viernes, 15 de marzo de 2013

LA VIA DOLOROSA

La VÍA DOLOROSA es una calle de la Ciudad Vieja de Jerusalén. Dicha calle se ha tomado, tradicionalmente, como parte del itinerario que tomó Cristo, cargando con la Cruz, camino de su crucifixión. En la misma se encuentran marcadas nueve de las 15 estaciones del Vía crucis. Las restantes estaciones se encuentran dentro de la Iglesia del Santo Sepulcro.
        

ALGUNAS ANÉCDOTAS DEL PAPA FRANCISCO ANTES DE SER PAPA



Vocación

Cuando rondaba los 17 años, un 21 de septiembre (día en que en Argentina los jóvenes celebran el día del estudiante), se preparaba para salir a festejar con sus compañeros. Pero decidió arrancar la jornada visitando su parroquia. Cuando llegó, se encontró con un sacerdote que no conocía y que le transmitió una gran espiritualidad, por lo que decidió confesarse con él. 

“En esa confesión me pasó algo raro, no sé qué fue, pero me cambió la vida; yo diría que me sorprendieron con la guardia baja”. Más de medio siglo después lo interpreta así: “Fue la sorpresa, el estupor de un encuentro; me di cuenta de que me estaban esperando. Eso es la experiencia religiosa: el estupor de encontrarse con alguien que te está esperando. Desde ese momento para mí, Dios es el que te ‘primerea’. Uno lo está buscando, pero Él te busca primero. Uno quiere encontrarlo, pero Él nos encuentra primero”.

“Primero, se lo dije a mi papá y le pareció muy bien. Pero la reacción de mi mamá fue diferente. La verdad es que la vieja se enojó mal”.

(El Jesuita. Conversaciones con el cardenal Jorge Bergoglio, SJ., Sergio Rubín y Francesca Ambrogetti, Vergara editor, pp. 45-47)


 Nueva Evangelización

“La Iglesia, por venir de una época donde el modelo cultural la favorecía, se acostumbró a que sus instancias fueran ofrecidas y abiertas para el que viniera, para el que nos buscara. Eso funcionaba en una comunidad evangelizada. Pero en la actual situación, la Iglesia necesita transformar sus estructuras y modos pastorales orientándolos de modo que sean misioneros. 

No podemos permanecer en un estilo ‘clientelar’ que, pasivamente, espera que venga ‘el cliente’, el feligrés, sino que tenemos que tener estructuras para ir hacia donde nos necesitan, hacia donde está la gente, hacia quienes deseándolo no van a acercarse a estructuras y formas caducas que no responden a sus expectativas ni a su sensibilidad. Tenemos que ver, con gran creatividad, cómo nos hacemos presentes en los ambientes de la sociedad haciendo que las parroquias e instituciones sean instancias que lancen a esos ambientes. Revisar la vida interna de la Iglesia para salir hacia el pueblo fiel de Dios. La conversión pastoral nos llama a pasar de una Iglesia ‘reguladora de la fe’ a una Iglesia ‘transmisora y facilitadora de la fe’”. 

El Jesuita. Conversaciones con el cardenal Jorge Bergoglio, SJ., Sergio Rubín y Francesca Ambrogetti, Vergara editor, p. 77-78)

Aborto y derechos de la mujer

“La batalla contra el aborto la sitúo en la batalla a favor de la vida desde la concepción. Esto incluye el cuidado de la madre durante el embarazo, la existencia de leyes que protejan a la mujer en el post parto, la necesidad de asegurar una adecuada alimentación de los chicos, como también el brindar una atención sanitaria a lo largo de toda una vida, el cuidar a nuestros abuelos y no recurrir a la eutanasia. Porque tampoco debe ‘submatarse’ con una insuficiente alimentación o una educación ausente o deficiente, que son formas de probar de una vida plena. Si hay una concepción que respetar, hay una vida que cuidar.”

Muchos dicen que la oposición al aborto es una cuestión religiosa.
“Que va… La mujer embarazada no lleva en el vientre un cepillo de dientes; tampoco un tumor. La ciencia enseña que desde el momento de la concepción, el nuevo ser tiene todo el código genético. Es impresionante. No es, entonces, una cuestión religiosa, sino claramente moral con base científica, porque estamos en presencia de un ser humano.

¿Pero la graduación moral de la mujer que aborta es la misma que la de quien la práctica?

No hablaría de graduación. Pero sí a mí me da mucho más –no digo lástima-, sino compasión, en el sentido bíblico de la palabra, o sea, de compadecer y acompañar, una mujer que aborta por vaya uno a saber qué presiones, que aquellos profesionales –o no profesionales- que actúan por dinero y con una frialdad única. […] Esa frialdad contrasta con los problemas de conciencia, los remordimientos que, al cabo de unos años, tienen muchas mujeres que abortaron. Hay que estar en el confesonario y escuchar esos dramones, porque saben que mataron a un hijo.

(El Jesuita. Conversaciones con el cardenal Jorge Bergoglio, SJ., Sergio Rubín y Francesca Ambrogetti, Vergara editor, pág. 91)

jueves, 14 de marzo de 2013

SÓLO POR HOY…

Sólo por hoy.. 

Sólo por hoy trataré de vivir exclusivamente el día, sin querer resolver el problema de mi vida todo de una vez.

Sólo por hoy tendré el máximo cuidado de mi aspecto: cortés en mis maneras, no criticaré a nadie y no pretenderé mejorar o disculpar a nadie, sino a mí mismo.

Sólo por hoy me adaptaré  a las circunstancias, sin pretender que las circunstancias se adapten todas mis deseos.

Sólo por hoy dedicaré diez minutos de mi tiempo a una buena lectura; recordando que, como el alimento es necesario para la vida del cuerpo, así la buena lectura es necesaria para la vida del alma.

Sólo por hoy haré una buena acción y no diré a nadie.

Sólo por hoy no tendré temores. De manera particular no tendré miedo de gozar de lo que es bello y de creer en la bondad. Puedo hacer el bien durante doce horas. Lo que me descorazonaría sería pensar tener que hacerlo durante toda mi vida.

miércoles, 13 de marzo de 2013

RASGOS BIOGRÁFICOS DE NUESTRO PAPA

Jorge Mario Bergoglio

El cardenal Jorge Mario Bergoglio, 76 años, nació en el barrio argentino de Flores en el Gran Buenos Aires el 17 de diciembre. Tras estudiar como técnico químico eligió el sacerdocio y entró en la Compañía de Jesús.

Estudio filosofía y teología en ambas facultades del Colegio Máximo San José. Fue maestro de novicios y profesor universitario en teología, provincial de los Jesuitas en su país y presidente de la Conferencia episcopal del 2005 al 2011. El 13 diciembre de 1969 fue ordenado sacerdote. Cumplió un postgrado en la Universidad de Alcalá de Henares y en 1986 concluyó su tesis doctoral en Alemania. Juan Pablo II lo creó cardenal en el 2001.

Tiene una fuerte experiencia pastoral, y ha sido reconocido como un hombre de carácter. Viaja normalmente en subterráneo, metro o medios públicos.
Se ha caracterizado como un firme defensor del derecho a la vida, y de la esencia familiar.

Es conocida también su sensibilidad por las clases menos favorecidas. A los religiosos les ha pedido "salir a dar testimonio e interesarse por el hermano" porque la cultura del encuentro "nos hace hermanos, nos hace hijos, y no socios de una ONG o prosélitos de una multinacional".

En diversas oportunidades criticó fuertemente la corrupción y la trata de personas con imágenes fuertes: "Se cuida mejor a un perro que a estos esclavos nuestros". O "la esclavitud está a la orden del día, hay chicos en situación de calle desde hace años, no sé si más o menos, pero hay muchos". Sus palabras han sido también fuertes con relación a la degradación de menores.

Ha criticado fuertemente el "limitar y eliminar el valor supremo de la vida e ignorar los derechos de los niños por nacer". Y aseveró: "el aborto nunca es una solución". Se opuso a la liberalización de drogas y exhortó a los jóvenes a no creerles a "los mercaderes de la muerte".

Ha advertido contra la falta de "humildad" de los gobernantes y la "veleidad" como un desvalor "que carece de toda propuesta".

Sobre Aparecida indicó que "la inspiración del Espíritu es la gran luz que hubo ahí. Sombras son las mil y una cositas que trababan y tuvimos que superar". "Todo fue un complejo de luces y sombras y que ganó la luz".

Siempre se mostró reacio a obtener encargos de un cierto peso en la Curia Romana, si bien fue nombrado consultor de la Pontificia Comisión de América Latina; miembro de las Congregaciones para el Culto Divino y la disciplina de los sacramentos; del Clero; de los Institutos de Vida Consagrada, del Consejo postsinodal, y de la presidencia del Pontificio Consejo para la Familia.

La fuerza de la Iglesia -indicó el entonces purpurado en el sínodo sobre la nueva evangelización- está en la comunión y su debilidad en la división y en la contraposición. Aquí.

PRIMERAS PALABRAS


Francisco I

Hermanos y hermanas, buenas tardes.

Sabéis que el deber del cónclave era dar un Obispo a Roma. Parece que mis hermanos Cardenales han ido a buscarlo casi al fin del mundo..., pero aquí estamos. Os agradezco la acogida. La comunidad diocesana de Roma tiene a su Obispo. Gracias. Y ante todo, quisiera rezar por nuestro Obispo emérito, Benedicto XVI. Oremos todos juntos por él, para que el Señor lo bendiga y la Virgen lo proteja.

(Padre nuestro. Ave María. Gloria al Padre).

Y ahora, comenzamos este camino: Obispo y pueblo. Este camino de la Iglesia de Roma, que es la que preside en la caridad a todas las Iglesias. Un camino de fraternidad, de amor, de confianza entre nosotros. Recemos siempre por nosotros: el uno por el otro. Recemos por todo el mundo, para que haya una gran fraternidad. Deseo que este camino de Iglesia, que hoy comenzamos y en el cual me ayudará mi Cardenal Vicario, aquí presente, sea fructífero para la evangelización de esta ciudad tan hermosa. Y ahora quisiera dar la Bendición, pero antes, antes, os pido un favor: antes que el Obispo bendiga al pueblo, os pido que vosotros recéis para el que Señor me bendiga: la oración del pueblo, pidiendo la Bendición para su Obispo. Hagamos en silencio esta oración de vosotros por mí....

Ahora daré la Bendición a vosotros y a todo el mundo, a todos los hombres y mujeres de buena voluntad.

(Bendición).

Hermanos y hermanas, os dejo. Muchas gracias por vuestra acogida. Rezad por mí y hasta pronto. Nos veremos pronto. Mañana quisiera ir a rezar a la Virgen, para que proteja a toda Roma. Buenas noches y que descanséis.

LOS SACRAMENTOS EN LA FAMILIA

Los Sacramentos

Todos nos lamentamos de la situación que nos toca vivir y nos alarma el hecho de que sea general, mundial. En algunos lugares, guerras entre las nación y nación; en otros, guerras entre hijos de la misma nación; miles de muertos, miles de viudas y miles de huérfanos. La sangre de muchos inocentes, como la de Abel, sigue bañando la tierra. 

En las ciudades y en los campos impera la violencia, la inseguridad, la injusticia. Unos se enriquecen en demasía con el sudor de los otros, y esas riquezas nunca van al servicio de la comunidad, sino a beneficio propio: se las malgasta en lujos y en la obtención y detención del poder para lograr el dominio sobre los demás  y poder seguirla aumentando, no importa que al lado haya hermanos sin techo, sin vestido, sin alimento. Por otro lado, los secuestros, los atracos, los robos pequeños y grandes, los asesinatos, están a la orden del día.

Si reflexionamos con cabeza fría, seguramente encontramos la respuesta, y en ella solución. Lo más seguro es que, en realidad, no somos cristianos auténticos, somos bautizados, vamos algunas veces a Misa y asistimos en los matrimonio y entierros. Pero en realidad hasta allí llegamos. En otras palabras, si nuestras prácticas de piedad y la recepción de los sacramentos no se transforman en vida, la situación seguirá siempre igual o peor.
Y el verdadero cambio consiste precisamente en la vivencia de esta fe que recibimos en el Bautismo.

Ahora bien, vivir en serio la vida cristiana no es fácil. Entonces el Señor nos proporcionó gracias especiales para vivir en serio esa vida cristiana. Son los sacramentos, es decir, signos sensibles permanentes instituidos por Jesucristo.

Pero para que tengan eficacia los sacramentos es necesario recibirlos con las debidas disposiciones, con una seria preparación, y no por conveniencia social o por costumbre.

martes, 12 de marzo de 2013

ALGUNAS REGLAS DEL CÓNCLAVE

Obligación de secreto 

Los cardenales están obligados a guardar secreto absoluto sobre lo que atañe a las votaciones para la elección del Sumo Pontífice, bajo pena de excomunión latae sententiae (automática). 

Esta obligación de secreto se extiende a los presentes no cardenales. Entre las modificaciones introducidas por Benedicto XVI, se encuentra la sanción penal impuesta a las personas que, sin ser cardenales electores, están presentes de algún modo en el cónclave (enfermeros, servicios de comedor y limpieza, médicos, etc.) y que infrinjan el secreto absoluto y perpetuo sobre lo que directa o indirectamente tenga que ver con la elección del nuevo Papa. La sanción impuesta será siempre de excomunión automática, que solo puede ser levantada por la Santa Sede. 

Sin contacto con el exterior 

La admonición “extra omnes!”, hecha por el maestro de las celebraciones litúrgicas pontificias, indica que todos las personas ajenas al Cónclave deben abandonar la Capilla Sixtina. Durante las sesiones de votación, todas las puertas de esta Capilla han de permanecer cerradas y debe ponerse guardia a cada una de sus puertas. 

Durante el cónclave se prohíben contactos de los electores con el exterior. Tampoco se admite el uso de medios de comunicación como prensa diaria y periódica, radio, televisión, internet, etc. 


Las votaciones 

En la Capilla Sixtina los electores prestan el juramento prescrito y, tras una meditación sobre el gravísimo deber que les incumbe y, por tanto, sobre la necesidad de proceder con recta intención por el bien de la Iglesia universal, proceden a los escrutinios (cfr. DGDC, p. 429). Todo cardenal elector presente en el cónclave está obligado a votar: ha de hacerlo de manera visible (aunque el voto mismo debe ser secreto), pronunciando la fórmula prescrita al depositar su papeleta. Así que no se considera la posibilidad de abstenerse de votar, aunque no se excluyen votos en blanco. 

Es nula –y sus autores serían castigados con la excomunión latae sententiae– cualquier forma de “pactos, acuerdos, promesas u otros compromisos de cualquier género, que los puedan obligar a dar o negar el voto a uno o a algunos”. El libre intercambio de opiniones entre los electores, los días de reflexión y oración, las exhortaciones espirituales predicadas durante el cónclave, son los medios previstos con el fin de ayudar a que los cardenales electores formen su juicio y lleguen a un acuerdo. 

No hay límite en el número de las votaciones. Han de hacerse cuatro cada día; dos por la mañana y dos por la tarde. En principio, han de realizarse tantas votaciones cuantas sean necesarias, hasta que el Romano Pontífice quede elegido por la mayoría cualificada de dos tercios que es requerida. 

Forma extraordinaria 

Juan Pablo II había establecido que, después de 30/33 votaciones sin mayoría cualificada, si los cardenales estaban de acuerdo, podría exigirse solamente la mayoría absoluta (la mitad más uno). Pero ya en junio de 2007, Benedicto XVI hizo una modificación, al exigir siempre para la elección del Papa la mayoría de dos tercios. 

Benedicto XVI también ha visto oportuna una última modificación mediante otro Motu Proprio, Normas Nonnullas, del 22 de febrero pasado. Si en 33 o 34 escrutinios (según se haya realizado la primera votación el día de la inauguración del cónclave o el siguiente) no se hubiera alcanzado resultado positivo, se pasa obligatoriamente a la forma extraordinaria de elección. Esta consiste en el balotaje entre los dos cardenales que en el escrutinio precedente hubieran obtenido el mayor número de los votos, sin apartarse de la norma de que también en estas votaciones se requiere para la validez de la elección la mayoría cualificada de al menos dos tercios de los sufragios de los Cardenales presentes y votantes. En los escrutinios efectuados según esta modalidad, ambos candidatos no gozan de voz activa, o sea, ya no pueden votar. 

Aunque actualmente no parece viable, se considera la posibilidad de elegir a un candidato no obispo o a un residente fuera de la Ciudad del Vaticano. El último Papa elegido no siendo cardenal fue Urbano VI (1378-1389). Si el elegido no tuviera el carácter episcopal, una vez dado su asentimiento, habría de ser inmediata y solemnemente ordenado obispo. 

Consentimiento del elegido 

El cónclave concluye inmediatamente después de que el nuevo Sumo Pontífice elegido haya dado el consentimiento a la elección, salvo que él mismo disponga otra cosa. El maestro de las celebraciones litúrgicas pontificias, que actúa de notario, extiende el acta auténtica de la aceptación y del nombre elegido por el Papa. Cesa el estado de Sede Vacante y el Papa comienza sus funciones efectivas. La tradicional fumata blanca da a conocer al pueblo que hay nuevo Papa.

SOY YO QUIEN OS HA ELEGIDO

Cónclave

Yo haré surgir para mi pueblo un sacerdote fiel, que obre según mi corazón y mis deseos; le edificare una casa permanente y caminará siempre en mi presencia.

Dios nuestro, tú que como pastor  eterno conduces a tu grey con solicitud constante, concede a tu Iglesia un pontífice que te agrade con su santidad de vida y se consagre eternamente al servicio de tu pueblo.

No sois vosotros los que me habéis elegido, dice el señor;  soy yo quien os ha elegido, para que vayáis y deis fruto y ese fruto perdure.

Recemos queridos hermanos para que Dios concede a su Iglesia un pastor pronto.

lunes, 11 de marzo de 2013

EL CONCEPTO CÓNCLAVE


El vocablo “cónclave” es una palabra de origen latino admitida en el uso de la lengua española y definida por la RAE como “junta de cardenales de la Iglesia Católica, reunida para elegir al Papa”. La segunda acepción de “cónclave”, cuyo significado etimológico es “lo que se cierra con llave”, define a esta palabra como el “lugar donde se reúnen los cardenales para elegir Papa”. Su sentido eclesial y canónico es el mismo que acaba de ser descrito. 

En las vísperas ahora de un nuevo cónclave, el que ha de elegir el sucesor del Papa Benedicto XVI, he aquí los orígenes de las elecciones pontificas –con una mención expresa y glosada al cónclave más célebre de la historia, el de Viterbo, en 1270-1271, y algunos sobre ante el cónclave de marzo de 2013. 

Los orígenes 

La elección del Obispo de Roma -y, por ende, el pastor supremo de la Iglesia Universal- experimento durante el primer milenio del cristianismo algunas oscilaciones. Entre los siglos I al IV, años y centurias de implantación primera, de catacumbas y de persecución, el clero y el pueblo cristiano de Roma elegían a quien había de ser su pastor, generalmente un diácono, quien debía ser ordenado obispo. El clero y el pueblo romano continuaron como electores de su obispo en los siglos IV al VIII, si bien, una vez que el Imperio Romano y Bizantino profesó la fe cristiana, esta elección debía ser ratificada por el Emperador, que otorgaba esta confirmación a través del Exarca de Rávena habida cuenta de que la capital del Imperio se desplazó a Constantinopla. 

Tras ensayarse distintas fórmulas mixtas en los siglos IX y X, siglos oscuros y de hierro, en el año 1059 el Papa Nicolás II, uno de los llamados Papas reformadores de Lorena, en referencia a la localidad franco-alemana del mismo nombre, hace público un decreto sobre la elección papal, reservándola a los cardenales obispos, abriéndola a personas no romanas y requiriéndose todavía el asentimiento del clero y del pueblo. 

En 1130 comenzó a aplicarse ya de manera definitiva esta normativa, que, en 1179, incluyó, mediante decretal del Papa Alejandro III, la necesidad de que el candidato elegido obtuviera los dos tercios de los votos para que la elección fuera válida. 

Votaciones y “fumatas” 

En la primera sesión de votaciones en la tarde del día primero, que solo hay una votación y correspondiente comunicado a través de la “fumata”, en el resto de las sesiones hay dos votaciones. Cada sesión electoral de mañana y de tarde es seguida de la “fumata”. Esto es, en el día primero, por la tarde, tras la primera votación; y a partir de ahí, salvo elección, cada dos votaciones, en torno, pues, a las 12 horas o a las 19 horas. 

Eso sí, si la mayoría requerida de dos tercios, se produjera en la segunda, cuarta, sexta u octava votación, se adelantaría la “fumata”, de color, pues, blanco, con la inequívoca señal de la elección pontificia. 

Después de tres días de votaciones sin resultado, el cuarto día los cardenales tendrían una jornada de retiro y de reflexión, y así hasta el escrutinio treinta y tres –que según disposición de Benedicto XVI, de 11 de junio de 2007- las votaciones tendrían como únicos candidatos a los dos cardenales más votados y se alcanzaría la elección con, al menos, la mayoría cualificada de los votos, los dos tercios. 

Durante todos los días del cónclave, tanto en la capilla sixtina como en la residencia de Santa Marta –donde se alojan- los cardenales, está terminantemente prohibido y bajo graves penas canónicas, cualquier tipo de comunicación con el exterior, incluidas, por supuesto, las nuevas tecnologías. 

El humo de la chimenea 

El humo que de la chimenea de la capilla sixtina comunica los resultados –la “fumatta bianca o la fumatta nera”- sale de la destrucción de las papeletas, que son quemadas, en las que los cardenales electores han escrito sus votos y de las notas que hayan podido tomar durante los escrutinios. Todos estos papeles se atan y cosen en una especie de cuerda. Se pide además a los cardenales que, en la medida de lo posible, disimulen su letra para evitar ser reconocidos por la caligrafía. 

En esta ocasión, se han instalado dos estufas, una para que produzca la fumata blanca y otra la negra. Se queman con papeles, amén de con un producto químico para darle el color correspondiente, con paja. Si la paja es húmeda y las papeletas se queman humedecidas, el color que saldrá al exterior será blanco, la señal inequívoca, inefable y gozosa del “Habemus Papam”. Si se queman sin humedecer, el color será negro: los cardenales han seguir votando… 

!Habemus Papam! 

Mientras tanto, la Plaza de San Pedro se habrá llenado ya de cientos de miles de personas, alertadas por la “fumata bianca”, los medios de comunicación y el repiquetear solemne y festivo de las campanas. 

El cardenal prodiácono, el francés ya citado Jean-Louis Tauran, acompañado de ceremonieros, saldrá al balcón o logia central de la basílica vaticana para anunciar a la urbe (Roma) y al orbe (el mundo entero) el nombre del nuevo Papa. Lo hará también en una bien consagrada y conocida fórmula latina: Anunúntio bobis gaudim magnum; habemus Papam!: emnimentisismus ac reverendisimus dóminun, dóminum… (citará en latín el nombre propio), sanctae romanae ecclesiae cardinalem (dirá el apellido), qui sibi nomen imposuit…. (dirá el nombre que ha elegido para ser Papa).

VIRTUDES TEOLOGALES Y CARDINALES


Existen siete virtudes principales: tres llamadas “teologales” porque tienen relación inmediata con Dios, y son; la fe, la esperanza y la caridad.



Las virtudes llamadas “cardinales” son; prudencia, justicia, fortaleza y templanza.



¿Cuál es la mayor de las virtudes en orden de la perfección? San Pablo al hablar de las tres virtudes teologales, nos dice que la mayor, la más excelsa es la caridad (1 Cor. 13, 13) y así es por ser la que más une íntimamente con Dios, y porque es la única que permanece eternamente en el cielo, ya que la fe desaparece al ser sustituida por la visión de Dios y lo mismo la esperanza.

Y ¿Cuál es la primera virtud cristiana? La primera virtud cristiana, en cuando que es el fundamento de la vida sobrenatural, es la fe, porque todas las virtudes incluso la caridad presuponen la fe, pues, como dice San Ambrosio: “la fe es el fundamento sólido de todas las virtudes”. Sin en realidad yo no tengo fe, ¿Cómo he de esperar yo en Dios y amarle? Si yo no creo en Dios, ¿Cómo puedo esperar en Él?

domingo, 10 de marzo de 2013

HUELLAS DE NUESTRA FE


Belén: cuna de la dinastía davídica


 Jesús nació en una gruta de Belén, dice la Escritura, "porque no hubo lugar para ellos en el mesón". Se calcula que Belén fue fundada por los cananeos hacia el año 3.000 antes de Cristo. Es mencionada en algunas cartas enviadas por el gobernador egipcio de Palestina al faraón, en torno al año 1.350 a. C. Después, la conquistaron los filisteos.

En la Sagrada Escritura, se alude por primera vez a Belén – que por entonces se llamaba también Éfrata: la fértil– en el libro del Génesis, cuando se relata la muerte y sepultura de Raquel, la segunda esposa del patriarca Jacob: Raquel murió y fue sepultada en el camino de Éfrata, es decir, de Belén.

Más adelante, cuando se hizo el reparto de las tierras entre las tribus del pueblo elegido, Belén quedó asignada a la de Judá y fue cuna de David, el pastorcillo –hijo menor de una familia numerosa– elegido por Dios como segundo rey de Israel.

A partir de entonces, Belén quedó unida a la dinastía davídica, y el profeta Miqueas anunció que allí, en esa pequeña localidad, nacería el Mesías:

Pero tú, Belén Éfrata, aunque tan pequeña entre los clanes de Judá, de ti me saldrá el que ha de ser dominador en Israel; sus orígenes son muy antiguos, de días remotos. Por eso Él los entregará hasta el tiempo en que dé a luz la que ha de dar a luz. Entonces, el resto de sus hermanos volverá junto a los hijos de Israel. Él estará firme, y apacentará con la fuerza del Señor, con la majestad del Nombre del Señor, su Dios; y ellos podrán reposar, porque entonces él será grande hasta los confines de la tierra.

En este texto encontramos varios elementos relacionados con las profecías mesiánicas de Isaías, y también con otros pasajes de la Escritura en los que se anuncia un futuro descendiente de David. La tradición judía vio en las palabras de Miqueas un vaticinio sobre la llegada del Mesías, como ha  quedado reflejado en varios lugares del Talmud.

También san Juan, en su Evangelio, se hace eco de cuál era la opinión dominante entre los judíos del tiempo de Jesús acerca de la procedencia del Mesías: ¿no dice la Escritura que el Cristo viene de la descendencia de David y de Belén, la aldea de donde era David?

Pero es en el Evangelio de san Mateo donde se cita explícitamente la profecía de Miqueas, cuando Herodes reúne a los sacerdotes y escribas para preguntarles dónde había de nacer el Mesías: en Belén de Judá –le dijeron–, pues así está escrito por medio del Profeta: Y tú, Belén, tierra de Judá, ciertamente no eres la menor entre las principales ciudades de Judá; pues de ti saldrá un jefe que apacentará a mi pueblo, Israel.


sábado, 9 de marzo de 2013

¿QUÉ ES LA VIRTUD?

Fuerza de voluntad

Virtud significa “valor, fuerza, vigor, constancia en hacer el bien”. “la virtud es el arte de hacer el bien y rectamente… es la senda por la cual el hombre de bien llega a la gloria, al honor al poder (San Agustín)

Virtud es no querer pecar y obligar a la voluntad a perseverar en este apartamiento del pecado (San Ambrosio)

La virtud es tan excelente que hasta los que la combaten la admiran… Nada es comparable a la virtud… Nada hace que los hombres sean tan insensatos como el pecado; nada que los haga tan cuerdos como la virtud, porque los hace reconocidos, buenos dulces, humanos y misericordiosos. (S. J. Crisóstomo)

El que posee la virtud, posee lo principal. La formalidad, la generosidad del alma, la sinceridad, la rectitud, el celo y la bondad constituyen la virtud perfecta.

Las verdaderas riquezas no son el oro ni la plata, sino las virtudes… La virtud no puede crecer al lado de los vicios; es preciso impedir que estos crezcan si se quiere que aquella se fortifique.

viernes, 8 de marzo de 2013

EL VIA CRUCIS


“Vía crucis” son dos palabras latinas cuyo significado podría traducirse como “camino de la cruz”. Es una oración que tiene como objetivo hacernos conocer y meditar la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo en su camino al Calvario. Éste camino comienza en la casa de Pilatos, donde Jesús es condenado a muerte, y finaliza en el Monte Calvario donde muere. 

Se representa por medio de una serie de imágenes de la Pasión a las que se las llama “Estaciones” y corresponden a incidentes particulares que Jesús sufrió por nuestra salvación. 

El Vía crucis es, para muchos cristianos, un ejercicio de piedad lleno de contenido y de cariño agradecido. Consiste en seguir espiritualmente este mismo trayecto, deteniéndose ante 14 escenas o estaciones para meditar los sufrimientos de Jesucristo y unirse interiormente con Él. 

Las “estaciones”, están tomadas de los relatos evangélicos de la Pasión.

jueves, 7 de marzo de 2013

EL SERVIR



Sirve el viento, la nube, la semilla y el surco... y el agua siempre inquieta en su claro reír. Y es que la naturaleza, tiene solo un anhelo con que enjoya los mundos: Servir...Servir... Servir.

¿Qué, hay alguien que critica? ¿Y ese otro que destruye? ¿O alguno que maldice?....

Sé tú el que construye, Sé tú el que aparta  la piedra del camino. El que alivia el rencor que los ojos enturbiaron. El que siempre realiza los esfuerzos –que por duros-otros esquivaron.

Sé de aquellos que dan ¡Que siempre dan! Ya un consuelo oportuno Ya una frase cordial. O el pan, claro y vital de tu alegría, o el pan moreno y grato del trigal....


 Qué tristeza tan honda la del mundo si en el ya no hubiera nada por hacer... Ni un rosal perfumado que plantar, ni un niño que alegrar, ni empresa que emprender...

El servir es faena de seres superiores y tú en cada momento te debes repetir: ¿A quién servir ahora? ¿Qué puedo hacer por otro, para darle más ánimo, para verlo contento, y evitarle sufrir?

Y así, serás de aquellos que oyen la voz de Dios. Esa voz de silencio que en la luz de cada día, perfuma el orbe entero viniéndote a decir:

“AQUÍ  ESTOY, HIJO MÍO APÓYATE EN MIS FUERZAS Y... ¡AYÚDAME A SERVIR!

miércoles, 6 de marzo de 2013

DIEZ PERLAS


una selección de diez ‘perlas’, diez reflexiones luminosas ofrecidas por el todavía Papa, en el ejercicio de lo que muchos han calificado como una “pastoral de la inteligencia”:

Benedicto XVI

- ”Donde Dios no ocupa el primer lugar, corre peligro la dignidad del hombre”.
- ”Cuando el hombre se aparta de Dios, no es Dios quien le persigue, sino los ídolos”.
- ”Una fe que nosotros mismos podemos determinar, no es en absoluto una fe”.
- ”La razón no se salvará sin la fe, pero la fe sin la razón no será humana”.
- ”Cuando la política promete ser redención, promete demasiado. Cuando pretende hacer la obra de Dios, pasa a ser, no divina, sino demoníaca”.
- ”El laicismo se está convirtiendo en una ideología autoritaria e intolerante”.
- ”No es la ciencia la que redime al hombre. El hombre es redimido por el amor”.
- ”Hay quien afirma que el respeto a la libertad del individuo hace que sea erróneo buscar la verdad. Pero, ¿qué objeto tiene entonces la libertad?”.
- ”Las cuentas sobre el hombre, sin Dios, no cuadran; y las cuentas del universo, sin Dios, tampoco cuadran”.
- ”La cultura de Europa nació del encuentro entre Jerusalén, Atenas y Roma; del encuentro entre la fe en el Dios de Israel, la razón filosófica de los griegos y el pensamiento jurídico romano”.

martes, 5 de marzo de 2013

INFATIGABLE BUSCADOR DE LA VERDAD


«Joseph Ratzinger no ha hecho sino continuar con la que ha sido su más clara opción de vida: la ‘renuncia’ de sí mismo por amor a Cristo y a su Iglesia».


Hay algunos acontecimientos que requieren de una cierta distancia para poder ser valorados, como es el caso de la renuncia de Benedicto XVI. Si bien es cierto que el Papa nos ha sorprendido tras la noticia inesperada, cuando reflexionamos con detenimiento su decisión, nos percatamos de que Joseph Ratzinger no ha hecho sino continuar con la que ha sido su más clara opción de vida: la ‘renuncia’ de sí mismo por amor a Cristo y a su Iglesia. 

En efecto, renunció desde el primer momento a tener una vida tranquila y cómoda, renunció a formar una familia, renunció a una formación mediocre, renunció a su amada patria, renunció a la vanidad, renunció a ejercer la defensa propia cuando era atacado y traicionado… Y ahora, en este momento de su vida en el que se ha sentido débil para poder llevar adelante su ministerio, ha renunciado al liderazgo en el seno de la Iglesia. La decisión de Benedicto XVI solo se explica por su viva conciencia de no ser dueño de la vocación que ha recibido de Dios. Monseñor José Ignacio Munilla

lunes, 4 de marzo de 2013

UNA FELICIDAD APARENTE


Había una vez una niña llamada ¡Camila! Ella tenia 14 años, esperaba con ansias sus 15 años Pues al cumplirlos sus padres la enviarían por un crucero de quinceañeras... Llego el día del crucero, y ella muy emocionada se despidió de sus padres y se monto en el crucero.

Ya instalada fue a dar un paseo por el crucero, cuando se encontró al chico mas lindo que sus ojos habían visto... Él le pregunto: como te llamas? Ella respondió: Camila, él le dijo: Mucho gusto Camila, yo me llamo Raúl.

Al final del día Camila fue a su habitación para descansar para el otro día, cuando despertó y se levantó vio que debajo de su puerta había una rosa azul y una nota que decía: Para la niña más linda que mis ojos han visto de Raúl. Ella muy extrañada pero emocionada empezó a saltar de alegría en su habitación.

Cuando Camila bajo al gran salón, allí estaba Raúl, pasaron todo el día juntos hasta la noche que Raúl acompaño a Camila a su habitación, se despidieron con un beso... Así pasaron 6 días, cada vez que Camila despertaba encontraba una “Rosa Azul”.

Hasta que llego el último día del crucero, Camila estaba muy emocionada por que iba a bailar el vals con Raúl al cual nunca más lo iba a volver a ver... Cuando todo termino Raúl y Camila subieron a la habitación y Camila segura de su amor por Raúl se entregó a él, le regaló lo más importante en su vida “Su virginidad”. Al otro día Camila despertó y no encontró a Raúl, pero había un cofre de plata con unas flores azules talladas y una nota que decía: “La pase muy bello anoche, por favor abre este cofre cuando estés en tu casa” Raúl.

Cuando Camila llego a su casa, Abrazo a sus padres y de inmediato fue a su habitación recordando el cofre de Raúl... Cuando abrió el cofre una lágrima rodó sobre su mejilla... En el cofre había una 'flor negra' toda marchita al lado de la flor había una nota que decía: “Bienvenida al mundo del SIDA”.

Cuídate mucho, eres especial para toda tu familia. ¿Qué cosas no? No siempre es bueno dejarse llevar por un sentimiento ya que las consecuencias podrían ser funestas.

El sida

sábado, 2 de marzo de 2013

MI ESPOSA ME RECOMENDÓ SALIR CON OTRA MUJER



Después de varios años de matrimonio descubrí una nueva manera  de mantener viva la chispa del amor. Desde hace poco había comenzado a salir con otra mujer, en realidad había sido idea de mi esposa

"Tú sabes que la amas" -me dijo un día, tomándome por sorpresa. La vida es muy corta, dedícale tiempo. "Pero yo te amo a Ti" - protesté.
Lo sé.  Pero también la amas a Ella.

La otra mujer a quien mi esposa quería que yo visitara, era mi Madre, viuda desde hace unos años, pero las exigencias de mi trabajo y mis hijos hacían que sólo la visitara ocasionalmente.

... Esa noche la llamé para invitarla a cenar y al cine.

"¿Qué te ocurre? ¿Estás bien?" me preguntó.

Mi madre es el tipo de mujer que una llamada tarde, en la noche o una invitación sorpresiva es indicio de malas noticias.

"Creí que sería agradable pasar algún tiempo Contigo", le respondí.  "Los dos solitos" ¿Qué opinas?

Reflexionó sobre ello un momento. "Me gustaría muchísimo", dijo.

Ese viernes mientras conducía para recogerla después de mi trabajo me encontraba nervioso, era el nerviosismo que antecede una cita.

Y, Por Dios, cuando llegué a su casa, vi que Ella también estaba muy emocionada! Me esperaba en la puerta con su viejo abrigo puesto, se había rizado el pelo y usaba el vestido con el que celebró su último aniversario de bodas, su rostro sonreía, irradiaba luz como un ángel.

Fuimos  a un restaurante no muy elegante, pero sí muy acogedor, mi Madre se aferró a mi brazo como si fuera "La Primera Dama de la Nación". Cuando nos sentamos tuve que leerle el menú. Sus ojos sólo veían grandes figuras. Cuando iba por la mitad de las entradas, levanté la vista; mi Mamá está sentada al otro lado de la mesa y sólo me miraba.
Una sonrisa nostálgica se le delineaba en los labios. "Era Yo quien te leía el menú cuando eras pequeño ¿Recuerdas?“

"Entonces es hora de que te relajes y me permitas devolver el favor" -respondí.

Durante la cena tuvimos una agradable conversación, nada extraordinario, sólo ponernos al día uno con la vida del otro. Hablamos tanto que nos perdimos el cine.

"Saldré Contigo otra vez, pero sólo si me dejas invitar, " dijo mi madre cuando la llevé a su casa, asentí, la besé, la abracé.

¿"Cómo estuvo la cita?" - quiso saber mi esposa cuando llegué aquella noche. "Muy agradable, gracias. Mucho más de lo que imagine", le contesté.

Días más tarde mi Madre murió de un  infarto masivo, todo fue tan rápido, no pude hacer nada.

Al poco tiempo recibí un sobre del restaurante donde habíamos cenado mi Madre y Yo, y una nota que decía: "La cena está pagada por anticipado, estaba casi segura que no podría estar allí, pero igual pagué para dos, para Ti y tu Esposa, jamás podrás entender lo que aquella noche significó para Mi. ¡Te amo".

En ese momento comprendí la importancia de decir a tiempo "TE  AMO" y de darles a nuestros seres queridos el espacio que se merecen; nada en la vida será más importante que Dios, tu Familia y tus amigos, dales tiempo porque ellos no pueden esperar.