor, puedes dejar que tu servidor muera en paz, como lo has prometido, porque mis ojos han visto la salvación que preparaste delante de todos los pueblos: luz para iluminar a las naciones y gloria de tu pueblo Israel». 

Su padre y su madre estaban admirados por lo que oían decir de él. Simeón, después de bendecirlos, dijo a María, la madre: «Este niño será causa de caída y de elevación para muchos en Israel; será signo de contradicción, y a ti misma una espada te atravesará el corazón. Así se manifestarán claramente los pensamientos íntimos de muchos». 

Había también allí una profetisa llamada Ana, hija de Fanuel, de la familia de Aser, mujer ya entrada en años, que, casada en su juventud, había vivido siete años con su marido. Desde entonces había permanecido viuda, y tenía ochenta y cuatro años. No se apartaba del Templo, sirviendo a Dios noche y día con ayunos y oraciones. 

Se presentó en ese mismo momento y se puso a dar gracias a Dios. Y hablaba acerca del niño a todos los que esperaban la redención de Jerusalén. Después de cumplir todo lo que ordenaba la Ley del Señor, volvieron a su ciudad de Nazaret, en Galilea. El niño iba creciendo y se fortalecía, lleno de sabiduría, y la gracia de Dios estaba con Él. (Lc 2,22-40) 

La oferta 
Según la ley de Moisés, el primogénito varón era propiedad del Señor y estaba destinado al servicio del templo. Cuando más tarde los descendientes de Leví, los levitas, se hicieron cargo del servicio del templo, este requisito desapareció, pero el primogénito debía ser rescatado mediante una ofrenda para el mantenimiento del sacerdote. 

El encuentro con Simeón 
El anciano Simeón, conducido por el Espíritu, fue al Templo; y por inspiración del Espíritu Santo reconoce a Jesús como el Esperado, la luz de las naciones. Una Luz ante la que hay que posicionarse: "La luz verdadera vino al mundo, la luz que ilumina a todo hombre... y sin embargo el mundo no le reconoció" (Jn 1,9-10). 

Una espada atravesará el alma 
Simeón bendice a los padres del niño, pero sus palabras se dirigen sólo a la madre. El niño será un signo de contradicción: Jesús es la luz del mundo, pero será rechazado; Jesús será admirado y amado, pero será crucificado; morirá y resucitará. Un camino de contradicción que marcará el corazón de la Madre. 

El encuentro con Ana 
La profetisa Ana también llega al templo. Por los detalles del evangelista, está claro que ella también es una mujer de Dios, anciana y viuda. Su condición de profetisa le permite ver lo que a otros les cuesta ver: la presencia de Dios. Sabe ir más allá de las apariencias y ve en el Niño al Mesías esperado por el pueblo. 

El asombro 
De Simeón y Ana se dice que eran "viejos". Por lo general, los ancianos viven de recuerdos, de nostalgia por los tiempos pasados, mientras que los jóvenes viven de esperanzas, mirando al futuro. En este caso nos encontramos ante dos personas mayores que, frente al Niño, miran al frente, esperan, se preguntan. Cantan a la alegría y a la esperanza. Detalles que nos hacen comprender lo jóvenes que son de corazón, porque es un corazón habitado por Dios y sus promesas, y Dios no defrauda. 

Los profetas 
En este pasaje evangélico también nosotros estamos involucrados, porque los que aceptan vivir el Evangelio son y serán signos de contradicción. Tomar posición ante el Señor Jesús, Luz de los Gentiles, requiere valor; pero, ante todo, exige ser "de Dios", como Simeón y Ana. También se necesita ser consciente de que no siempre tendremos todo claro, como les ocurrió a José y a María, que se quedaron asombrados ante lo que les dijeron los ancianos; sabemos que María "guardaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón”.

sábado, 13 de noviembre de 2021

MAGNIFICAT

Lc 1, 46-55


Proclama mi alma 
la grandeza del Señor, 
se alegra mi espíritu en Dios, 
mi salvador; 
porque ha mirado la humillación 
de su esclava. 

Desde ahora me felicitarán 
todas las generaciones, 
porque el Poderoso ha hecho 
obras grandes por mí: 
su nombre es santo, 
y su misericordia llega a sus fieles 
de generación en generación. 

Él hace proezas con su brazo: 
dispersa a los soberbios de corazón, 
derriba del trono a los poderosos 
y enaltece a los humildes, 
a los hambrientos los colma de bienes 
y a los ricos los despide vacíos. 

Auxilia a Israel, su siervo, 
acordándose de la misericordia 
–como lo había prometido a nuestros padres– 
en favor de Abrahán 
y su descendencia por siempre. 

Gloria al Padre, y al Hijo, 
y al Espíritu Santo. 
Como era en el principio, 
ahora y siempre, 
por los siglos de los siglos. 
Amén.

miércoles, 14 de julio de 2021

ROBERTO MANCINI Y SU FE: "NUESTRA SEÑORA ES LA MADRE DE TODOS NOSOTROS"

Foto de Marco Iacobucci Epp | Shutterstock
En una entrevista con el programa "A Sua Immagine", el técnico de la selección asegura que la presencia de Dios lo ayuda todos los días. Y luego explica cuáles son los valores que transmite a los jugadores que entrena. 

El apoyo de la Virgen y la fe son la fuerza del seleccionador nacional Roberto Mancini. «Soy un creyente católico, un practicante. Crecí en el oratorio debajo de la casa, fue una gran suerte». Estas son las palabras de Roberto Mancini entrevistado por Monseñor Dario Edoardò Viganò en el episodio del 19 de junio de “A sua immagine”, el programa religioso de Raiuno.  

DEVOCIÓN A LA VIRGEN 
“Nuestra Señora es la madre de todos nosotros, siempre está cerca de nosotros”, dijo el técnico de la selección. Quien ya en una entrevista anterior había recordado su relación con Medjugorje , lugar decisivo en su encuentro con la fe. Roberto Mancini explicó que cree en las apariciones de la Virgen. Y dijo que fue a la aldea de Bosnia varias veces, y también se reunió con los videntes. 

LOS VALORES QUE TRANSMITE A LOS JUGADORES 
En la selección, dice ser un buen educador, antes de ser entrenador. 

“Espero haber sido un buen educador para mis jugadores -dice el técnico de la selección-.  Hoy la gente quiere todo de inmediato, pero en mi carrera he estado rodeado de gente que me ha tenido paciencia. Por eso digo que hay que saber esperar y trato de ser muy paciente con mis hijos. En estos días de europeos tengo ganas de decir que la pasión es muy importante. Pero lo que realmente importa en la vida es el amor”. (Sport Face, 20 de junio).

Fuente; Aleteia

martes, 29 de diciembre de 2020

IGLESIA DE SANTA MARÍA DEL MONTIROLO


Exterior del templo

La pequeña iglesia, construida en Vía del Montirolo, a las afueras de la ciudad, tiene una sencilla fachada y un pequeño campanario a la izquierda. Recién en este siglo se añadió un cuerpo lateral, utilizado durante cierto tiempo como ermita, y el techo sostenido por columnas sobre la puerta de entrada. La sala interior, con un ábside semicircular con frescos, ha sido recientemente remodelada por completo. 

La Piazza (1703) se refiere al pequeño edificio. La ubicación del fresco central en una especie de hornacina, más pequeña y profunda que el ábside, y el estilo de composición del siglo XVII, nos llevan a hipotetizar la preexistencia de esta parte al resto del edificio. Quizás una capilla rural original fue ampliada progresivamente para constituir una verdadera iglesia. Incluso el estilo posterior, probablemente del siglo XIX, del resto de la decoración sugiere esta tesis. 

La posición estratégica en el cruce de carreteras que une Castel San Pietro Romano con Palestrina y Capranica Prenestina y el Santuario de Mentorella, hizo posible que los peregrinos se detuvieran allí. Esta presencia es tan conspicua que induce a agrandar el ábside de la capilla original y adornarla con otros elementos decorativos, que sin embargo no armonizan con el cuadro central más antiguo que representa a la Virgen sentada sobre un manto de nubes con el Niño bendito en su regazo.



Dos angelitos sostienen una corona en su cabeza. Protegida por una vitrina, la imagen mariana denota una estructura compositiva y un estilo, para las piezas originales, del siglo XVII. De hecho, muchas zonas están repintadas y alteradas tanto en los rasgos como en los fondos cromáticos como el angelito de la izquierda, parte de los rostros de la Virgen y el Niño, el brazo y pierna izquierdos de este último, los pliegues de la ropa. 

Podemos suponer una intervención realizada quizás a finales del siglo pasado por estar relacionada con el posicionamiento de la estructura de madera del relicario, y su decoración de falso mármol, con las pilastras que dividen la superficie del ábside y las dos imágenes laterales de santos.



Interior del templo

Estos se colocan respectivamente a izquierda y derecha de la imagen mariana, en dos campos ovalados delimitados por marcos pintados, coronados con hojas y volutas y coronados por festones vegetales que cuelgan del falso arquitrabe. Los personajes están representados con sus atributos típicos (la serpiente para S. Domenico, la cruz, la calavera y la campana con la vara para S. Antonio). Estos también tienen un fuerte repintado en la cara y las manos. Se trata de dos santos patronos de la vida rural, S. Domenico da Cucullo protector contra las serpientes y S. Antonio Abate de los animales domésticos, cuyos cultos identifican claramente las actividades que se practican en la zona.


Originalmente se suponía que los nombres de los dos personajes estaban pintados en las placas de abajo. En el centro de la bóveda del ábside se encuentra la paloma, símbolo del Espíritu Santo rodeado por una nube de angelitos. Esta es la parte más alterada de toda la composición, casi completamente repintada, tanto que no permite distinguir las áreas originales de las posteriores. Incluso la densa decoración de rosas que corre por todos lados parece, como los festones que caen en los paneles laterales, una adición del siglo XIX. 

viernes, 8 de mayo de 2020

MES DE MAYO


En el mes de mayo alzamos nuestros ojos a María, la mujer que fue asociada de una manera única en la obra de reconciliar a la humanidad con Dios. Según el designio del Padre, Cristo debía llevar a cabo esta obra por medio de su sacrificio. Sin embargo, una mujer estaría asociada con Él, la Virgen inmaculada, quien por eso se presenta ante nuestros ojos como el modelo más perfecto de cooperación en la obra de salvación…

El "Sí" de la anunciación no sólo fue la aceptación de la maternidad que se le ofrecía, sino que significaba, sobre todo, el compromiso de María de servir al misterio de la redención. La redención fue la obra de su Hijo; María fue asociada a esta obra en un nivel subordinado. Sin embargo, su participación fue real y exigente. Al consentir con el mensaje del Ángel, María accedió a colaborar en la totalidad de la obra para reconciliar a los hombres con Dios, en el momento en que su Hijo la llevara a cabo.

San Juan Pablo II, 9 de mayo 1983.

viernes, 1 de mayo de 2020

MADRE DE MI DIOS

Virgen del Rosario, Guatemala

Virgen, madre de mi Dios,
has que yo sea todo tuyo.
Tuyo en la vida, tuyo en la muerte,
tuyo en el sufrimiento,
en el miedo y en la miseria;
tuyo en la cruz y en el doloroso desconsuelo,
tuyo en el tiempo y en la eternidad.
Virgen, Madre de mi Dios,
Haz que yo sea todo tuyo.
Amén.

San Juan Pablo II

viernes, 12 de mayo de 2017

EL MES DE MAMÁ


La Iglesia otorga este mes a María para conocerla y amarla más.

Mayo es el mes de las flores, de la primavera. Muchas familias esperan este mes para celebrar la fiesta por la recepción de algún sacramento de un familiar. También, Mayo es el mes en el que todos recuerdan a su mamá (el famoso 10 de Mayo) y las flores son el regalo más frecuente de los hijos para agasajar a quien les dio la vida.

Por otro lado, todos saben que este mes es el ideal para estar al aire libre, rodeado de la belleza natural de nuestros campos. Precisamente por esto, porque todo lo que nos rodea nos debe recordar a nuestro Creador, este mes se lo dedicamos a la más delicada de todas sus creaturas: la santísima Virgen María, alma delicada que ofreció su vida al cuidado y servicio de Jesucristo, nuestro redentor.

domingo, 10 de mayo de 2015

FELIZ DÍA MADRE


En primer lugar felicitamos a la Madre de nuestro Señor, por ser madre de todos, buenos y malos. Y también a cada una de las mamás del mundo entero, porque en ellas encontramos la ternura y el amor de Dios hacia nosotros. Recordamos de una manera especial a todas las madres que en las dificultades de la vida cuidan y tratan de llevar adelante ellas solas a sus hijos haciendo las veces de padre, Dios las bendiga a todas.

viernes, 8 de mayo de 2015

LOS DETALLES DE UN HIJO A UNA MADRE


Los detalles que debemos de tener con nuestra Madre;

§  Mirar a María como a una madre: Platicarle todo lo que nos pasa: lo bueno y lo malo. Saber acudir a ella en todo momento.
§  Demostrarle nuestro cariño: Hacer lo que ella espera de nosotros y recordarla a lo largo del día.
§  Confiar plenamente en ella: Todas las gracias que Jesús nos da, pasan por las manos de María, y es ella quien intercede ante su Hijo por nuestras dificultades.
§  Imitar sus virtudes: Esta es la mejor manera de demostrarle nuestro amor.

jueves, 7 de mayo de 2015

UN MES MUY HERMOSO


En este mes, María nos cuida siempre y nos ayuda en todo lo que necesitemos. Ella nos ayuda a vencer la tentación y conservar el estado de gracia y la amistad con Dios para poder llegar al Cielo. María es la Madre de la Iglesia.

miércoles, 25 de marzo de 2015

UN SÍ QUE CAMBIÓ LA HISTORIA


Gracias al SI de una mujer, toda la historia de la humanidad ha cambiado. Y bajo la intercesión de esta mujer ponemos la vida de todos los niños no nacidos.

sábado, 27 de diciembre de 2014

LA SAGRADA FAMILIA

La sagrada familia

María y José constituyen una familia: son esposos. María es la madre de Jesús; José, aunque no lo sea biológicamente, es quien, por encargo de Dios, ha de entregar su vida al amor a María y al cuidado y la educación de Jesús, es su padre. Nosotros la llamamos la Sagrada Familia. Toda familia es sagrada, se basa en el amor. “Dios nos amó primero”, dice san Juan. El amor está enraizado en Dios. Como también la nueva vida que surge en la familia.

Todo hijo es un misterio que toma carne en la familia. Por tener un hijo se felicita a sus padres, porque supone el acontecimiento más gozoso que les puede acontecer. Pero es un gozo que implicará dolor, como vemos en el episodio del evangelio de la presentación del Niño en el templo. Los hijos también hay que padecerlos. La paternidad, la maternidad exigen renuncias. Se lo exigió a María y José. Ser padre es un reto, supone enfrentarse a situaciones de conflicto. Constatar esto no debe desaconsejar de tener hijos, como sucede con frecuencia en los matrimonios jóvenes. 

Concelebrando en la Capilla "La Sagrada Familia" Nazaret

viernes, 21 de noviembre de 2014

FLOR DE LA CREACIÓN


Esta era una niña/ con aire de flor/ agua más que el rio/ fuego más que el sol. Vivía en el templo/ del rey Salomón/ oyendo en los salmos/ ecos de otra voz. Quemaban su pecho/ con celeste ardor/ palabras magnificas/ silencio de Dios. “¡Oh Padre que habitas/ en alto esplendor/ envía el rocío/ del Hijo de Dios! ¡Ábrase la tierra:/ brote el Salvador!/ ¡Lloved, rojas nubes/ al Dios de Jacob! ¡Floreced, collados/ al Justo, al Señor/ lucero del alba/ flor de la creación!” Y al solio del Padre/ subía su clamor/ cual nube de incienso/ plegaria sin voz./ mén.

(Liturgia de las Horas IV)

sábado, 1 de noviembre de 2014

LA REINA DE TODOS LOS SANTOS

La Reina de los Santos

Este día es una oportunidad que la Iglesia nos da para recordar que Dios nos ha llamado a todos a la santidad. Que ser santo no es tener una aureola en la cabeza y hacer milagros, sino simplemente hacer las cosas ordinarias extraordinariamente bien, con amor y por amor a Dios.

Que debemos luchar todos para conseguirla, estando conscientes de que se nos van a presentar algunos obstáculos como nuestra pasión dominante; el desánimo; el agobio del trabajo; el pesimismo; la rutina y las omisiones.

miércoles, 24 de septiembre de 2014

EN MEDIO DE LA PERSECUCIÓN, NUESTRA SEÑORA DE LA MERCED NO NOS ABANDONARÁ


La Virgen es misericordiosa y también lo deben ser sus hijos. Esto significa que recurrimos a ella ante todo con el deseo de  asemejarnos a Jesús misericordioso.

Dios es Padre de Misericordia, María es Madre de Misericordia. Ella refleja la misericordia de Dios, sufriéndolo todo por sus hijos. Los cristianos debemos también reflejar la misericordia de Dios sufriéndolo todo por amor. A nuestra Señora encomendamos el caso de San Juan Sacatepéquez.

En la Iglesia, la Merced, Patzún

lunes, 8 de septiembre de 2014

FELIZ CUMPLEAÑOS MADRE

Feliz cumpleaños Mamá María

El significado de la fiesta que hoy celebramos, ya que el nacimiento de la Madre de Dios es el exordio de todo este cúmulo de bienes, exordio que hallará su término y complemento en la unión del Verbo con la carne que le estaba destinada. El día de hoy nació la Virgen; es amamantada y se va desarrollando; y es preparada para ser la madre de Dios, rey de todos los siglos.

Un doble beneficio nos aporta este hecho: nos conduce a la verdad y nos libera de una manera de vivir sujeta a la esclavitud de la letra de la ley. ¿De qué modo tiene lugar esto? Por el hecho de que la sombra se retira ante la llegada de la luz, y la gracia sustituye a la letra de la ley por la libertad del espíritu. Precisamente la fiesta de hoy representa el tránsito de un régimen al otro, en cuanto que convierte en realidad lo que no era más que símbolo y figura, sustituyendo lo antiguo por lo nuevo.

Que toda la creación, pues, rebose de contento y contribuya a su modo a la alegría propia de este día. Cielo y tierra se aúnen en esta celebración, y que la festeje con gozo todo lo que hay en el mundo y por encima del mundo. Hoy, en efecto, ha sido construido el santuario creado del Creador de todas las cosas, y la creación, de un modo nuevo y más digno, queda dispuesta para hospedar en sí al supremo Hacedor.

sábado, 16 de agosto de 2014

SÁBADO, DEDICADO A SANTA MARÍA

El amor que nos tiene María

Hoy sábado recordamos a nuestra Señora, nuestra Madre María, es muy importante la devoción que como hijos debemos tener con María Santísima, pero para empezar a tener una devoción debemos conocer un poco de su vida, conocer esa participación que tuvo en la historia de la salvación.

Al llegar la plenitud de los tiempos, envió Dios a su Hijo, nacido de mujer... (Gal 4, 4). Esta Mujer, mencionada en diversas ocasiones en la Sagrada Escritura, había sido predestinada desde toda la eternidad. Ninguna otra obra de la creación cuidó Dios con más esmero, con más amor y sabiduría que aquella que, con su consentimiento libre, sería su Madre.

Nuestra Señora fue anunciada ya en los comienzos como triunfadora de la serpiente, que simboliza la entrada del mal en el mundo (Gen 3, 15), como la Virgen que dará a luz al Emmanuel, al Dios con nosotros (Is 7, 14); y estuvo prefigurada en el arca de la alianza, en la casa de oro, por la torre de marfil... La escogió Dios entre todas las mujeres antes de los siglos, la amó más que a la totalidad de las criaturas, con un amor tal que puso en Ella, de un modo único, todas sus complacencias, la colmó de todas las gracias y dones, más que a los ángeles y los santos, la preservó de toda mancha de pecado o de imperfección, de tal manera que no se puede concebir una criatura más bella y más santa que quien había sido escogida para Madre del Salvador (Cfr. PIO IX, Bula Ineffabilis Deus, 8-XII-1854).

Nuestra Señora, cuando dio su consentimiento a los requerimientos de Dios, se convirtió en Madre del Hijo de Dios encarnado, pues "así como todas las madres, en cuyo seno se engendra nuestro cuerpo, pero no el alma racional, se llaman y son verdaderamente madres, así también María, por la unidad de la Persona de su Hijo, es verdaderamente Madre de Dios.

Dios te salve, María, hija de Dios Padre: Dios te salve, María, Madre de Dios Hijo: Dios te salve, María, Esposa de Dios Espíritu Santo... ¡Más que tú, sólo Dios!" (J. ESCRIVA DE BALAGUER, Camino, n. 496.
Desde los inicios de la Iglesia, el culto mariano está destinado a favorecer esta adhesión  fiel a Cristo. Venerar a la Madre de Dios es afirmar la divinidad de Cristo, pues los padres del concilio de Éfeso, al proclamar a María Theotókos, «Madre de Dios», querían confirmar la fe en Cristo, verdadero Dios.