sábado, 27 de febrero de 2016

FOTOGRAFÍAS DE LA ORDENACIÓN DIACONAL


Dios nuestro, que enseñaste a los ministros de tu Iglesia a no buscar que alguien los sirva, sino a servir a todos, concede a estos hijos tuyos que has elegido hoy para el ministerio del diaconado ser infatigables en el don de sí mismo, constantes en la oración y alegres y bondadosos en el ejercicio de su ministerio. Con esta oración bellísima inició la Iglesia a implorar a Dios sobre los nuevos elegidos diáconos.

Dios bendiga el ministerio diaconal de: Simeón Eduardo Guarcax, Elmer Clemente Martín y Manuel Nicasio Tambriz.




































viernes, 26 de febrero de 2016

III VIERNES


Señor mío y Dios mío, bajo la mirada amorosa de nuestra Madre, nos disponemos a acompañarte por el camino de dolor, que fue precio de nuestro rescate. Queremos sufrir todo lo que Tú sufriste, ofrecerte nuestro pobre corazón, contrito, porque eres inocente y vas a morir por nosotros, que somos los únicos culpables. Madre mía, Virgen dolorosa, ayúdame a revivir aquellas horas amargas que tu Hijo quiso pasar en la tierra, para que nosotros, hechos de un puñado de lodo, viviésemos al fin in libertatem gloriæ filiorum Dei, en la libertad y gloria de los hijos de Dios.








HACIA DONDE VAMOS


Dios ha creado al hombre para manifestar y comunicar su bondad y amor, de forma que pueda conocerle y amarle cada día más y así le sirva libremente en esta vida, gozando después con Él para siempre en el cielo. Dios quiere que seamos felices aquí en la tierra y después eternamente con Él en el cielo. Si nos preguntan a los cristianos hacia dónde vamos, la respuesta también es clara: al cielo. Si no conseguiremos esta meta, nuestra vida sería un fracaso.

miércoles, 24 de febrero de 2016

LA PIEDRA Y EL DIAMANTE


Cuenta una leyenda que hace tiempo un joven trabajador de una mina se quedó atrapado en la profundidad de los túneles, sin comida, sin agua y sin luz, pasaron las horas y habiendo acostumbrado sus ojos a la oscuridad, en un punto lejano del túnel vio una pequeñísima luz que coquetamente guiñaba, lentamente y tomándose de las paredes del túnel, se encaminó hacia la lucecilla, cuando la alcanzó se dio cuenta que era una pequeña y sucia roca a la que sobresalía una pequeña porción ligeramente transparente, que fue suficiente para reflejar la luz que le condujo a la salida de donde se encontraba atrapado.

Como recuerdo a lo sucedido, el joven trabajador tomó la roca y se la llevó, la limpió y se dio cuenta que entre más pulía más brillaba y con el paso del tiempo la roca fue adquiriendo un singular brillo. Por las noches la admiraba contra la luz de las velas y se maravillaba de sus destellos, pero en una ocasión camino a su casa, volteó al suelo y vio una piedra de bonita figura, la tomó y tiró aquella roca que una ocasión fue su guía a la superficie.

Se llevó la piedra de bonita forma a su casa, la limpió y al paso de los días de dio cuenta que por más que la puliera, la piedra seguía siendo la misma piedra, sin brillo, sin cambios, solo una piedra.

Volvió sobre sus pasos a buscar aquella roca que fue su luz un día, ya no la encontró en el lugar donde la había tirado. Levantó sus ojos y la vio, linda, esplendorosa y reluciente en manos de un hombre que supo aquilatar el verdadero valor de la roca, el brillo de sus destellos enorgullecían al hombre que la llevaba de su mano, porque aquella roca que un día guiñó tímidamente con su luz, era un puro y verdadero diamante.

Se acercó al hombre, lloró y le rogó que le devolviera su roca, le explicó lo que había significado en su vida y también le contó que había cometido el error más grande al tirar su diamante por una piedra del camino. 

Serenamente el caballero le respondió que entendía perfectamente todo lo que le contaba y que lamentaba su gran perdida, pero que en sus manos el diamante alcanzó todo su esplendor y señorío, y que no estaba dispuesto a devolverlo, porque además el diamante titilaba alegremente en su mano y ese era su lenguaje de felicidad, que ahora le pertenecía y que para él era el tesoro más preciado en su vida, que no lo cambiaría ni por una montaña de piedras del camino...

Porque las piedras por más que las pulas y trates de cincelarlas, siguen siendo piedras, sin brillo, sin destellos y nunca te llevarán a ningún lado. Nosotros somos un diamante, que a veces no es bien valorado pero siempre llega quien sepa valorarnos y hacer que brillemos mucho más.

No te sientas mal si alguien no supo valorar a un gran diamante como TU. Este escrito fue dedicado de una madre hacia su hija para levantarle el autoestima en un momento difícil de su vida amorosa.

martes, 23 de febrero de 2016

¿ES CORRECTO LLAMAR "PADRE" A UN SACERDOTE?


“«Ustedes, en cambio, no se dejen llamar "Rabbí", porque uno solo es su Maestro; y todos ustedes son hermanos. Ni a nadie llamen " Padre " en la tierra, porque uno solo es su Padre: el del cielo. Ni tampoco se dejen llamar "Directores", porque uno solo es su Director: el Cristo.” (Mat. 23:8-10).

Algunos hermanos separados, acostumbrados a leer y entender la Biblia literalmente, sacan en conclusión que la Biblia prohíbe llamarle “Padre” al sacerdote, con la consecuencia de que los católicos estamos actuando en contra de la Biblia. Recuerdo que en una ocasión un hermano dijo que él nunca le llamaba “Padre” a nadie por cumplir con la Biblia, y cuando se le preguntó que como le llamaba al que enseñaba en la escuela dijo muy orgulloso que él no le llamaba maestro; entonces como le llamas se le preguntó de nuevo y de nuevo sonriendo dijo que él cumplía con la Biblia y que por eso solo le llamaba “teacher”... pobrecito, si “teacher” es lo mismo que maestro pero en inglés.

Pues bien, profundicemos en la Palabra de Dios y veamos cual es la respuesta a esta objeción y la correcta interpretación de este pasaje conociéndola por la misma Escritura:

1.- En la Biblia si se usa la palabra “Padre” en Sentido biológico.
Al estudiar la Biblia un poco más atentamente notaremos rápidamente que al contrario de los que muchos protestantes dicen, en la Biblia si se le llama “Padre” a un hombre primeramente mostrando su paternidad biológica. Ejemplos de esto son:

-        “Honra a tu Padre y a tu madre” Lc 18,20, “Hijos, obedeced a vuestros padres en el Señor; porque esto es justo”. Ef 6,1, “Dijo Isaac a su padre Abraham: «¡Padre!» Respondió...” Gen 22,7, “Ella le respondió: « Padre mío, has abierto tu boca ante Yahveh...” Jc 11,36, Dijo: «Un hombre tenía dos hijos; y el menor de ellos dijo al padre: " Padre...” Lc 15,11-12.

   Es algo muy común en la Biblia el llamar “Padre” en este sentido e incluso puedes notar que se usó también en el Nuevo Testamento. Avancemos un poco más.

2.- En la Biblia si se usa la palabra “Padre” en Sentido de amistad y cuidado.
“Se acercaron sus servidores, le hablaron y le dijeron: «Padre mío...” 2 Rey 5,13 “... él me ha hecho a mí un padre para el Faraón, y señor de toda su casa” (Gén. 45:8).
“Era el padre de los pobres, la causa del desconocido...”. Job 29,16. Así que mis estimados hermanos protestantes, es necesario leer más la Biblia.

3.- En la Biblia si se usa la palabra “Padre” en Sentido espiritual. 

Tal vez alguien que no es católico diría que está bien, que si se puede llamar “padre” en sentido material pero no se debería hacer en el sentido espiritual que es como se hace en el caso de los sacerdotes. Pues bien, resulta que el uso de esta palabra en este sentido también es de lo más común en la Sagrada Escritura. Veámoslo:

-       “Eliseo le veía y clamaba: « ¡Padre mío, padre mío! ...” 2 Rey 2,12 ,   “Y, gritando, dijo: "Padre Abraham, ten compasión de mí...” Lc 16,24“Él respondió: «Hermanos y padres, presten atención”. Hech 7,2 Esto lo dijo Esteban a los ancianos y escribas judíos. Además, según la Biblia, Esteban era un “hombre lleno de fe y de Espíritu Santo...” Hech 6,5 Entonces si estaba lleno de Dios no podía equivocarse.

4.- En la Biblia los Apóstoles se consideran a sí mismos como “Padres” en el Sentido espiritual.

Hay algo más que podemos compartir. La Biblia no solamente usa la palabra “Padre” en sentido fraternal, biológico y espiritual; Sino que incluso los mismos Apóstoles se consideraron como padres espirituales. Confirmemos esto con la Biblia en la mano y note usted las palabras que ellos usaron:

a) El Apóstol Pablo dijo: “a Timoteo, hijo querido. Gracia, misericordia y paz de parte de Dios Padre y de Cristo Jesús Señor nuestro. 2 Tim 1,2 Si le dijo ‘hijo’ a Timoteo es porque el mismo se consideraba como su “Padre espiritual”. Fil 2,22.

b) El Apóstol Juan igualmente dice: “Hijos míos, es la última hora...” 1 Jn 2,1 Note usted como él los considera sus ‘hijos’ por lo tanto él se está considerando su ‘Padre’.

c) El Apóstol Pedro también lo hará diciendo: “Les saluda la que está en Babilonia, elegida como vosotros, así como mi hijo Marcos. 1 Pe 5,13 Para Pedro, Marcos es visto por él como su ‘hijo’.

La razón bíblica por la que Pedro, Pablo y Juan se consideraban a si mismos como “Padres espirituales” la encontramos en la Biblia:

“No os escribo estas cosas para avergonzaros, sino más bien para amonestaros como a hijos míos queridos. Pues aunque hayáis tenido 10.000 pedagogos en Cristo, no habéis tenido muchos padres. He sido yo quien, por el Evangelio, los engendré en Cristo Jesús”. 1 Cor 4,14-15.

Directamente aquí San Pablo afirma que él es como un “Padre” para ellos pues fue él quien los engendró en Cristo Jesús. Es exactamente lo mismo con el sacerdote que nos hace “nacer en la fe” mediante la predicación y los sacramentos. Por eso los Apóstoles sentían el deber de cuidar de ellos como se hace entre un hijo y un padre. Al llamarle nosotros “Padre” al sacerdote y él considerarnos como sus hijos, estamos cumpliendo con la Biblia. Si hay hermanos “fundamentalistas” que no quieren cumplir con la Escritura los respetamos, pero nosotros preferimos obedecer la Palabra de Dios.

5.- En Mt. 23,8-10 Jesús simplemente quiso enseñar el evitarse considerar más que los demás y el poner a Dios como el centro de nuestras vidas.
Después de ver todas las pruebas bíblicas queda claro que nunca en la Biblia se prohibió llamarle “Padre” a una persona. Si es así entonces como debemos de entender las palabras que Jesús dijo de no llamarle a nadie Padre en la tierra.

En realidad la respuesta es fácil si seguimos leyendo el mismo pasaje de la Biblia en el versículo que viene después:

“Pues el que se ensalce, será humillado; y el que se humille, será ensalzado”. Mt 23,12. 
Eso es simplemente lo que Jesús quería enseñar. Por eso cuando las sectas olvidan o no quieren leer este versículo es que se confunden tan fácilmente. Jesús está queriendo enseñar que nadie por tener un oficio, puesto, título o mayor autoridad se considere más que los demás. Eso era y es muy común que pase. De allí que Jesucristo no quiere que suceda lo mismo entres sus discípulos y por eso lo dijo así de fuerte.

En realidad Jesús lo dijo así porque estaba usando una “Hipérbola” es decir, una comparación donde se “exagera” algo con el fin de dar una enseñanza. Popularmente nosotros decimos también: “te lo dije mil veces” cuando en realidad al niño solamente se lo habíamos dicho tres veces. Esa es otra hipérbola. Jesús también había dicho: “Y si tu pie te es ocasión de pecado, córtatelo”. Mc 9,45 Es obvio que es otra hipérbola más. Yo no he sabido nunca de un protestante que ande cojo, ciego o manco.

Resumiendo entonces digamos que la verdadera enseñanza de este pasaje es que Dios es nuestro Padre, Guía y maestro principal y que al mismo tiempo por ser todos sus hijos no debemos considerarnos unos más que los demás. Así que eso de que la Biblia prohíbe llamarle padre, director o maestro a una persona es simplemente una muy mala interpretación de algunas sectas fundamentalistas que toman la Biblia al ‘pie de la letra’ y que desconocen lo que la Escritura enseña en otras partes sobre el mismo tema.

Fuente; Catholic.net

martes, 16 de febrero de 2016

¿EN QUE DEDO SE LLEVA EL ANILLO MATRIMONIAL?


Hace cuatro año me hicieron esta pregunta, y ahora vuelven a preguntar pero en otra parroquia.  Solo quiero saber dónde exactamente se debe llevar el anillo matrimonial, porque en la sociedad hay una confusión... unos afirman que en la mano derecha pero otros en la mano izquierda... al escuchar los comentarios hechos por los mismos no son tan convincentes y falta de fundamentos.

Tenemos que afirmar que lo esencial en el sacramento del Matrimonio es el consentimiento, que se dan los que se casan, si faltara el consentimiento no habría Sacramento.  Pero la entrega de los anillos tiene su importancia en este sacramento puesto que son signos que reflejan la alianza entre ambos. En la oración de bendición de los anillos se dice claramente que se lo entregarán uno al otro “en señal de amor y fidelidad”. Las palabras que dicen los esposos es lo siguiente: “N., recibe esta alianza, en señal de mi amor y fidelidad a ti. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo”. Se invoca a la Trinidad para pedir el auxilio y como garantía de este compromiso, representado por estos anillos.

El ritual de los sacramentos (BAC) indica que el anillo se introduce en el dedo anular. Depende de la costumbre del lugar, puede llevarse en la mano derecha o la izquierda. Se creía (desde los griegos) que es la mano que se relaciona con el corazón porque hay una arteria que sale del corazón y recorre el brazo izquierdo hasta llegar al cerebro. Los demás anillos que no tienen significado alguno, pueden ir en cualquiera de las dos manos e incluso en el dedo que más te guste.

lunes, 15 de febrero de 2016

¿QUIÉNES SOMOS?



Dios no solo ha creado al hombre, sino que está junto a él en todo tiempo y lugar. Dios lo llama y le ayuda a buscarlo, quiere que lo conozca y lo ame, sabemos que hemos sido creados a imagen  semejanza de Dios, y por el bautismo los cristianos somos hechos hijos adoptivos de Dios, herederos de su gloria. Por tanto, si nos preguntan quienes somos, la respuesta es clara: soy hijo de Dios.

sábado, 13 de febrero de 2016

"NUESTRA VIDA NO PUEDE VERSE LIBRE DE TENTACIONES", SAN AGUSTÍN


Hay en nosotros impulsos perversos que el Diablo aprovecha para excitarlos: la comodidad, la sensualidad, la codicia, la envidia, que desata la lengua y vierte en los demás el veneno de la crítica, la agresividad y el deseo inmoderado de imponernos a los demás... Todo un elenco de malicia que dañan a quienes nos rodean y también a nosotros mismos.

Como suele decirse, sentir estas perversiones no debe desorientarnos o desanimarnos, lo que hemos de procurar, con la ayuda de Dios, es no consentirlas. Es más, las tentaciones desempeñan un importante papel en la madurez que el cristiano está llamado a alcanzar.

“Nuestra vida, enseña S. Agustín, no puede verse libre de tentaciones; pues nuestro progreso se realiza por medio de la tentación y nadie puede conocerse a sí mismo si no es tentado, ni puede ser coronado si no ha vencido, ni puede vencer si no ha luchado”. “Dichoso el varón que soporta la tentación porque, probado, recibirá la corona de la vida que el Señor prometió” (Sant 1,12).

El tentador busca apartar a Jesús del proyecto del Padre, o sea, de la senda del sacrificio, del amor que se ofrece a sí mismo en expiación, para hacerle seguir un camino fácil, de éxito y de poder. Jesús rechaza decididamente todas estas tentaciones y ratifica la firme voluntad de seguir la senda establecida por el Padre, sin compromiso alguno con el pecado y con la lógica del mundo. Mirad bien cómo responde Jesús.

Él no dialoga con Satanás, como había hecho Eva en el paraíso terrenal. Jesús sabe bien que con Satanás no se puede dialogar, porque es muy astuto. Por ello, Jesús, en lugar de dialogar como había hecho Eva, elige refugiarse en la Palabra de Dios y responde con la fuerza de esta Palabra. Acordémonos de esto: en el momento de la tentación, de nuestras tentaciones, nada de diálogo con Satanás, sino siempre defendidos por la Palabra de Dios. Y esto nos salvará.

CRISTO Y SU CRUZ


Cristo y su Cruz,
la salvación, triunfaremos.

Nuestra gloria es la Cruz del Señor
de quien viene nuestra salvación.
Él es Vida y es Resurrección.

Cristo y su Cruz,
la salvación, triunfaremos.

“El que quiera venir tras de mí
que se niegue y renuncie a su “yo”
Y me siga abrazado a su Cruz”.

Cristo y su Cruz,
la salvación, triunfaremos.

Como el grano en el surco murió
y la espiga es el fruto al segar,
fructifica tu muerte en la cruz.

Cristo y su Cruz,
la salvación, triunfaremos.

Audio

viernes, 12 de febrero de 2016

PRIMER VIERNES DE CUARESMA


¿No es verdad que en cuanto dejas de tener miedo a la Cruz, a eso que la gente llama cruz, cuando pones tu voluntad en aceptar la voluntad divina, eres feliz, y se pasan todas las preocupaciones, los sufrimientos físicos o morales?



jueves, 11 de febrero de 2016

AQUÍ ESTÁN LOS TESOROS DE LA IGLESIA, XXIV JORNADA DEL ENFERMO

El mensaje del Papa Francisco para este año.

La XXIV Jornada Mundial del Enfermo me ofrece la oportunidad de estar especialmente cerca de ustedes, queridos enfermos, y de todos los que os cuidan.

Debido a que este año dicha Jornada será celebrada solemnemente en Tierra Santa, propongo meditar la narración evangélica de las bodas de Caná (Jn 2,1-11), donde Jesús realizó su primer milagro gracias a la mediación de su Madre.

El tema elegido, «Confiar en Jesús misericordioso como María: “Haced lo que Él os diga”» (Jn 2,5), se inscribe muy bien en el marco del Jubileo extraordinario de la Misericordia. La Celebración eucarística central de la Jornada, el 11 de febrero de 2016, memoria litúrgica de Nuestra Señora de Lourdes, tendrá lugar precisamente en Nazaret, donde «la Palabra se hizo carne, y puso su morada entre nosotros» (Jn 1,14).

Jesús inició allí su misión salvífica, aplicando a sí mismo las palabras del profeta Isaías, como dice el evangelista Lucas: «El Espíritu del Señor está sobre mí, porque él me ha ungido. Me ha enviado a evangelizar a los pobres, a proclamar a los cautivos la libertad, y a los ciegos, la vista; a poner en libertad a los oprimidos; a proclamar el año de gracia del Señor» (Lc 4,18-19).








miércoles, 10 de febrero de 2016

ABRID EL CORAZÓN


Con estas penetrantes palabras del profeta Joel, la liturgia nos introduce hoy en la Cuaresma, indicando en la conversión del corazón la característica de este tiempo de gracia. El llamamiento profético constituye un desafío para todos nosotros, ninguno excluido, y nos recuerda que la conversión no se reduce a formas exteriores o a vagos propósitos, sino que implica y transforma toda la existencia a partir del centro de la persona, desde la conciencia. Estamos invitados a emprender un camino en el cual, desafiando la rutina, nos esforzamos por abrir los ojos y los oídos, pero sobre todo, abrir el corazón, para ir más allá de nuestro «huertecito».

INICIA EL "RETIRO ESPIRITUAL"


La cuaresma es el gran tiempo de preparación a la Pascua. La Iglesia nos invita a aprovechar este “tiempo favorable” y a prepararnos para la celebración del misterio Pascual de Jesucristo. Por eso, la Cuaresma puede corresponder a un “retiro espiritual” vivido por toda la Iglesia, porque es un itinerario penitencial, bautismal y pascual.

martes, 9 de febrero de 2016

ALGUNA VEZ TE HAS PREGUNTADO ¿DÓNDE VENIMOS?



La doctrina cristiana dice que Dios ha creado libremente al hombre para que tenga parte en su vida bienaventurada, es decir, en su misma felicidad. Cada hombre ha nacido creado por Dios, con la cooperación de sus padres. Por eso, a la pregunta de donde venimos, se contesta: venimos de Dios.

sábado, 6 de febrero de 2016

¡MI PADRE ES EL PILOTO!


Un niño abordó un avión para viajar a Nueva York, llamando la atención de todos, sube al avión con boleto en mano, busca su asiento y se sentó al lado mío. Se veía un niño educado, seguro e inteligente. Me miró, sonrió, sacó un libro y comenzó a dibujar, pintar y colorear. A pesar de su corta edad, unos 8 años, no presentaba rasgos de ansiedad ni nerviosismo al despegar el avión.

El vuelo no fue muy bueno, hubo tormenta y mucha turbulencia. De momento una sacudida fuerte, y todos estaban muy nerviosos, pero el niño mantuvo su calma y serenidad en todo momento ¿Cómo lo hacía? ¿Por qué su calma? Hasta que una mujer frenética le preguntó; “Niño: ¿no tienes miedo? "No señora”, contestó el niño y mirando su libro de pintar le dice: ”Mi padre es el piloto”.

A lo largo del camino nos vamos a encontrar con sucesos que nos sacudan como en una turbulencia. Habrá momentos en los que no veremos el terreno sólido y nuestros pies no pisarán lugar seguro. No veremos dónde sostenernos, estaremos inseguros. En esos tiempos hay que recordar que nuestro PADRE es el piloto.

A pesar de las circunstancias, nuestras vidas están puestas en el creador. Así que la próxima vez que llegue una tormenta a tu vida o si en este momento estás pasando por una, alza tu mirada al cielo, CONFÍA y di para ti mismo: ¡Mi PADRE es el piloto!

jueves, 4 de febrero de 2016

LA TORTUGA Y LA LIEBRE


Una tortuga y una liebre siempre discutían sobre quién era más rápida. Para dirimir el argumento, decidieron correr. Eligieron una ruta y comenzaron la competencia.

La liebre arrancó a toda velocidad y corrió enérgicamente durante algún tiempo. Luego, al ver que llevaba mucha ventaja, decidió sentarse bajo un árbol para descansar un rato, recuperar fuerzas y luego continuar su marcha. Pero pronto se durmió. La tortuga, que andaba con paso lento, la alcanzó, la superó y terminó primera, declarándose vencedora indiscutible.

Moraleja: Los lentos y estables ganan la carrera.

Pero la historia no termina aquí: La liebre, decepcionada tras haber perdido, hizo un examen de conciencia y reconoció sus errores. Descubrió que había perdido la carrera por ser presumida y descuidada. Si no hubiera dado tantas cosas por supuestas, nunca la hubiesen vencido. Entonces, desafió a la tortuga a una nueva competencia. Esta vez, la liebre corrió de principio a fin y su triunfo fue evidente.

Moraleja: Los rápidos y tenaces vencen a los lentos y estables.

Pero la historia tampoco termina aquí: Tras ser derrotada, la tortuga reflexionó detenidamente y llegó a la conclusión de que no había forma de ganarle a la liebre en velocidad. Como estaba planteada la carrera, ella siempre perdería. Por eso, desafió nuevamente a la liebre, pero propuso correr sobre una ruta ligeramente diferente. La liebre aceptó y corrió a toda velocidad, hasta que se encontró en su camino con un ancho río. Mientras la liebre, que no sabía nadar, se preguntaba "¿qué hago ahora?", la tortuga nadó hasta la otra orilla, continuó a su paso y terminó en primer lugar.

Moraleja: Quienes identifican su ventaja competitiva (saber nadar) y cambian el entorno para aprovecharla, llegan primeros.

Pero la historia tampoco termina aquí: El tiempo pasó y compartieron la liebre y la tortuga, que terminaron haciéndose buenas amigas. Ambas reconocieron que eran buenas competidoras y decidieron repetir la última carrera, pero esta vez corriendo en equipo.

En la primera parte, la liebre cargó a la tortuga hasta llegar al río. Allí, la tortuga atravesó el río con la liebre sobre su caparazón y, sobre la orilla de enfrente la liebre cargó nuevamente a la tortuga hasta la meta. Como alcanzaron la línea de llegada en un tiempo récord, sintieron una mayor satisfacción que aquella que habían experimentado en sus logros individuales.

Moraleja: Es bueno ser individualmente brillante y tener fuertes capacidades personales.

Pero, a menos que seamos capaces de trabajar con otras personas y potenciar recíprocamente las habilidades de cada uno, no seremos completamente efectivos. Siempre existirán situaciones para las cuales no estamos preparados y que otras personas pueden enfrentar mejor.

La liebre y la tortuga también aprendieron otra lección vital:

Cuando dejamos de competir contra un rival y comenzamos a competir contra una situación, complementamos capacidades, compensamos defectos, potenciamos nuestros recursos...y obtenemos mejores resultados.

"Para ser exitoso no tienes que hacer cosas extraordinarias. Haz cosas ordinarias, extraordinariamente bien."

martes, 2 de febrero de 2016

ESCUCHA DE LA PALABRA DE DIOS, PARA UN PEREGRINO EN TIERRA SANTA


Escucha de la Palabra de Dios
La experiencia fundamental del peregrino debe ser la de escuchar, porque “de Jerusalén surgirá la Palabra del Señor” (Is 2,3).

Tierra Santa es, sin lugar a dudas, parte integrante de la comprensión de la Palabra histórica de Dios, que ha fijado su tienda en Jacob y ha tomado la herencia de Israel, que se ha establecido en Sión y ha puesto sus raíces en medio un pueblo glorioso, en la porción del Señor, en Jerusalén; que se convierte en carne hebrea en Jesús, el Mesías y se ha hecho Evangelio destinado a extenderse hasta los más lejanos confines de la tierra, “comenzando por Jerusalén” (Hech 1,8).

Todas las regiones de Tierra Santa, en especial Jerusalén, son “la geografía de la salvación”, donde Dios  a través de su Hijo Jesús  realizó “la historia de la salvación”. Tierra Santa es, según la expresión de Renan, el “Quinto Evangelio”.

En Tierra Santa el peregrino se encuentra en una situación privilegiada para escuchar la Palabra de Dios, en los Lugares en que ha resonado: ellos son “la escuela donde se es iniciado a comprender la vida de Jesús, es decir la escuela del Evangelio”, decía Pablo VI, ya que permiten “al cristiano ponerse en contacto directo con el ambiente, en el cual “el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros” (Jn 1,14)”.

En Tierra Santa el Evangelio suena de otra manera. Los antiguos y modernos peregrinos están en sintonía con las hermosas palabras del “peregrino ruso”: “por gracia de Dios soy hombre y cristiano, por mis obras un gran pecador, por condición un peregrino sin techo de la condición más humilde, que va errando de lugar en lugar. Mis bienes son una mochila en la espalda con un poco de pan seco y una sagrada Biblia que llevo bajo la camisa. No tengo nada más” (Diario de un peregrino ruso).

NO SUBESTIMES A LOS DEMÁS


En la Facultad de Medicina, el profesor se dirige a un alumno y le pregunta: “¿Cuántos riñones tenemos?” “¡Cuatro!”, responde el alumno. 

¿Cuatro?, replica el profesor, arrogante, de esos que sienten placer en pisotear los errores de los alumnos.

“Traiga un fardo de pasto, pues tenemos un asno en la sala”, le ordena el profesor a su auxiliar. “¡Y para mí un cafecito!”, replicó el alumno al auxiliar del maestro.

El profesor se enojó y expulsó al alumno de la sala. El alumno era el humorista Aparicio Torelly, conocido como el Barón de Itararé (1895-1971). Al salir de la sala, todavía el alumno tuvo la audacia de corregir al furioso maestro:

“Usted me preguntó cuántos riñones tenemos. Tenemos cuatro: dos míos y dos suyos. Porque tenemos es una expresión usada para el plural. Que tenga un buen provecho y disfrute del pasto”.

La vida exige mucho más comprensión que conocimiento. A veces, las personas, por tener un poco más de conocimiento o “creer” que lo tienen, se sienten con derecho de subestimar a los demás.