martes, 5 de febrero de 2013

INCORPORACIÓN Y FIN DE LA IGLESIA

Bautizando
Sus miembros se incorporan a ella por medio del Sacramento del Bautismo y aplican la obra redentora de Cristo bajo la dirección de sus legítimos pastores (la Jerarquía). Los laicos ordenan las realidades y estructuras temporales a Dios a través del cumplimiento, por amor a Dios, de todos los deberes dentro de la sociedad civil.

La Iglesia sólo logra la perfecta plenitud en el Cielo, donde ya algunos gozan de la visión de Dios y de la eterna bienaventuranza (Iglesia triunfante); otros se purifican después de la muerte (Iglesia purgante) y otros luchan aquí en la tierra para conseguir el fin para el cual fueron creados: Dios mismo (Iglesia peregrinante).

Este nuevo Pueblo de Dios, nacido por gracia de Dios, sustituye al antiguo pueblo de Israel nacido por la carne, y así como Israel buscaba la tierra prometida (imagen del Cielo), el nuevo Pueblo de Dios busca el Cielo, su verdadera Patria.

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