martes, 21 de julio de 2015

LA FAMILIA; AQUÍ EMPECÉ A VIVIR


Aquí empecé a vivir,
aquí empecé a soñar
a hablar y a caminar;
aquí aprendí a rezar,
a conocer la fe
para enfrentar mis miedos.

Aquí sentí el calor de mi primer amor
de mi mejor mujer;
que todo lo entregó
y llena de ilusión formó en su ser,
mi cuerpo.

Aquí escuché la voz de un héroe,
un gran señor que me enseñó a luchar y a conocer a Dios,
tratando por igual a todos los demás sin sentirse inferior,
ni superior jamás,
que siempre predicó con el ejemplo.

Es la familia fuerza y unidad es el cimiento de la humanidad,
es nuestra sangre que continuará un nuevo tiempo…
Es ese amor que es incondicional frente a la calma o a la tempestad,
el equilibrio simple y natural del universo.

Aquí me equivoqué, aquí me tropecé,
confieso que dudé,
cuando me vi caer,
pero encontré la luz en el consejo fiel de un buen hermano.

Así me superé y me recuperé,
me pude levantar y supe continuar y abrí mi corazón
y me llené de amor dejé el pasado atrás y me volví a inventar
porque mi Dios jamás me ha abandonado.


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