domingo, 25 de noviembre de 2012

EL DOMINGO NOS REVELA EL SENTIDO DEL TIEMPO



Al ser el domingo la Pascua semanal, en la que se recuerda y se hace presente el día en el cual Cristo resucitó de entre los muertos, es también el día que revela el sentido del tiempo. El domingo, brotando de la Resurrección, atraviesa los tiempos del hombre, los meses, los años, los siglos como una flecha recta que los penetra orientándolos hacia la segunda venida de Cristo.

El cristiano no puede vivir su de sin participar en la Misa dominical

Es de importancia capital que cada fiel esté convencido de que no puede vivir su fe, con la participación plena de la comunidad cristiana, sin tomar parte regularmente en la asamblea eucarística dominical. Descubierto y vivido así, el domingo es como el alma de los otros días. De domingo en domingo, el pueblo peregrino sigue las huellas de María, y su intercesión materna hace particularmente intensa y eficaz la oración que la Iglesia eleva a la Santísima Trinidad.

La Trinidad

sábado, 24 de noviembre de 2012

EL MATRIMONIO: ¿COMPRENSIÓN PERSONALISTA O INSTITUCIONAL? II


Matrimonio


Podemos hacer mención de algunos escritores famosos personalistas como por ejemplo: Dietrich Von Hildebran y Herbert Doms. Hildebrand hizo insistencia  en la relación de amor que significa el matrimonio, Doms en cambio consideraba que la esencia del matrimonio residía en la unión física, y que su fin era la realización de los cónyuges como personas. Von Hildebran, insiste que el acto conyugal ha de mantenerse abierto a la vida, afirma que el acto “ya en sí posee pleno sentido” y debe entenderse como la plena atracción del amor conyugal.

Muchos pensadores personalistas se mostraron hostiles o al menos críticos de la noción de una jerarquía de fines, sosteniendo que ofrecía una visión del matrimonio excesivamente institucional, en la que la importancia dada al aspecto o finalidad procreativa descuidaba o incluso excluía el aspecto de realización personal que el hombre y la mujer naturalmente tienden a buscar cuando se casan, todas estas cuestiones pasó en el pontificado de Pío XII, y perdura hasta nuestros días.

Pío XII insistió en que ha de evitarse la tendencia que considera el fin secundario como igualmente principal, desvinculándolo de su esencia subordinada al fin primario y reprobó toda indebida división  o separación del acto conyugal de su fin primario. Lo más importante es que a pesar de la oposición que ciertas expresiones del personalismo encontraron durante el pontificado de Pío XII, la línea general de la teoría no perdió fuerza. No sólo emergieron en pleno vigor, en las aulas conciliares, durante los cuatro años del Concilio Vaticano II, sino que se llevaron lo que, a ojos d muchos, ha sido una victoria definitiva.

El Concilio Vaticano II fue claro en la constitución Gaudium et Spes, cuando describe al matrimonio como la íntima comunidad conyugal de vida y amor, presenta el consentimiento matrimonial como mutua entrega de dos personas, e insiste que marido y mujer, al ayudar y servirse mutuamente, adquieren conciencia de su unidad y la logran cada vez más plenamente, n. 48. Por tanto, este amor por ser eminentemente humano, ya que va de persona a persona don el afecto de la voluntad, abarca el bien de toda la persona y, por tanto es capaz de enriquecer con una dignidad especial las expresiones del cuerpo y del espíritu y de ennoblecerlas como elementos y señales específicas de la amistad conyugal.

Un amor que lleva a los esposos a un don libre y mutuo de sí mismos, comprobado por sentimientos y actos de ternura, e impregnan toda su vida. La constitución también subraya la igual dignidad personal del hombre y de la mujer en el mutuo y pleno amor. Mientras que se afirma que el matrimonio ha sido dotado por Dios con fines varios.     

  

viernes, 23 de noviembre de 2012

EL GÉNERO MUSICAL



En la selección del género de Música Sacra, tanto para el coro como para el pueblo, a tenerse en cuenta las posibilidades de los que vayan a cantar.  Dentro del género de Música Sagrada podemos encontrar varios estilos: monódico; polifónico; con acompañamiento etc.  Elegir el más adecuado para el coro o el pueblo, es criterio muy importante, sin olvidar que ha de responder y servir al espíritu de la acción litúrgica y a la naturaleza de cada una de sus partes.

Desde el Concilio Vaticano II, con la reforma litúrgica, en especial, la introducción de la lengua vernácula en las celebraciones litúrgicas, ha hecho aparecer un largo repertorio de cantos, algunos llenos de inspiración bíblica, otros apropiados de la espiritualidad de diferentes razas, otros de gran calidad literaria y musical, igualmente otros, desgraciadamente en algunos casos la letra y la música no alcanzan la altura religiosa y artística que corresponde a las funciones religiosas y al templo. 

“Ha de entenderse bien que, aun cuando han de ponerse en juego todos los medios para que el pueblo participe activamente en el canto, éste no está en contradicción con la dignidad del texto y la calidad musical, aspectos en los cuales siempre debe sobresalir la música sagrada.”

Otro aspecto importante es el valor del texto: Sin caer en el sentimentalismo, ni en el género demasiado didáctico, las palabras del canto deben expresar adecuadamente la fe cristiana, en consonancia con la nueva sensibilidad de la Iglesia en el campo Teológico y espiritual.  Por eso, lo mejores textos suelen ser los que están tomados o se inspiran en la Sagrada Escritura. Por tanto como ya se ha dicho, el texto apropiado para la música litúrgica será el de la Biblia.     

 

jueves, 22 de noviembre de 2012

SANTA CECILIA



Santa Cecilia

La Iglesia celebra hoy la memoria de Santa Cecilia, Virgen y Mártir. Los datos  que encontramos de ella es lo siguiente: sus padres la comprometieron en matrimonio con un joven llamado Valeriano, pero Cecilia le dijo a éste que ella había hecho voto de virginidad y que si él quería ver al ángel de Dios debía hacerse cristiano. Valeriano se hizo instruir por el Papa Urbano y fue bautizado. Luego entre Cecilia y Valeriano convencieron a Tiburcio, el hermano de éste, y lograron que también se hiciera cristiano.

Las historias antiguas dicen que Cecilia veía a su ángel de la guarda. El alcalde de Roma, Almaquio, había prohibido sepultar los cadáveres de los cristianos. Pero Valeriano y Tiburcio se dedicaron a sepultar todos los cadáveres de cristianos que encontraban. Por eso fueron arrestados. Llevados ante el alcalde, éste les pidió que declararan que adoraban a Júpiter. Ellos le dijeron que únicamente adoraban al verdadero Dios del cielo y a su Hijo Jesucristo. Entonces fueron ferozmente azotados y luego les dieron muerte. Los dos santos mártires animaban a los demás cristianos de Roma a sufrir con gusto todos los horrores, con tal de no ser infieles a la santa religión.

En seguida la policía arrestó a Cecilia y le exigió que renunciara a la religión de Cristo. Ella declaró que prefería la muerte antes que renegar de la verdadera religión. Entonces fue llevada junto a un horno caliente para tratar de sofocarle con los terribles gases que salían de allí, pero en vez de asfixiarse ella cantaba gozosa (quizás por eso la han nombrado patrona de los músicos). Visto que con este martirio no podían acabar con ella, el cruel Almaquio mandó que le cortaran la cabeza. La santa, antes de morir le pidió al Papa Urbano que convirtiera su hermosa casa en un templo para orar, y así lo hicieron después de su martirio.

Antes de morir, había repartido todos sus bienes entre los pobres.
En 1599 permitieron al escultor Moderna ver el cuerpo incorrupto de la santa y él fabricó una estatua en mármol de ella, muy hermosa, la cual se conserva en la iglesia de Santa Cecilia en Roma. Aquí 

Santa Cecilia

miércoles, 21 de noviembre de 2012

EL MATRIMONIO: ¿COMPRENSIÓN PERSONALISTA O INSTITUCIONAL? I



   Como nos hemos fijado durante una buena parte de este siglo, teólogos, canonistas y antropólogos se han visto envueltos en un vigoroso debate acerca de los fines del matrimonio y sin dudar de su propia naturaleza. Por una parte estaba la comprensión tradicional, frecuentemente es llamada «procreativa» o «institucional» y es la que presentaba los fines del matrimonio de acuerdo con una clara jerarquía, como bien sabemos, el fin primario es la procreación y dos fines secundarios la ayuda mutua y el remedio de la concupiscencia. Por otro lado, ha aparecido una nueva visión, que sin negar la importancia de la procreación, quería que se concediera al menos, igual status a otros valores personalistas que unen marido mujer; el amor mutuo, la unión conyugal, en su aspecto espiritual, y no sólo físico.

   La compresión tradicional, estudia el matrimonio en  virtud de su fin primario y sus propiedades esenciales de unidad e indisolubilidad fueron comprendidas y explicadas principalmente en función de este fin. En cuanto a los fines secundarios, el tratamiento fue muy sumario. Se consideraban que el aspecto de ayuda mutua abarcaba sencillamente el sostén y el consuelo que los cónyuges podían darse, en las vicisitudes de esta vida, y de manera esencial en la vejez. El remedio de la concupiscencia fue considerado por los medievales, en general, como otro fin secundario del matrimonio, añadido, después de la caída, en un tipo de segunda institución, para compensar una tendencia poderosa hacia el pecado que ya caracterizaba la conducción humana.

   Podemos decir que en los últimos cien años han aparecido una serie de opiniones según las cuales tienen una visión de los fines del matrimonio que se centra de una forma demasiado exclusiva en la función procreativa, relegando a la periferia aspectos que la mayor parte de las personas (los casados) considerarían como estando al centro de la relación conyugal: el amor entre el hombre y la mujer como el motivo principal que el matrimonio parece ofrecer, los valores humanos que se iban atribuyendo a la sexualidad física. Sin lugar a duda la literatura romántica moderna y también las nuevas ciencias psicológicas, tuvieron su impacto en el desarrollo de estas ideas, otros pensadores imponían sus ideas personales o sus famosos “opiniones” sobre el matrimonio.