domingo, 11 de septiembre de 2016

LA MADRE PIADOSA ESTABA JUNTO A LA CRUZ


La Madre piadosa estaba
junto a la cruz y lloraba
mientras el Hijo pendía;
cuya alma, triste y llorosa,
traspasada y dolorosa,
fiero cuchillo tenía.

¡Oh cuán triste y cuán aflicta
se vio la Madre bendita,
de tantos tormentos llena!
Cuando triste contemplaba
y dolorosa miraba
del Hijo amado la pena.

Y ¿cuál hombre no llorara,
si a la Madre contemplara
de Cristo, en tanto dolor?
¿Y quién no se entristeciera,
Madre piadosa, si os viera
sujeta a tanto rigor?

Por los pecados del mundo,
vio a Jesús en tan profundo
tormento la dulce Madre.
Vio morir al Hijo amado,
que rindió desamparado
el espíritu a su Padre.

¡Oh dulce fuente de amor!,
hazme sentir tu dolor
para que llore contigo.
Y que, por mi Cristo amado,
mi corazón abrasado
más viva en él que conmigo.

Y, porque a amarle me
anime, en mi corazón imprime
las llagas que tuvo en sí.
Y de tu Hijo, Señora,
divide conmigo ahora
las que padeció por mí.

Hazme contigo llorar
y de veras lastimar
de sus penas mientras vivo;
porque acompañar deseo
en la cruz, donde le veo,
tu corazón compasivo.

¡Virgen de vírgenes santas!,
llore ya con ansias tantas,
que el llanto dulce me sea;
porque su pasión y muerte
tenga en mi alma, de suerte
que siempre sus penas vea.

Haz que su cruz me enamore
y que en ella viva y more
de mi fe y amor indicio;
porque me inflame y encienda,
y contigo me defienda
en el día del juicio.

Haz que me ampare la muerte
de Cristo, cuando en tan fuerte
trance vida y alma estén;
porque, cuando quede en
calma el cuerpo, vaya mi alma
a su eterna gloria. Amén. 

sábado, 10 de septiembre de 2016

ENJOYADA CON ORO DE OFIR


Hijas de reyes salen a tu encuentro,
de pie a tu derecha está la reina,
enjoyada con oro de Ofir.

Escucha, hija, mira: inclina el oído,
olvida tu pueblo y la casa paterna;
prendado está el rey de tu belleza:
póstrate ante él, que él es tu señor.

Las traen entre alegría y algazara,
van entrando en el palacio real.

PATRONA DE LA DIÓCESIS DE SOLOLÁ-CHIMALTENANGO


El mundo tiene tanta necesidad de compasión y la fiesta de hoy nos da una lección de compasión verdadera y profunda.  María sufre por Jesús, pero sufre también con Él y el dolor de los hombres es participación en la pasión de Cristo.

La liturgia nos hace leer en la carta a los hebreos los sentimientos del Señor en su pasión: “ofreció oraciones y súplicas, con fuertes voces y lágrimas, a aquel que podía librarlo de la muerte”.  La pasión de Jesús quedó impresa en el corazón de la madre porque estás fuertes voces y lágrimas la han hecho sufrir.  Pero el deseo de que Él fuera salvado de la muerte debió ser en ella aún más fuerte que en Jesús, porque una madre desea más que el hijo, su salvación.  Al mismo tiempo ella se ha unido a la piedad de Jesús, y está como Él, sometida a la voluntad del Padre.

Por esto la compasión de María es verdadera: porque verdaderamente tomó sobre sí el dolor del Hijo y ha aceptado con Él la voluntad del Padre, en una obediencia que termina en la verdadera victoria sobre el sufrimiento.

Nuestra compasión muy frecuentemente es superficial, no es siempre llena de fe como aquella de María.  Nosotros fácilmente vemos en el sufrimiento de los otros la voluntad de Dios, pero no sufrimos de verdad con los que sufren.

Pidamos  a  nuestra  Madre  que  una  en  nosotros  estos  dos  sentimientos  que  forman  la  compasión verdadera: el deseo de que todos aquellos que sufren experimenten la victoria sobre el propio sufrimiento y al mismo tiempo experimentar una profunda obediencia a la voluntad de Dios, que es siempre voluntad de amor.

jueves, 8 de septiembre de 2016

HIMNOS A NUESTRA MADRE EN SU CUMPLEAÑOS


Hoy nace una clara estrella,
tan divina y celestial,
que, con ser estrella, es tal,
que el mismo sol nace de ella.

De Ana y de Joaquín, oriente
de aquella estrella divina,
sale luz clara y digna
de ser pura eternamente;
el alba más clara y bella
no le puede ser igual,
que, con ser estrella, es tal,
que el mismo Sol nace de ella.

No le iguala lumbre alguna
de cuantas bordan el cielo,
porque es el humilde suelo
de sus pies la blanca luna:
nace en el suelo tan bella
y con luz tan celestial,
que, con ser estrella, es tal,
que el mismo Sol nace de ella.

Gloria al Padre, y gloria al Hijo,
gloria al Espíritu Santo,
por los siglos de los siglos. Amén.

O bien
II

Canten hoy, pues nacéis vos,
los ángeles, gran Señora,
y ensáyense, desde ahora,
para cuando nazca Dios.

Canten hoy pues a ver vienen
nacida su Reina bella,
que el fruto que esperan de ella
es por quien la gracia tienen.

Dignan, Señora de vos,
que habéis de ser su Señora,
y ensáyense, desde ahora,
para cuando nazca Dios.

Pues de aquí a catorce años,
que en buena hora cumpláis,
verán el bien que nos dais,
remedio de tantos daños.

Canten y digan, por vos,
que desde hoy tienen Señora,
y ensáyense desde ahora,
para cuando venga Dios.

Y  nosotros que esperamos
que llegue pronto Belén,
preparemos también
el corazón y las manos.

Vete sembrando, Señora,
de paz nuestro corazón,
y ensayemos, desde ahora,
para cuando nazca Dios. Amén.


Fuente: Clic aquí

FELIZ CUMPLEAÑOS MADRE


Esta fiesta mariana tiene su origen en la dedicación de una iglesia en Jerusalén, pues la piedad cristiana siempre ha venerado a las personas y acontecimientos que han preparado el nacimiento de Jesús. María ocupa un lugar privilegiado, y su nacimiento es motivo de gozo profundo.

En esta basílica, que había de convertirse en la iglesia de Santa Ana (siglo XII), san Juan Damasceno saludó a la Virgen niña: "Dios te salve, Probática, santuario divino de la Madre de Dios… ¡Dios te salve, María, dulcísima hija de Ana!".


Aunque el Nuevo Testamento no reporta datos directos sobre la vida de la Virgen María, una tradición oriental veneró su nacimiento desde mediados del siglo V, ubicándolo en el sitio de la actual Basílica de "Santa Ana", en Jerusalén. La fiesta pasó a Roma en el siglo VII y fue apoyada por el Papa Sergio I. Su fecha de celebración no tiene un origen claro, pero motivó que la fiesta de "La Inmaculada Concepción" se celebrara el 8 de diciembre (9 meses antes). El Papa Pío X quitó esta celebración del grupo de las fiestas de precepto.

Fuente: Clic aquí

domingo, 4 de septiembre de 2016

LA CRUZ ES PARTE DE LA VICTORIA


Junto con Jesús iba un gran gentío, y él, dándose vuelta, les dijo: "Cualquiera que venga a mí y no me ame más que a su padre y a su madre, a su mujer y a sus hijos, a sus hermanos y hermanas, y hasta a su propia vida, no puede ser mi discípulo. El que no carga con su cruz y me sigue, no puede ser mi discípulo

sábado, 3 de septiembre de 2016

LA RENUNCIA POR UN AMOR MÁS GRANDE


En el Evangelio de hoy, Jesús insiste acerca de las condiciones para ser sus discípulos: no anteponer nada al amor por Él, cargar la propia cruz y seguirle. En efecto, mucha gente se acercaba a Jesús, quería estar entre sus seguidores; y esto sucedía especialmente tras algún signo prodigioso, que le acreditaba como el Mesías, el Rey de Israel. Pero Jesús no quiere engañar a nadie. Él sabe bien lo que le espera en Jerusalén, cuál es el camino que el Padre le pide que recorra: es el camino de la cruz, del sacrificio de sí mismo para el perdón de nuestros pecados. Seguir a Jesús no significa participar en un cortejo triunfal. Significa compartir su amor misericordioso, entrar en su gran obra de misericordia por cada hombre y por todos los hombres.

Hoy, Jesús nos indica el lugar que debe ocupar el prójimo en nuestra jerarquía del amor y nos habla del seguimiento a su persona que debe caracterizar la vida cristiana, un itinerario que pasa por diversas etapas en el que acompañamos a Jesucristo con nuestra cruz: «El que no lleve su cruz y venga en pos de mí, no puede ser mi discípulo».

¿Entra Jesús en conflicto con la Ley de Dios, que nos ordena honrar a nuestros padres y amar al prójimo, cuando dice: «Si alguno viene donde mí y no me prefiere a mí más que a su padre, a su madre, a su mujer, a sus hijos, a sus hermanos, a sus hermanas y hasta su propia vida, no puede ser mi discípulo»  Naturalmente no. Jesucristo dijo que Él no vino a destruir la Ley sino a llevarla a su plenitud; por eso Él da la interpretación justa. Al exigir un amor incondicional, propio de Dios, declara que Él es Dios, que debemos amarle sobre todas las cosas y que todo debemos ordenarlo en su amor. En el amor a Dios, que nos lleva a entregarnos confiadamente a Jesucristo, amaremos al prójimo con un amor sincero y justo.

La vida cristiana es un viaje continuo con Jesús. Hoy día, muchos se apuntan, teóricamente, a ser cristianos, pero de hecho no viajan con Jesús: se quedan en el punto de partida y no empiezan el camino, o abandonan pronto, o hacen otro viaje con otros compañeros. El equipaje para andar en esta vida con Jesús es la cruz, cada cual con la suya; pero, junto con la cuota de dolor que nos toca a los seguidores de Cristo, se incluye también el consuelo con el que Dios conforta a sus testigos en cualquier clase de prueba. Dios es nuestra esperanza y en Él está la fuente de vida.

QUINCE AÑOS, TRANSMITIENDO LA PALABRA DE DIOS


La Radio diocesana está en acción de gracias con el Señor por estos 15 años de transmisión, es una emisora cien por ciento católica sin fines lucrativos, nuestro objetivo es llegar con el mensaje de la palabra de Dios a través de los cantos y catequesis en la vida de todos los oyentes.

Agradecemos a Dios y a todos los hermanos que colaboran día a día con esta evangelización, que Dios premie con el ciento por uno de sus bendiciones en la vida familiar y laboral.





jueves, 1 de septiembre de 2016

HACE UN AÑO


El 1 de septiembre de 2015, el Señor llamó a su presencia a nuestro querido Padre Lee Perén Cutzal (a la izquierda en la foto), residente del Colegio Sacerdotal Tiberino, en Roma. El Padre Lee nació en San Juan Comalapa (Guatemala) en 1981. Sus padres, Agripino y Ana María, tuvieron seis hijos, y él fue el mayor de ellos.

Después de diplomarse en Magisterio de Educación Primaria, y tras realizar los estudios eclesiásticos en el seminario de la diócesis de Sololá-Chimaltenango, recibió la ordenación presbiteral el 9 de agosto de 2008 de manos de su Obispo, monseñor Gonzalo de Villa y Vásquez, S.J.

Desde entonces trabajó, primero como formador y después como rector en el seminario menor Señor San José de su diócesis, así como vicepárroco en la iglesia de San Bernardino Patzún, en el departamento de Chimaltenango.

El Padre Lee era un sacerdote rezador, alegre, deportista y buen conversador. Le gustaba mucho la lectura, que estimuló en los alumnos del seminario menor; en concreto era un apasionado de El Señor de los anillos, la famosa trilogía del escritor británico Tolkien. En enero de 2015 el Padre Lee comenzó el blog “Abriendo caminos divinos”, que ha permitido a muchas personas recibir noticias suyas y acompañarle de cerca.

Enviado por su obispo, D. Lee llegó a Roma a comienzos de septiembre de 2013 para cursar la licenciatura en Teología, especialización en Historia de la Iglesia, en la Universidad Pontificia de la Santa Cruz. En la instancia de petición de admisión a este ateneo eclesiástico escribía: “Deseo ser admitido en la Universidad Pontificia de la Santa Cruz porque quiero continuar con mi formación académica, humana y espiritual, que me ayude a configurarme, cada vez más, a Cristo. 

Después de cinco años de ministerio, me doy cuenta que es imprescindible una sólida formación para afrontar las necesidades de la Iglesia en mi diócesis. Me ilusiona también aprender italiano. Las dificultades que puedan surgir quiero remediarlas con constancia y esfuerzo, con ilusión y alegría, para gloria de Dios”.

En el verano de 2014, mientras el Padre Lee se encontraba en Guatemala para visitar a su familia y buscar material para elaborar su tesis de licenciatura, le fue diagnosticada leucemia. Entonces el Padre Lee regresó inmediatamente a Roma, donde fue atendido durante todo el año académico en el policlínico Campus Bio-Médico.


miércoles, 31 de agosto de 2016

FRASE DEL DÍA 30/08/16


Las disculpas no siempre curan todo el daño hecho, son como las curitas, tapan las heridas pero sigue doliendo. 

¿CUÁNTO INTERVIENE DIOS EN LA HISTORIA DE UN AMOR?


«Lo mejor de Dios no es que sea omnipotente, sino que no lo sea demasiado y que haya querido “necesitar” de los hombres. Dios es lo suficientemente listo para saber mejor que nadie que la omnipotencia se admira, se respeta, se venera, crea asombro, admiración, sumisión. Pero que solo la debilidad, la proximidad crea amor. Por eso, ya desde el día de la Creación, El, que nada necesita de nadie, quiso contar con la colaboración del hombre para casi todo. Y empezó por dejar en nuestras manos el completar la obra de la Creación y todo cuanto en la tierra sucedería».


lunes, 29 de agosto de 2016

NO TE ESTÁ PERMITIDO


En aquel tiempo, Herodes había mandado prender a Juan y lo había metido en la cárcel, encadenado. El motivo era que Herodes se había casado con Herodías, mujer de su hermano Filipo, y Juan le decía que no le era lícito tener la mujer de su hermano. Herodías aborrecía a Juan y quería quitarlo de en medio; no acababa de conseguirlo, porque Herodes respetaba a Juan, sabiendo que era un hombre honrado y santo, y lo defendía. Cuando lo escuchaba, quedaba desconcertado, y lo escuchaba con gusto. La ocasión llegó cuando Herodes, por su cumpleaños, dio un banquete a sus magnates, a sus oficiales y a la gente principal de Galilea. La hija de Herodías entró y danzó, gustando mucho a Herodes y a los convidados.

El rey le dijo a la joven: «Pídeme lo que quieras, que te lo doy.» Y le juró: «Te daré lo que me pidas, aunque sea la mitad de mi reino.»  Ella salió a preguntarle a su madre: «¿Qué le pido?» La madre le contestó: «La cabeza de Juan, el Bautista.» 

Entró ella en seguida, a toda prisa, se acercó al rey y le pidió: «Quiero que ahora mismo me des en una bandeja la cabeza de Juan, el Bautista.» El rey se puso muy triste; pero, por el juramento y los convidados, no quiso desairarla. En seguida le mandó a un verdugo que trajese la cabeza de Juan. Fue, lo decapitó en la cárcel, trajo la cabeza en una bandeja y se la entregó a la joven; la joven se la entregó a su madre. Al enterarse sus discípulos, fueron a recoger el cadáver y lo enterraron.

domingo, 28 de agosto de 2016

10 PALABRAS


“YO”
La palabra de dos letras más egoísta
EVITÉMOSLA

“EGO”
La palabra de tres letras más venenosa...
ELIMINÉMOSLA


“AMOR”
La palabra de cuatro letras más usada...
PRACTIQUÉMOSLO


“RUMOR”
La palabra de cinco letras más rápida
IGNORÉMOSLO

“PERDÓN”
La palabra de seis letras más necesaria…
APLIQUÉMOSLO


“NOSOTROS”
La palabra de siete letras más satisfactoria...
USÉMOSLA


“HUMILDAD”
La palabra de OCHO letras más AGRADABLE
APRENDÁMOSLA

“CONFIANZA”
La palabra de nueve letras más esencial
TENGAMOS FE


“JESUCRISTO”
LA PALABRA DE  DIEZ LETRAS MÁS AMOROSA
SIGÁMOSLO

En diapositiva:  

sábado, 27 de agosto de 2016

SER EL ÚLTIMO


En el Evangelio de este domingo, encontramos a Jesús como comensal en la casa de un jefe de los fariseos. Dándose cuenta de que los invitados elegían los primeros puestos en la mesa, contó una parábola, ambientada en un banquete nupcial. “Cuando seas convidado por alguien a una boda, no te pongas en el primer puesto, no sea que haya sido convidado por él otro más distinguido que tú, y viniendo el que te convidó a ti y a él, te diga: “Deja el sitio a este” Al contrario, cuando seas convidado, ve a sentarte en el último puesto”.

 El Señor no pretende dar una lección de buenos modales, ni sobre la jerarquía entre las distintas autoridades. Insiste, más bien, en un punto decisivo, que es el de la humildad: “El que se ensalza será humillado y el que se humilla será ensalzado”. Esta parábola, en un significado más profundo, hace pensar también en la postura del hombre en relación con Dios. De hecho, el “último lugar” puede representar la condición de la humanidad degradada por el pecado, condición de la que sólo la encarnación del Hijo de Dios puede elevarla. Por eso Cristo mismo “tomó el último puesto en el mundo –la cruz– y precisamente con esta humildad radical nos redimió y nos ayuda constantemente”.

Hay una razón profunda para saber si la humildad le agrada a Dios y a los hombres. El humilde es persona verdadera, auténtica; vive en la realidad, no en la ilusión. Es una persona sobria, que sabe valorar objetivamente las cosas; no está ofuscada por las presunciones de la exaltación. La palabra humildad está emparentada con la palabra hombre y las dos proceden de humus, esto es, suelo. Humilde es aquel que está en lo bajo, cercano al suelo. Tiene los pies sobre la tierra; está plantado sobre la sólida roca de la verdad.¡Y por lo tanto humano es ser humilde!

La humildad verdadera se verifica en la práctica diaria, no justificando los errores y abusos diciendo eso tan manido de que somos humanos. Alguien se divorcia, y se dice: es humano. Uno comete pequeños fraudes en donde trabaja, y se dice: es humano. Otro ha caído en el mundo de la droga y se dice: es humano... No hay vicio que no se disculpe con esta frase. No existe un modelo más acabado de lo que es verdaderamente humano que la Humanidad de Jesucristo, el nuevo Adán que vino a corregir al primero. Él nos dice hoy: “todo el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido”.

FRASE DE HOY


No es necesario mostrar bellezas a los ciegos ni decir verdades a los sordos. Basta con no mentir al que te escucha, ni decepcionar al que confía en ti. Las palabras conquistan temporalmente, pero los hechos… esos si nos ganan o nos pierden para siempre.

viernes, 26 de agosto de 2016

FRASE DEL DÍA


Un día me dijeron: “nunca dejes ir algo que verdaderamente amas”.


Y me hizo pensar: ¿Qué pasa si ese algo no quiere permanecer a mi lado? ¿Qué pasa si lo que pasa si lo que verdaderamente amo, no me ama? ¿Y cómo dejar ir algo que ni siquiera me pertenece?

EL VALOR DE NUESTRA AMISTAD


Un Hombre,  su caballo y su perro iban  por  una   carretera.  Cuando pasaban cerca de un árbol enorme cayó  un  rayo  y  los  tres murieron fulminados.

Pero el hombre no se dio cuenta de que ya había abandonado este mundo, y prosiguió su camino con sus dos animales (a veces los muertos andan un cierto tiempo antes de ser conscientes de su nueva condición).

La carretera era muy larga y colina arriba. El sol era muy intenso, y ellos estaban sudados y sedientos.

En una curva del camino vieron un magnífico portal de mármol, que conducía a una plaza pavimentada con adoquines de oro.

El caminante se dirigió al hombre que custodiaba la entrada y entabló con él, el siguiente diálogo:

Buenos días.
Buenos días - Respondió el guardián
¿Cómo se llama este lugar tan bonito?
Esto es el cielo.
Qué bien que hayamos llegado al Cielo, porque estamos sedientos!
Usted puede entrar y beber tanta agua como quiera. Y el guardián señaló la fuente.
Pero mi caballo y mi perro también tienen sed.
Lo siento mucho – Dijo el guardián – pero aquí no se permite la entrada a los animales.

El hombre se levantó con gran disgusto, puesto que tenía muchísima sed, pero no pensaba beber sólo. Dio las gracias al guardián y siguió adelante.

Después de caminar un buen rato cuesta arriba, ya exhaustos los tres, llegaron a otro sitio, cuya entrada estaba marcada por una puerta vieja que daba a un camino de tierra rodeado de árboles.

A la sombra de uno de los árboles había un hombre echado, con la cabeza cubierta por un sombrero. Posiblemente dormía.

Buenos días – dijo el caminante.
El hombre respondió con un gesto de la cabeza.
Tenemos mucha sed,  mi caballo, mi perro y yo
Hay una fuente entre aquellas rocas – dijo el hombre, indicando el lugar.
Podéis beber toda el agua como queráis.

El hombre, el caballo y el perro fueron a la fuente y calmaron su sed.
El caminante volvió atrás para dar gracias al hombre
Podéis volver siempre que queráis – Le respondió éste.
A propósito ¿Cómo se llama este lugar? – preguntó el hombre. EL CIELO.

¿El Cielo? Pero si el guardián del portal de mármol me ha dicho que aquello era el Cielo.
Aquello no era el Cielo. Era el Infierno – contestó el guardián.
El caminante quedó perplejo.
Deberíais prohibir que utilicen vuestro nombre! ¡Esta información falsa debe provocar grandes confusiones! – advirtió el caminante.
De ninguna manera! – increpó el hombre.

En realidad, nos hacen un gran favor, porque allí se quedan todos los que son capaces de abandonar a sus mejores amigos.
Jamás abandones a tus verdaderos Amigos; Porque: hacer un amigo es una gracia, tener un amigo es un don, conservar un amigo es una virtud, ser tu amigo, es un Honor.

Para descargar la presentación:

                                           El amigo from Padre Carlos

sábado, 20 de agosto de 2016

ACEPTAR O RECHAZAR


Hoy, el evangelio nos sitúa ante el tema de la salvación de nuestras almas. Éste es el núcleo del mensaje de Cristo y la “ley suprema de la Iglesia” (así lo afirma, el Código de Derecho Canónico). La salvación del alma es una realidad en cuanto don de Dios, pero para quienes aún no hemos traspasado la muerte es tan solo una posibilidad. ¡Salvarnos o condenarnos!, es decir, aceptar o rechazar la oferta del amor de Dios por toda la eternidad.

Decía san Agustín que «se hizo digno de pena eterna el hombre que aniquiló en sí el bien que pudo ser eterno». En esta vida sólo hay dos posibilidades: o con Dios, o la nada, porque sin Dios nada tiene sentido. Visto así, vida, muerte, alegría, dolor, amor, etc. son conceptos despojados de lógica cuando no participan del ser de Dios. El hombre, cuando peca, esquiva la mirada del Creador y la centra sobre sí mismo. Dios mira incesantemente con amor al pecador, y para no forzar su libertad, espera un gesto mínimo de voluntad de retorno.

«Señor, ¿son pocos los que se salvan?». Cristo no responde a la pregunta. Quedó entonces la pregunta sin respuesta, y también hoy, pues «es un misterio inescrutable entre la santidad de Dios y la conciencia del hombreLa Iglesia no se pronuncia sobre quienes habitan el infierno, pero —basándose en las palabras de Jesucristo— sí que lo hace sobre su existencia y el hecho de que habrá condenados en el juicio final. Y todo aquel que niegue esto, sea clérigo o laico, incurre sin más preámbulos en herejía.

Somos libres para tornar la mirada del alma al Salvador, y somos también libres para obstinarnos en su rechazo. La muerte petrificará esa opción por toda la eternidad...

sábado, 13 de agosto de 2016

LA CARIDAD ANTE EL EGOÍSMO


La Palabra de Dios de este domingo contiene unas palabra de Jesús que nos pone en crisis, y que se ha de explicar, porque de otro modo puede generar malentendidos. Jesús dice a los discípulos: “¿Piensan que he venido a traer paz a la tierra? No, sino división”. ¿Qué significa esto? Significa que la fe no es una cosa decorativa, ornamental; vivir la fe no es decorar la vida con un poco de religión, como si fuese un pastel que se le decora y queda muy bonito para cada ocasión. No, la fe no es esto.

La fe comporta elegir a Dios como criterio- base de la vida, y Dios no es vacío, Dios no es neutro, Dios es siempre positivo, Dio es amor, y el amor es positivo. Después de que Jesús vino al mundo no se puede actuar como si no conociéramos a Dios. Como si fuese una cosa abstracta, vacía, no, Dios tiene un rostro concreto, tiene un nombre: Dios es misericordia, Dios es fidelidad, es vida que se dona a todos nosotros. Por esto Jesús dice: he venido a traer división; no es que Jesús quiera dividir a los hombres entre sí, al contrario: Jesús es nuestra paz, nuestra reconciliación. 

Pero esta paz no es la paz de los sepulcros, no es neutralidad, esta paz no es un acuerdo a cualquier precio. Seguir a Jesús comporta renunciar al mal, al egoísmo y elegir el bien, la verdad, la justicia, incluso cuando esto requiere sacrificio y renuncia a los propios intereses. Pero atención: no es Jesús quien divide. Él pone el criterio: vivir para sí mismos, o vivir para Dios y para los demás; hacerse servir, o servir; obedecer al propio yo, u obedecer a Dios. He aquí en qué sentido Jesús es “signo de contradicción”.

La verdad divide frente a la mentira; la caridad ante el egoísmo, la justicia frente a la injusticia. En el mundo –y en nuestro interior– hay mezcla de bien y de mal; y tenemos que optar, siendo conscientes de que la fidelidad es “incómoda”. Parece más fácil complacer a los demás.

Nos tienta hacer un “evangelio” y un “Jesús” a nuestra medida, según nuestros gustos y pasiones. Benedicto XVI ha afirmado que «Jesucristo no es una simple convicción privada o una doctrina abstracta, son una persona real cuya entrada en la historia es capaz de renovar la vida de todos».
El modelo supremos es Jesús (hemos de “tener la mirada puesta en Él”, especialmente en las dificultades y persecuciones). Él aceptó voluntariamente el suplicio de la Cruz para reparar nuestra libertad y recuperar nuestra felicidad: «La libertad de Dios y la libertad del hombre se han encontrado definitivamente en su carne crucificada» (Benedicto XVI).