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domingo, 25 de junio de 2017

EXCESO INDEFENDIBLE

Con motivo del mes mundial lobby gay hay excesos indefendibles como muestra la primera foto. Hay manipulaciones por parte del poderoso, inquisitorial y dogmático lobby gay como muestra la segunda y hay actuaciones institucionales frívolas y seguramente cobardes como muestra la tercera. El respeto a las personas homosexuales es una exigencia de justicia pero la ideologización de la causa promovida por el lobby gay es una imposición no amante de la libertad. 

Gonzalo de Villa



miércoles, 14 de junio de 2017

SEXUALIDAD Y GÉNERO


Si bien hay quien pueda tener la impresión de que la orientación sexual es un rasgo biológico innato y determinado en los seres humanos (es decir, que ya seamos heterosexuales, homosexuales o bisexuales, hemos “nacido así”), las pruebas científicas que sostienen esa visión son insuficientes.

De hecho, el concepto de orientación sexual es en sí mismo ambiguo, ya que puede referirse a un conjunto de comportamientos, a sentimientos de atracción o bien a una idea sobre la propia identidad. Los estudios epidemiológicos muestran una relación más bien modesta entre los factores genéticos y la atracción o el comportamiento sexual, y no han logrado proporcionar pruebas significativas que la relacionen con unos genes en particular.

Existen asimismo pruebas de otras hipotéticas causas biológicas para el comportamiento, la atracción o la identidad homosexuales (como la influencia de las hormonas en el desarrollo prenatal); pero dichas pruebas son también limitadas. Al estudiar el cerebro de personas homosexuales y heterosexuales se han detectado algunas diferencias, pero no se ha logrado demostrar que esas diferencias sean innatas o surjan de factores ambientales que hayan ejercido una influencia en los rasgos psicológicos o neurobiológicos.

Un factor ambiental que parece estar correlacionado con la no heterosexualidad son los abusos sexuales en la infancia, factor que también puede contribuir a mayores tasas de problemas de salud mental entre las subpoblaciones no heterosexuales en comparación con la población general. En conjunto, los estudios apuntan a un cierto grado de flexibilidad en los patrones de atracción y comportamiento sexual, en contraposición a la noción del “nacido así,” que simplifica en exceso la gran complejidad de la sexualidad humana.

sábado, 5 de noviembre de 2016

¿ES O NO UNA ENFERMEDAD? VEAMOS ESTE TESTIMONIO


«Fui homosexual activo durante veintiún años, hasta que me convencí de la necesidad de cambiar –explicaba Noel B. Mosen en una carta publicada en la revista New Zealandia.

»Con la ayuda de Dios, lo conseguí. Ahora llevo seis años felizmente casado y no experimento ninguno de los deseos homosexuales que antes dominaban mi vida. En todo el mundo son miles las personas que han cambiado, igual que yo.

»Es falso que se haya probado la existencia de un gen que determine la homosexualidad. Si los genes fueran determinantes, cuando uno de dos gemelos fuera homosexual, también el otro tendría que serlo; pero no ocurre así.

»Además, si la orientación sexual estuviera genéticamente determinada, no habría posibilidad de cambiar; pero conocidos expertos en sexología como D. J. West, M. Nichols o L. J. Hatterer, han descrito muchos casos de homosexuales que se convierten en heterosexuales de modo completamente espontáneo, sin presiones ni ayuda de ninguna clase.

»Mi experiencia es que la homosexualidad no es una condición estable ni satisfactoria. No es libertad: es una adicción emocional.»

En las últimas décadas, sin embargo, se ha impuesto una especie de férrea censura social que tacha de intolerante todo lo que contradiga la pretensión de normalidad defendida por determinados grupos homosexuales muy activos. Estos grupos de influencia presentan el estilo de vida homosexual de modo casi idílico. Pero, como ha señalado Aardweg, esto no es más que simple propaganda, pues cuando se escucha la historia personal de homosexuales se ve claro que en ese género de vida no se encuentra la felicidad. La otra cara de la moneda, que tantos se empeñan en silenciar, es la ansiedad, los celos, la sensación de soledad o las depresiones neuróticas, por no mencionar las enfermedades venéreas y otras patologías somáticas.

La satisfacción estable y la felicidad no llegan a través de las relaciones homosexuales. Transcribo otro testimonio publicado recientemente en El Semanal. «Leí la entrevista que salió en el número 656 de su revista el pasado 21 de mayo. Si ese chico es feliz viviendo su homosexualidad, pues me alegro. No quiero ahora valorar la homosexualidad ni a quienes la practican. Tan solo quiero dar mi testimonio por si a alguien le sirve. He vivido mi homosexualidad durante unos diez años. He sufrido constantes angustias, infidelidades, traiciones y celos.

Desde hace un año he cortado con esas relaciones y procuro salir con chicas y cambiar de ambiente. Cada vez me encuentro más feliz y no quiero caer en los errores pasados. Creo considerarme un ex gay. Aviso a navegantes: ¡ser gay no es tan rosa como lo pintan!»

SI LA HOMOSEXUALIDAD ES UNA ENFERMEDAD ¿por qué no figura en el catálogo mundial de enfermedades mentales?


Es cierto que en 1973 la homosexualidad fue extraída del “Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders” (DSM), pero hay que decir que aquello constituyó uno de los episodios más deprimentes de los anales de la medicina moderna. Fue relatado ampliamente por uno de sus protagonistas, Ronald Bayer, conocido simpatizante de la causa gay, y es un buen ejemplo de cómo la militancia política puede llegar a interferir y alterar el discurso científico. 

Durante los años previos a esa decisión se sucedieron repetidos intentos de influir en los congresos de psiquiatría mediante insultos, amenazas, boicots y otros modos de presión por parte de de activistas gays. El obstruccionismo a las exposiciones de los psiquiatras fue en aumento hasta llegar a tomar la forma de una auténtica declaración de guerra. La victoria final fue para el lobby gay, aunque hay que decir que a pesar de la propaganda y de las presiones, la aprobación de la exclusión de la homosexualidad del DSM no obtuvo más que el 58 % de los votos.

Era una mayoría cualificada para una decisión política, pero un tanto sobrecogedora para dar por zanjado un análisis científico de un problema médico. Se piense lo que se piense al respecto –y la falta de unanimidad médica debería ser una buena razón para optar por la prudencia en cuanto a las opiniones tajantes–, la verdad es que la controvertida decisión final que afirmaba que la homosexualidad no era un trastorno psicológico estuvo más basada en la acción política que en una consideración científica. 

viernes, 21 de octubre de 2016

¿Y si encuentran mucha dificultad para curarse y se abandonan a esas tendencias? Porque, además, muchos se niegan a considerarlo una enfermedad, y dicen que es algo genético.


Hace más de un siglo que se busca un origen genético a la homosexualidad, y los avances científicos indican más bien que no lo hay. Los últimos descubrimientos en el mapa genético reafirman cada vez más la libertad del ser humano. 

Craig Venter, fundador de una de las compañías más punteras en investigación genética, concluía recientemente que «la maravillosa diversidad de los seres humanos no está tanto en el código genético grabado en nuestras células, sino en cómo nuestra herencia biológica se relaciona con el medio en que vivimos. No tenemos genes suficientes para justificar la noción de un determinismo biológico, y es altamente improbable que puedan existir genes específicos sobre el alcoholismo, la homosexualidad o la agresividad. Los hombres no son prisioneros de sus genes, sino que las circunstancias de la vida de cada individuo son cruciales en su personalidad».

La homosexualidad no es genética, sino sobrevenida. Y las terapias de curación de la homosexualidad tendrán más éxito en unos casos que en otros, pero eso no tiene nada de extraño. Hay muchas enfermedades, como el asma o la artritis reumática, por ejemplo, que por el momento no siempre se pueden curar. Pero ningún médico serio concluiría que no tiene sentido someter a esos pacientes a un tratamiento, o estudiar nuevas posibles terapias. Abandonarse a las tendencias homosexuales no es un estilo de vida alternativo recomendable para nadie.

jueves, 20 de octubre de 2016

PERO A ALGUNOS QUIZÁS LES SUPONDRÍA UN ESFUERZO TAN GRANDE QUE LES OBLIGARÍA A LLEVAR UNA VIDA MUY DIFÍCIL


Incluso para los homosexuales más graves, no hay otro camino de liberación que luchar por corregir sus inclinaciones desviadas. Hay que tener en cuenta que rendirse a esas tendencias, con la consiguiente búsqueda constante de contactos y de relaciones –que suelen ser inestables y frustrantes por su propia naturaleza–, desemboca a la larga en una espiral de mayor insatisfacción.

Dejarse llevar produce una angustia aún más grande, pues lleva a una vida de profundos desequilibrios afectivos, disfrazados quizá por una satisfacción aparente, pero que acaba conduciendo a una mayor desesperanza y un mayor deterioro psíquico. Por esa razón la Iglesia católica les alienta a asumir la cruz del sufrimiento y de la dificultad que puedan experimentar a causa de su condición.

¿Y cómo se asume esa cruz?

Viviendo la castidad, un sacrificio que les proporcionará como beneficio una fuente de autodonación que los salvará de una forma de vida que amenaza continuamente con destruirlos. La actividad homosexual impide la propia realización y felicidad, porque es contraria a la naturaleza.

Es cierto que en los casos más graves quizá no sean aptos para el matrimonio, pero siempre son aptos para amar –de otra manera– a los demás, y así pueden vivir incluso con un amor mayor que el que reina en muchos matrimonios.

La Iglesia les pide que vivan la castidad, por su propio bien, exactamente igual que se lo pide a todas las personas heterosexuales que no están casadas.

¿ES REALMENTE POSIBLE SALIR DE LA HOMOSEXUALIDAD?


No será fácil, porque no lo es, pero no hay que dejarse llevar por planteamientos fatalistas, ni siquiera en los casos en que las tendencias homosexuales son intensas y están muy arraigadas. La idea de que el homosexual no puede cambiar suele responder más a una reivindicación de grupo que a una realidad orgánica o fisiológica.

La medicina ha avanzado mucho, y hay abundante experiencia clínica de que la homosexualidad se puede superar con una terapia adecuada. Así lo asegura, por ejemplo, el psicólogo holandés Gerard van der Aardweg, sobre la base de una experiencia clínica de veinte años de estudios sobre la homosexualidad.

Aardweg insiste en que el homosexual tiene también instintos heterosexuales, pero que suelen ser bloqueados por su convencimiento homosexual. Por eso, la mayor parte de los pacientes que lo desean verdaderamente y se esfuerzan con perseverancia, mejoran en uno o dos años, y poco a poco disminuyen o desaparecen sus obsesiones homosexuales, aumentan su alegría de vivir y su sensación general de bienestar. Algunos acaban por ser totalmente heterosexuales; otros padecen episódicas atracciones homosexuales, que son cada vez menos frecuentes conforme toma fuerza en ellos una afectividad heterosexual.

miércoles, 19 de octubre de 2016

EL DRAMA DE LA HOMOSEXUALIDAD


Pienso que cualquiera que haya conocido un poco de cerca el drama de una persona homosexual, siente a partir de entonces una comprensión y un aprecio muy especial por quienes sufren esa situación.

Cuando se comprende un poco mejor la realidad del sufrimiento de esas personas, dejan de hacer gracia las bromas sobre este asunto, y más bien producen un profundo desagrado.

Iremos a bordando estos puntos en las siguientes publicaciones, considero que es un tema muy importante para poder ayudar a quienes lo padecen.

jueves, 9 de julio de 2015

LA DONACIÓN SEXUAL


Cuando el amor se vive en el matrimonio, comprende y supera la amistad y se plasma en la entrega total de un hombre y de una mujer, de acuerdo con su masculinidad y su feminidad, que con el pacto conyugal fundan aquella comunión de personas en la cual Dios ha querido que viniera concebida, naciera y se desarrollara la vida humana. A este amor conyugal, y sólo a él, pertenece la donación sexual.

jueves, 2 de julio de 2015

¿MATRIMONIO ENTRE DOS HOMBRES?


Las palabras del papa Francisco sobre la homosexualidad y la presencia de la mujer en la Iglesia siguen las líneas marcadas por el Catecismo de la Iglesia Católica en el caso de los gais y reiteran lo aprobado por Juan Pablo II, que cerró las puertas al sacerdocio femenino.

Francisco dijo durante el vuelo de regreso de Río de Janeiro a Roma a los periodistas que le acompañaban que “si una persona es gay, busca al Señor y tiene buena voluntad quien soy yo para juzgarla”, palabras que han levantado una gran expectación y que han sido interpretadas por algunos como un “cambio de época”  en la Iglesia.

Sin embargo, el papa Bergoglio con la frase que siguió a la anterior: “el Catecismo de la Iglesia Católica explica y dice que no se debe marginar a esas personas y que deben ser integradas en la sociedad”, mostró que no hay nada nuevo en sus palabras, salvo tal vez la forma y el tono, sencillo, llano, de decir lo mismo.

El catecismo dice en el apartado (2357-2359) que un número apreciable de hombres y mujeres presentan tendencias homosexuales profundamente arraigadas y que “esta inclinación, objetivamente desordenada, constituye para la mayoría de ellos una auténtica prueba”.

“Deben ser acogidos con respeto, compasión y delicadeza. Se evitará, respecto a ellos, todo signo de discriminación injusta. Estas personas están llamadas a realizar la voluntad de Dios en su vida, y, si son cristianas, a unir al sacrificio de la cruz del Señor las dificultades que pueden encontrar a causa de su condición”.

El papa Bergoglio siguió esa línea a la hora de expresarse sobre los gais y no manifestó ningún comentario que fuese contrario o supusiese un cambio radical a lo que dice el Catecismo.

Este, apoyándose en la Sagrada Escritura, considera las relaciones homosexuales “depravaciones graves, “actos intrínsecamente desordenados, contrarios a la ley natural y que no pueden recibir aprobación en ningún caso”.
Sobre las mujeres, Francisco abogó por un mayor papel para ellas en la Iglesia, pero rechazó que puedan acceder al sacerdocio al señalar que sobre ese tema “la Iglesia ha hablado y ha dicho no”.

“Lo dijo Juan Pablo II con una formulación definitiva. Esa puerta está cerrada”, afirmó. Más claro no pudo ser.

No obstante, al igual que el papa Wojtyla, que publicó la carta Apostólica sobre la dignidad de las mujeres “Mulieris Dignitatem, y Benedicto XVI que exigió que se les reconozcan los mismos derechos que al hombre, Francisco está de acuerdo en que debe aumentar el papel de la mujer en la Iglesia, pero no hasta el sacerdocio.

“Su papel no es sólo la maternidad, ser madre de familia. Es más fuerte, es el icono de la Virgen, la que ayuda a crecer a la Iglesia”, dijo Francisco, que insistió en que una mujer tiene que ser en la Iglesia “algo más que ser monaguillo o presidenta de Cáritas”.

viernes, 30 de enero de 2015

¿RECHAZA LA IGLESIA A LOS TRANSEXUALES?



“La Iglesia, como el Buen Samaritano, se acerca a esta realidad con amor y comprensión, ofreciendo, al mismo tiempo, acogida y ayuda desde el respeto a la verdad del hombre, es decir, desde la verdad que salva”.

Es urgente que las familias, los sacerdotes y catequistas, los docentes y los profesionales conozcan bien el Magisterio de la Iglesia y sus fundamentos.

“No se puede violar la integridad física de una persona para el tratamiento de un mal de origen psíquico o espiritual. En estas circunstancias no se presentan órganos enfermos o funcionando mal; así que su manipulación medicoquirúrgica es una alteración arbitraria de la integridad física de la persona. No es lícito sacrificar al todo, mutilándolo, modificándolo o extirpándole una parte que no se relaciona patológicamente con el todo. Es por esto que no se puede correctamente asumir el principio de totalidad como criterio de legitimación de la esterilización antiprocreativa, del aborto terapéutico y la medicina y cirugía transexual”.

“cuando la Iglesia habla de la naturaleza del ser humano como hombre y mujer, y pide que se respete este orden de la creación, no es una metafísica superada. Aquí, de hecho, se trata de la fe en el Creador y de escuchar el lenguaje de la creación, cuyo desprecio sería una autodestrucción del hombre y, por tanto, una destrucción de la obra misma de Dios”. Benedicto XVI.

El Pontificio Consejo para la Familia también ha advertido que cuando los padres reconocen en sus hijos “en edad infantil o en la adolescencia, alguna manifestación de dicha tendencia o de tales comportamientos, deben buscar la ayuda de personas expertas y cualificadas para proporcionarles todo el apoyo posible”.

Texto Original; Aciprensa

martes, 21 de octubre de 2014

EL HOMBRE ES LA ÚNICA CRIATURA QUE PUEDE NEGAR SER LO QUE ES


Dinamarca es un pequeño reino del norte de Europa donde prácticamente todo se vale: eutanasia, uniones gays, aborto, etc. Sólo hay algo en lo que el 76% de los daneses están en contra: el sexo de humanos con animales. Por lo tanto el gobierno danés ya anunció un proyecto de ley que será aprobado en 2015 y que prohibirá jurídicamente la zoofilia.

No ha pesado tanto en la determinación el parecer de ese 76% de daneses cuanto una motivación más simple: «Constituye un ataque hacia el animal dado que se trata de sexo no consentido», subraya Dan Jorgensen, ministro de agricultura de la corona danesa.

Más allá de lo anecdótico de estas nuevas medidas no deja de ser incluso un tanto risible el hecho de que se deba apelar a las leyes para impedir algo que la misma naturaleza humana y el más elemental sentido común dicen al hombre: que no está hecho para ese tipo de relaciones sexuales.

Un reportaje del Mail Online (cf. «Sex with animals banned in Denmark after outcry over legal loophole: Minister acts after country became magnet for sex tourists», 13.10.2104) refería que el país de la famosa sirena de Copenhagen se estaba convirtiendo en un imán para el turismo sexual a la caza de prácticas zoofílicas con lupanares de animales incluidos.

No obstante, Dinamarca se sumará así a un listado de países en los que se ha tenido que llegar a legislar en esta misma materia con medidas punitivas: Francia, Bélgica y Holanda. El penúltimo país en prohibir el sexo con animales fue Alemania, en 2012, y el último Suecia, en abril de 2014. En Alemania el argumento fue que no se podía obligar a un animal a comportarse como de otra especie.

El gran pensador Boecio afirmaba que toda conducta inmoral es una degradación que sólo puede afectar al hombre. Y es que el hombre tiene eso que los animales no: inteligencia. Por eso también decía Boecio que con cada acto inmoral el hombre se degrada más que las bestias. Ya lo decía también Albert Camus: «el hombre es la única criatura que puede negar ser lo que es».

Fuente: Actualidad y Análisis 

viernes, 10 de octubre de 2014

¿DIOS AMA A LOS HOMOSEXUALES? ( II )


El Papa Francisco dijo durante el vuelo de regreso de Río de Janeiro a Roma a los periodistas que le acompañaban que si una persona es gay, busca al Señor y tiene buena voluntad quien soy yo para juzgarla

“El Catecismo de la Iglesia Católica explica y dice que no se debe marginar a esas personas y que deben ser integradas en la sociedad

El catecismo dice en el apartado (2357-2359) que un número apreciable de hombres y mujeres presentan tendencias homosexuales profundamente arraigadas y que esta inclinación, objetivamente desordenada, constituye para la mayoría de ellos una auténtica prueba. 

Deben ser acogidos con respeto, compasión y delicadeza. Se evitará, respecto a ellos, todo signo de discriminación injusta. Estas personas están llamadas a realizar la voluntad de Dios en su vida, y, si son cristianas, a unir al sacrificio de la cruz del Señor las dificultades que pueden encontrar a causa de su condición.

                   

jueves, 9 de octubre de 2014

¿LA IGLESIA CATÓLICA AMA A LOS HOMOSEXUALES? ( I )


El Catecismo distingue entre los actos homosexuales y las tendencias homosexuales.

Respecto a los actos enseña que en la Sagrada Escritura éstos son presentados como pecados graves. La Tradición los ha considerado siempre intrínsecamente inmorales y contrarios a la ley natural. Por tanto, no pueden aprobarse en ningún caso.



Fuente: Catholic link

viernes, 26 de septiembre de 2014

LA RESPONSABILIDAD EN EL NOVIAZGO ( II )


El noviazgo también es una responsabilidad, ya que implica la aceptación de lo que uno es, y de la unificación de costumbres con la otra personita. Te permite estar renovando compromisos contigo mismo y con la pareja, para fortalecer esa relación.

De acuerdo a lo anterior podemos ver que los primeros noviazgos, o aquellos a temprana edad, pueden tender a durar poco, debido a ese proceso de reconocimiento de lo que es un noviazgo como responsabilidad.

Dios es muy claro en el mensaje que nos deja en sus enseñanzas, reflejándonos una responsabilidad ante el inicio de un noviazgo, teniendo siempre como ideal y objetivo, el cumplimiento del respeto a los procesos de preparación para afrontar las situaciones al lado de la pareja.

Dios establece la responsabilidad de los individuos frente al noviazgo, tomándolo como posibilidad de convertirse en un matrimonio sólido. Es así que nos da esa responsabilidad de respetar a la otra persona en todos sus aspectos, teniendo en cuenta el crecimiento espiritual y personal de esa persona.

Es necesario tener en cuenta que el noviazgo es una interacción con esa persona la cual, tiene gustos, deseos, anhelos que pueden ser diferentes a los de nosotros. Es muy común caer en la dependencia con el otro, lo cual nos lleva a los celos y a la posesividad, creyendo que la pertenencia de esa persona solo es del novio o la novia.

En el noviazgo se conoce un mundo nuevo, donde la interacción marca nuevos panoramas no vividos, enriqueciendo un aprendizaje personal y compartido para seguir adaptándose a los contextos de la vida.


Cuando Dios está en medio del noviazgo, la probabilidad de enriquecimiento espiritual y personal es total. Es por eso que es necesario identificar la importancia del amor de Dios en el noviazgo, como centro de todas nuestras acciones. Si tu novio tiene poca creencia a Dios, la oración puede ayudar a mover su corazón en dirección hacia él. Solo basta que reconozcas como ya se mencionó la importancia de Dios para que el noviazgo de frutos.

viernes, 13 de junio de 2014

LA VOCACIÓN AL MATRIMONIO

Alguien me dijo que quería profundizar un poco más sobre el tema del matrimonio,  quizás para una charla o una catequesis, un poco tarde pero aquí te dejo unos datos amigo.  La vocación al matrimonio se inscribe en la naturaleza misma del hombre y la mujer, según salieron de la mano del Creador. El matrimonio no es una institución humana. Sobre el matrimonio se establece la íntima comunidad de vida y amor conyugal fundada por el Creador y provista de leyes propias que no dependen del arbitrio humano.
En Gn 1, 16-28 vemos como el hombre y la mujer son creados simultáneamente y ambos son iguales en dignidad, pues los dos reflejan la imagen de Dios a la que fueron hechos. Se distinguen por la diferencia sexual. Por tanto desde el principio hombre y mujer aparecen como la primera pareja humana. Dios los creó en "pareja". Son creados en relación de uno al otro, de modo que ambos han de formar una unidad superior: una sola carne. Ambos han sido creados para el matrimonio.

Ya en el Nuevo Testamento el Señor mismo asiste a las bodas de Caná y realiza allí, a petición de su Madre, su primer signo. De esto la Iglesia ha interpretado que Cristo confirma la bondad del matrimonio y que será signo eficaz de su presencia.
Lo que Dios a unido, que no lo separe el hombre

viernes, 30 de mayo de 2014

LA PERSONA TIENE LA CAPACIDAD DE ELEGIR


Buscar la libertad desde la persona porque solo la persona trasciende. Sólo la persona tiene la capacidad de elegir o rechazar una elección y lanzarse sobre ella. En ninguna parte del mundo la persona encuentra la libertad dada o ya constituida. 

Porque si pensamos que todas las cosas ya están dadas o constituidas por sí mismas, corremos el riesgo de caer en un determinismo. Y hacemos las cosas porque pensamos que todo es así o así se ha creído siempre. (Ejemplo: En esta comunidad sólo los hombres pueden opinar, porque siempre se ha hecho así) es decir todo está determinado, o podemos caer en una libertad de indiferencia, una libertad de no ser nada, de no desear nada y de no hacer nada; digan o hagan lo que quieran, a mí me parece igual, no me interesa lo que hagan sino lo que yo hago. 

Es una realidad que en muchas partes se vive lamentablemente. Y dicen los filósofos de la época moderna: «si la ciencia no tiene nada que decir a favor de la libertad, debe renunciar cada vez más a refutarla.

martes, 5 de noviembre de 2013

UN TERCER SEXO


Que les parece esta noticia queridos seguidores de este blog, un poco absurdo o estamos de acuerdo con esta ley. Alemania se ha convertido en el primer país europeo que permite a los padres dejar en blanco la casilla que indica el sexo de un bebé en su partida de nacimiento, reconociendo así en la práctica un "tercer género" ni masculino ni femenino.

La nueva ley aprobada por el gobierno conservador de Angela Merkel y que entró hoy en vigor fue diseñada para los niños que nacen con órganos masculinos y femeninos, conocidos como intersexuales. 

La persona puede corregir el dato en cualquier momento y elegir si quiere figurar como hombre o como mujer. Pero la legislación también le permite no escoger nunca entre las dos opciones tradicionales y mantenerse toda la vida indefinido. 

La norma se inspira en un estudio del Consejo Alemán de Ética, que consideró que la legislación de la Unión Europea (UE) no garantiza los derechos de las personas intersexuales. El consejo estimó que en Alemania hay unos 80.000 intersexuales.

Australia era hasta ahora el único país del mundo que permitía a los padres no incluir el sexo del niño en las partidas de nacimiento. 


Los intersexuales (antes llamados hermafroditas) tienen características sexuales que no permiten adscribirlos a un género determinado. Se diferencian así de los transexuales, que tienen características físicas claramente definidas de un sexo, pero se sienten del otro. Aquí.

martes, 6 de agosto de 2013

CARTA DE UN HOMOSEXUAL AL PAPA FRANCISCO


¡Me llamo Eliseo y te escribo para decirte cuánto te aprecio! Debo admitir que mi corazón seguía estando ligado a Juan Pablo II hasta que has llegado tú: su historia hablaba a mi historia. Cuando le veía y escuchaba, algo se movía en mis entrañas. Su mensaje en Roma en el 2000 a los jóvenes resuena aún potente dentro de mí. ¡Porque es verdad! Nuestra sed de amor, de belleza, de verdad… ¡Es a Él a quien buscamos! Juan Pablo II no se enfadará por este nuevo impulso de afecto mío, y espero tampoco Benedicto, que tiene todo mi afecto.

¡Papa Francisco! Con tu simpatía me has robado el corazón. Estaba bajo el balcón cuando fuiste elegido, vivimos el Pentecostés esa noche en San Pedro, en el silencio, en las oraciones que recitamos juntos, en cada palabra que pronunciaste. Cuando nos saludaste, la fiesta en la plaza no se acababa. Tuve la clara sensación de que la Iglesia no estaba dormida, como nos quieren hacer creer, ¡la Iglesia está más viva que nunca!

Yo soy un chico, ya más bien un hombre adulto, y sufro pulsiones homosexuales. Estoy sorprendido porque hoy los titulares de los periódicos hablan solo sobre lo que has dicho o no has dicho sobre los gays, olvidando las bellísimas palabras que has dicho a los jóvenes en estos días en Río.

¡Pero yo quiero recordarlas! ¡Has empujado a los jóvenes a ir! También a las periferias de la existencia, allí donde a menudo has enviado a los sacerdotes, invitándoles a tomar el olor de las ovejas. Has hablado de estos jóvenes que presionan para ser protagonistas del cambio y has citado a Madre Teresa, que decía de empezar por ti y por mí para cambiar el mundo.
Papa Francisco, quiero hablarte de las periferias de la homosexualidad, yo he descubierto tres.

La primera es la de quien se descubre homosexual. Es la periferia de la soledad. Recuerdo que cuando me reconocí homosexual, por un momento se me enturbió la vista. Me pregunté por qué me pasaba precisamente a mi, recuerdo que estaba yendo a la Misa diaria. El joven que admite ser homosexual se siente un monstruo y no sabe con quien hablar de ello. ¿Los padres? ¿Por qué darles un sufrimiento tan grande? ¿Los amigos? Se burlarían de mí. ¿Los sacerdotes? Me dirían que es un pecado. Cuando lo hablé con Dios, encontré en la Biblia esta palabra: “Pero cuantos esperan en el Señor recobran la fuerza, les salen alas como águilas, corren sin esforzarse, caminan sin cansarse”. Es Isaías. En la imagen de la fuerza he leído una promesa. Porque a mí me parecía que no era varón porque no era fuerte como los de mi edad. Después encontré el valor de hablar de ello con un sacerdote, y con el tiempo a amigos de fiar. 

La segunda periferia es la homosexualidad de quien es creyente. Sí, hay también muchos homosexuales que creen en Jesús, pero que no aceptan lo que la Iglesia dice sobre la homosexualidad y sobre la sexualidad en general. No pienso en ellos, pero sí en aquellos en cambio que aman a la Iglesia y que quisieran seguir sus enseñanzas. La homosexualidad tiene un problema fundamental, que lleva a vivir a menudo una sexualidad desordenada y excesiva: las personas homosexuales sienten pulsiones compulsivas fortísimas dentro de sí, además de ello a veces pueden nacer incluso sentimientos reales. La propuesta de la castidad o del celibato puede parecer un acto de heroísmo, un martirio que sólo pocos pueden afrontar. Estos hombres cada vez son los menos, porque el concepto de castidad es cada vez menos comprensible en nuestra sociedad, también en el ámbito católico, y por si fuera poco reciben también los golpes de la militancia gay, porque les consideran una especie de traidores.

Muchos luchan con la esperanza de curarse, una curación sin embargo que mantiene siempre las marcas de las cicatrices. En este punto se es siempre un poco más sensible.

La tercera periferia son los infiernos de la homosexualidad. Donde el homosexual pierde la dignidad de persona humana. Son los sitios de internet de contactos, una especie de escaparate donde exhibir jirones del propio cuerpo para encontrar quien te compre aunque sea a poco precio. No se trata siempre de dinero, sino del precio de la propia dignidad. Son las calles donde de noche se buscan encuentros con otros hombres que puedan llenar los propios vacíos. Son los locales gay, como las discotecas o también esos nuevos burdeles que se esconden como círculos culturales (hay uno en Roma que se llama “El diablo dentro” y no digo más) donde se practica todo tipo de depravación. Son las manifestaciones en las que se pide dignidad por la propia condición, y en cambio se la pierde. 

Reza por mí y por todos aquellos que quizás leyendo esta carta decidan cruzar el umbral de estas periferias para llevar la Buena Noticia de Jesús… 


¡Yo rezaré por ti… como hijo!

miércoles, 31 de julio de 2013

DIRECTRICES SOBRE LA HOMOSEXUALIDAD Y LOS DERECHO DE LA MUJER


Las palabras del papa Francisco sobre la homosexualidad y la presencia de la mujer en la Iglesia siguen las líneas marcadas por el Catecismo de la Iglesia Católica en el caso de los gais y reiteran lo aprobado por Juan Pablo II, que cerró las puertas al sacerdocio femenino.

Francisco dijo durante el vuelo de regreso de Río de Janeiro a Roma a los periodistas que le acompañaban que si una persona es gay, busca al Señor y tiene buena voluntad quien soy yo para juzgarla?, palabras que han levantado una gran expectación y que han sido interpretadas por algunos como un cambio de época  en la Iglesia.

Sin embargo, el papa Bergoglio con la frase que siguió a la anterior: el Catecismo de la Iglesia Católica explica y dice que no se debe marginar a esas personas y que deben ser integradas en la sociedad, mostró que no hay nada nuevo en sus palabras, salvo tal vez la forma y el tono, sencillo, llano, de decir lo mismo.

El catecismo dice en el apartado (2357-2359) que un número apreciable de hombres y mujeres presentan tendencias homosexuales profundamente arraigadas y que esta inclinación, objetivamente desordenada, constituye para la mayoría de ellos una auténtica prueba.

Deben ser acogidos con respeto, compasión y delicadeza. Se evitará, respecto a ellos, todo signo de discriminación injusta. Estas personas están llamadas a realizar la voluntad de Dios en su vida, y, si son cristianas, a unir al sacrificio de la cruz del Señor las dificultades que pueden encontrar a causa de su condición.

El papa Bergoglio siguió esa línea a la hora de expresarse sobre los gais y no manifestó ningún comentario que fuese contrario o supusiese un cambio radical a lo que dice el Catecismo.

Este, apoyándose en la Sagrada Escritura, considera las relaciones homosexuales depravaciones graves, actos intrínsecamente desordenados, contrarios a la ley natural y que no pueden recibir aprobación en ningún caso.

Sobre las mujeres, Francisco abogó por un mayor papel para ellas en la Iglesia, pero rechazó que puedan acceder al sacerdocio al señalar que sobre ese tema la Iglesia ha hablado y ha dicho no.

Lo dijo Juan Pablo II con una formulación definitiva. Esa puerta está cerrada, afirmó. Más claro no pudo ser.

No obstante, al igual que el papa Wojtyla, que publicó la carta Apostólica sobre la dignidad de las mujeres Mulieris Dignitatem, y Benedicto XVI que exigió que se les reconozcan los mismos derechos que al hombre, Francisco está de acuerdo en que debe aumentar el papel de la mujer en la Iglesia, pero no hasta el sacerdocio.



Su papel no es sólo la maternidad, ser madre de familia. Es más fuerte, es el icono de la Virgen, la que ayuda a crecer a la Iglesia, dijo Francisco, que insistió en que una mujer tiene que ser en la Iglesia “algo más que ser monaguillo o presidenta de Cáritas.