sábado, 12 de abril de 2014

FOTOGRAFÍAS DE LA JORNADA DE CONFESIONES EN EL DECANATO SEIS


Algunas fotografías de esta jornada de confesiones del decanato seis. Agradecimiento total de todos los padres en administrar el Sacramento del amor.

Chipiacul

Santa Apolonia
San José Poaquil
Tecpán



Patzún





Xecoxol

Ahora a vivir la Semana mayor con intensidad

LA CONVERSIÓN


Convertirse significa cambiar de vida, pasar del pecado a la vida de Dios, conformar nuestra vida con la de Jesús para que se realice el designo del amor de Dios. Convertirse es pasar de una de cansada a tibia a una fe viva, activa y entusiasma.

Se puede decir en cierto sentido que la conversión coincide con el perdón de Dios. De hecho, es su perdón que produce la conversión, aunque con nuestra libre colaboración. Nos convertimos cuando la gracia de Dios que ha conseguido cambiar nuestro corazón.

Para entender la Confesión y convencernos de aprovecharla, es preciso conocer y reconocer el amor misericordioso de Jesús hacia los pecadores. Los Evangelios nos dicen al respecto algo muy interesante.

Jesús busca a los pecadores.
Hasta declara solemnemente que por eso vino a  la tierra; No necesitan médico los que están fuertes, sino los que están mal; no he venido a llamar a justos, sino a pecadores (Mc. 2,17)

Jesús se presenta como amigo de los pecadores.
Actúa con ellos con delicadeza y ternura lo mismo que con los enfermos; hasta come con ellos causando escándalo entre los fariseos: ¿Cómo así que come y bebe con los pecadores? (Mt. 11, 18-19)

Ningún pecador se siente mal cuando encuentra a Jesús.

Jesús revela que Dios goza cuando puede perdonar. Les digo que habrá más alegría en el cielo por un solo pecador que se convierta que por noventa y nueve justos que no tengan necesidad de conversión (Lc. 15,7)

viernes, 11 de abril de 2014

NO RECUERDO MIS PECADOS

Hay que reconocer nuestros pecados

Primero hay que poner mucho cuidado a la fácil superficialidad que nos condiciona, y superarla. En todo caso el sacerdote puede también ayudarte. Con la buena voluntad esta es una dificultad seguramente superable.

Me da vergüenza decir ciertos pecados: Hay que superar la vergüenza al momento de confesarse; sería  bueno que te diera vergüenza más bien  en el momento de la tentación.

Claro que es más fácil superar esta dificultad si se tiene un sacerdote conocido y de confianza, que además de perdonarnos los pecados, es también nuestro guía espiritual. Con el guía se habla de las cosas que dan sufrimiento, de las alegrías de nuestro futuro, de la fatiga y de la belleza que conlleva el seguir los caminos de Jesús.

El elemento principal no es confesar nuestros pecados, sino arrepentirnos, reconciliarnos con Dios y con los hermanos.

A menudo me pasa que no digo todos los pecados: Para recibir el perdón en la Reconciliación hay que confesar todos los pecados graves cometidos después de la última Confesión bien hecha.

Si la Confesión es incompleta porque se calle voluntariamente algún pecado grave, no se recibe el perdón por ningún pecado, y además se comete un pecado llamado sacrilegio, porque se profana el sacramento.

Es importante saber que el sacerdote no es quien para  juzgar o condenar por los pecados que se confiesan; su tarea es ser signo de la misericordia de Dios y garantizar su perdón. Es Dios quien perdona; el sacerdote es sólo ministro del perdón.

Además el sacerdote toma el gravísimo compromiso del secreto absoluto acerca de los pecados conocidos durante la Confesión. Por ningún motivo puede revelarlos  a nadie.

jueves, 10 de abril de 2014

¿NO ES SUFICIENTE PEDIR PERDÓN A DIOS? ¿QUÉ TIENE QUE VER EL SACERDOTE, QUE ES UN HOMBRE COMO LOS DEMÁS?

Negación de Pedro

Claro que es Dios quien perdona; es su amor que nos empuja a darnos cuenta de nuestro pecado y a pedir perdón. Tu capacidad de pedir perdón viene de Él.

Pero el perdón de Dios no es algo privado entre Dios y tú, necesita una señal  que lo haga visible, y dicha visibilidad la da el sacerdote, que a pesar de ser hombre pecador como los demás, en la Confesión está en lugar de Dios, lo representa y tiene sus mismos poderes.

Representa también la comunidad que, como dijimos antes, queda afectada negativamente por nuestro pecado. Esto puede producirse en manera directa (criticar a otras personas), o indirecta (no se refiere a una persona particular pero compromete a otros en situación de  pecado), o rebajando el nivel moral y religioso del ambiente, o aumentado el poder del mal en el mundo. Jesús mismo dio  a los sacerdotes el poder de perdonar los pecados. {Él les volvió a decir: La paz esté con ustedes. Así como el Padre me envió a mí, así los envió a ustedes”. Dicho esto sopló sobre ellos: “Reciban el Espíritu Santo: a quienes ustedes perdonen, quedes perdonados, y a quienes no libren de sus pecados, queden atados (Jn 20, 21-23).

En el sacramento de la Reconciliación es evidente la misericordia de Dios. De hecho, la Confesión no es un lujo sino una necesidad; no  se merece, es donada. Confesar los pecados no es problema para quien es consciente de sus faltas, está arrepentido y quiere mejorar.

Entonces lo tomaron preso y lo llevaron a la casa del sumo sacerdote, donde entraron, Pedro lo seguía de lejos. Como los servidores habían encendido el fuego en medio del patio y estaban sentados alrededor, Pedro vino a sentarse con ellos. Una muchacha de la  casa lo vio sentado junto al fuego y, mirándolo fijamente, dijo: Este también estaba con él. Pero Pedro lo negó, diciendo: Mujer, no lo conozco. 

Poco después, otro exclamó al verlo: Tú también eres uno de ellos. Pero Pedro respondió: No, hombre, no  lo soy. Como una hora más tarde, otro afirmaba con insistencia: Seguramente éste también estaba con él, y además es galileo, Pedro dijo entonces: Amigo, no entiendo lo que dices.

Y en el mismo momento en que Pedro hablaba, un gallo cantó. El Señor se volvió y fijó la mirada en Pedro. Entonces  Pedro se acordó de que el Señor e había dicho: Hoy, antes que cante el gallo, tú me negarás tres veces”. Y, saliendo afuera, lloró amargamente (Lc 22, 54-62).

Pedro ha entendido su erro, en la mirada de Jesús ha descubierto la misericordia y su amor que ha triunfado sobre el pecado.

miércoles, 9 de abril de 2014

SI NO CAMBIA NADA ¿POR QUÉ CONFESARME?


No hago nada malo
Afirmar que no se ha hecho nada malo porque no se ha matado a nadie demuestra una terrible superficialidad y una desgana total de mirar seriamente dentro de sí.

Quien está de veras en comunión con Dios se siente pecador, imperfecto y necesitado de misericordia y perdón. Hay que tener presente que existe también el pecado de omisión, que se comete cuando se deja de hacer lo que es preciso o posible hacer.

Si no  cambia nada ¿por qué confesarse?
Si después de la Confesión no cambia nada, no depende del sacramento recibido, sino de la superficialidad de quien se ha acercado al sacramento sin preparación  o sin  propósito.

Hay que aceptar que nuestra debilidad nos lleva a veces a caer de nuevo  en los pecados confesados, y seguir decididos a luchar con todas nuestras fuerzas contra las tentaciones.

Dios nos ha prometido que con su ayuda triunfaremos poco a poco del mal. Dejar de acercarse a  la Confesión con esta excusa significa perder oportunidades de mejorar nuestra vida.

martes, 8 de abril de 2014

LAS PARTES ESENCIALES DE LA CONFESIÓN

Soy pecador Señor

Podemos resumirlas de la siguiente manera:

v  examen de conciencia,
v  contrición (arrepentimiento),
v  confesión,
v  absolución,
v  cumplir la penitencia

No son actos aislados, sino son elementos necesarios para recuperar la alegría de la amistad Dios y con los hermanos.

QUISAS NOS PUEDE SERVIR LO SIGUIENTE

v  Vivir con Dios
¿Has  rezando todos los días para agradecerle a Dios y pedir su ayuda?
¿Cómo te acercaste a la comunión?
¿Te has dejado distraer por los vecinos  o por alguna otra cosa?
¿Has agradecido a Jesús que ha venido dentro de ti?
¿Cómo te portas en la Iglesia?
¿Te concentras o conversas con los vecinos?
¿Escuchas con atención la palabra de Dios?

v  Domingo y fiestas
¿Has participado en la Eucaristía?
¿Has tomado parte activa en la oración y el canto?
¿Has hecho algo particularmente bueno para enriquecer el día del Señor?

v  Padres
Dios nos ha dado a los padres y a otras personas para que nos cuiden y nos ayuden. Por eso estamos llamados a escucharlos y a ser buenos con ellos.
¿Has respetado a tus padres?
¿Has tomado en serio sus indicaciones, órdenes, consejos?

v  Prójimo
¿Has sido  atento y respetuoso con los demás?
¿Has tratado de ayudarles?
¿Cómo te has portado con tus hermanos y parientes?
¿Hay alguien con quién no estás en paz? ¿O a quién tratas mal?
Si peleas con alguien, tratas de pacificarte  lo más pronto? ¿O sigues enojado?
¿Has sido envidioso?
¿Criticas, calumnias?

v  Verdad
La amistad y el convivir entre personas es posible sólo si se tienen como fundamento la estima y la confianza mutua. Por eso Dios quiere que seamos sinceros.
¿Has faltado a la verdad? ¿Por qué?
¿Ha cumplido con las promesas hechas?
¿Admites tus errores cuando te equivocas? ¿O quieres tener siempre la razón? ¿O buena excusas?
¿Reflexionas algunas veces sobre los muchos dones con que Dios te ha enriquecido?

v  Estudio, trabajo
¿Has sido fiel a tus compromisos de estudio o trabajo?
¿Has colaborado para la buena marcha de tu grupo?
¿Te has dedicado al estudio con seriedad?

NO SÉ QUE DECIR, NO RECUERDO NADA, DIGO SIEMPRE LO MISMO, ME PARECE QUE HAGO LA LISTA DE LA COMPRA

El que no tenga pecados que tire la primera piedra

El decanato seis de nuestra Diócesis inicia hoy su actividad penitenciaria, siempre será una alegría al encontrar muchos hermanos que se han alejado de su Padre y en este tiempo quieren regresar a casa. Y el padre con gran misericordia les acoge en sus brazos. Para confesarnos bien debemos tener algunas cosas presente.

El primer paso necesario para confesarse bien consiste en reconocernos pecadores y necesitados de la misericordia de Dios. El que se cree  santo y piensa que sólo los demás son pecadores (no sé qué decir) no  se da cuenta de que Jesús invita a todos   a la conversión.

En realidad, la humanidad no está dividida entre pecadores y santos (que no pecan), sino entre los que se dejan perdonar (porque creen en el amor) y los que no se dejan perdonar (porque no creen en el amor). Hay que sentirse necesitados de perdón.

El “no saber que decir” en la Confesión es debido a menudo a que no tenemos meta fija en nuestra vida, vamos adelante como las mariposas sin saber hacia dónde. Hay que mirarse  dentro, saber  qué significa ser  hombres y cristianos, darse cuenta de las situaciones de pecado que  deben evitar para ser fieles al designio del amor de Dios y a la amistad con El.

sábado, 5 de abril de 2014

CUIDADO CON LO QUE SUBAS A LAS REDES SOCIALES

Como seres humanos todos luchamos para guardar nuestra reputación, pero nuestro peor enemigo en estos días son las redes sociales, el Papapa Francisco nos hacía conciencia hace poco del uso del internet y que es un medio para evangelizar. Pero en muchas ocasiones no se usa este medio más que para hacer daño a los demás. Me llamó la atención este pequeño video, veámoslo. 

En un video de menos de un minuto de duración, la campaña "Conéctate Seguro PY" logró mostrar el lado negativo de las redes sociales, al señalar que una vez que se sube contenido personal a internet, éste puede ser visto por personas desconocidas que pueden utilizarlo para un fin completamente diferente del original. Texto Original

               

viernes, 4 de abril de 2014

SEXTA ESTACIÓN; UNA MUJER PIADOSA "VERONICA"

Dice el profeta Isaías: «No tenía apariencia ni presencia; lo vimos y no tenía aspecto que pudiésemos estimar. Despreciable y desecho de hombres, varón de dolores y sabedor de dolencias, como uno ante quien se oculta el rostro, despreciable, y no lo tuvimos en cuenta». Es la descripción profética de la figura de Jesús camino del Calvario, con el rostro desfigurado por el sufrimiento, la sangre, los salivazos, el polvo, el sudor.

Entonces, una mujer del pueblo, Verónica de nombre, se abrió paso entre la muchedumbre llevando un lienzo con el que limpió piadosamente el rostro de Jesús. El Señor, como respuesta de gratitud, le dejó grabada en él su Santa Faz.

Nosotros podemos repetir hoy el gesto de la Verónica en el rostro de Cristo que se nos hace presente en tantos hermanos nuestros que comparten de diversas maneras la pasión del Señor, quien nos recuerda: «Lo que hagáis con uno de estos, mis pequeños, conmigo lo hacéis».

En la vía dolorosa


¿QUÉ SIGNIFICA MISERICORDIA PARA LOS SACERDOTES? ( II PARTE )


Que entre los confesores haya diferencias de estilos es normal, pero estas diferencias no pueden afectar a la sustancia, es decir, la sana doctrina moral y la misericordia. Ni el laxista ni el rigorista da testimonio de Jesucristo, porque ni el uno ni el otro se hace cargo de la persona que encuentra. El rigorista se lava las manos… De hecho la ata a la ley entendida de forma fría y rígida; el laxista se lava las manos, solo aparentemente es misericordioso, pero en realidad no se toma en serio el problema de esa conciencia, minimizando el pecado. 
La verdadera misericordia se hace cargo de la persona, la escucha atentamente, lo enfoca con respeto y con verdad a la situación, y la acompaña en el camino de la reconciliación. Y esto es cansando sí, realmente. El sacerdote realmente misericordioso se comporta como el Buen Samaritano… pero ¿por qué lo hace? Porque su corazón es capaz de compasión, ¡es el corazón de Cristo!
Sabemos bien que ni el laxismo ni el rigorismo hacen crecer la santidad. Quizá algunos rigoristas parecen santos, santos, pero pensad en Pelagio, después lo hablamos.
No santifican al sacerdote y no santifican al fiel. Ni el laxismo ni el rigorismo. La misericordia sin embargo acompaña al camino de la santidad, la hace crecer… Es demasiado trabajo para un párroco, es verdad, es demasiado trabajo. ¿De qué forma? A través del sufrimiento pastoral, que es una forma de la misericordia. ¿Qué significa sufrimiento pastoral? Quiere decir sufrir para y con las personas, y esto no es fácil, sufrir como un padre y una madre sufren por los hijos. Y me permito decir, también con ansiedad.
Pero ¿cuántos de nosotros lloramos delante del sufrimiento de un niño, delante de la destrucción de una familia, delante de tanta gente que no encuentra el camino?

Y el llanto de un sacerdote. ¿Tú lloras? ¿O en este presbiterio hemos perdido las lágrimas? ¿Lloras por tu pueblo? ¿Haces la oración de intercesión delante del tabernáculo? ¿Tú luchas con el Señor por tu pueblo, como Abraham ha luchado: Y si fueran menos, si fueran 25, 20. Una oración valiente de intercesión. Nosotros hablamos de parresía de valentía apostólica, pensamos en los planes pastorales, pero la misma parresía es necesaria en la oración. ¿Luchas con el Señor? ¿Discutes con el Señor como hizo Moisés? Cuando el Señor estaba cansado, agotado de su pueblo y decía: ‘a estos les destruiré a todos y te haré jefe de otro pueblo’ ¿no? ‘Si tú destruyes el pueblo destrúyeme también a mí’. Pero estos tenían pantalones y yo hago la pregunta: ¿tenemos los pantalones para luchar con Dios por nuestro pueblo? 
Y hago otra pregunta: la noche, ¿cómo concluye tu jornada? ¿Con el Señor? ¿O con la televisión? Y veo muchas sonrisas aquí, también yo sonrío. ¿Cómo es tu relación con los que ayudan a ser más misericordiosos? Es decir, ¿cómo es tu relación con los niños, con los ancianos, con los enfermos? ¿Sabes acariciarles o te avergüenzas de acariciar un anciano? No tener vergüenza de la carne de tu hermano. 
Al final, seremos juzgados sobre cómo hemos sabido acercarnos a “cada carne”. Isaías… no os avergoncéis de la carne de vuestro hermano. “Hacerse prójimo”, la proximidad, cercanía. Hacerse prójimo a la carne del hermano. El sacerdote y el levita que pasaron antes que el buen samaritano no supieron acercarse a esa persona abatida por los bandidos. Su corazón estaba cerrado, y tenían sus justificaciones. Sin embargo aquel samaritano abre su corazón, quizá el sacerdote ha mirado el reloj y ha dicho ‘no puedo llegar tarde a misa…’ Muchas veces tomamos las justificaciones para dar la vuelta al problema, a la persona. 
El otro levita, el doctor de la ley ha dicho ‘no puedo hacer esto porque si hago esto mañana tendré que ir con un testigo, perderé tiempo’. Las excusas… Tendrán un corazón cerrado, pero el corazón cerrado se justifica siempre de lo que no hace… Sin embargo el samaritano se deja conmover en las entrañas y este movimiento interior se traduce en acción práctica, en una intervención concreta y eficaz para ayudar a esa persona. Al final de los tiempos, será admitido a contemplar la carne glorificada de Cristo solo quien no haya tenido vergüenza de la carne de su hermano herido y excluido.

jueves, 3 de abril de 2014

¿QUÉ SIGNIFICA MISERICORDIA PARA LOS SACERDOTES? ( I PARTE )


¿Qué significa misericordia para los sacerdotes? Preguntémonos qué significa misericordia para un sacerdote, permitidme decir para nosotros sacerdotes. Los sacerdotes se conmueven delante de las ovejas, como Jesús, que veía a la gente cansada y agotada como ovejas sin pastor. Jesús tiene las “vísceras” de Dios. Isaías lo dice mucho, está lleno de ternura hacia la gente, especialmente hacia las personas excluidas, hacia los pecadores, hacia los enfermos que nadie cuida… Así a imagen del Buen Pastor, el sacerdote es un hombre de misericordia y de compasión, cerca de su gente y servidor de todos.
Este es un criterio pastoral que quisiera subrayar mucho, la cercanía, la proximidad. Es el servicio, pero la proximidad, la cercanía. Quien se encuentre herido en la propia vida, en cualquier modo, puede encontrar en él atención y escucha… En particular el sacerdote demuestra entrañas de misericordia en el administrar el sacramento de la reconciliación; lo demuestra en toda su actitud, en la forma de acoger, de escuchar, de aconsejar, de absolver… Pero esto deriva de como él mismo vive el sacramento en primera persona, de cómo se deja abrazar por Dios Padre en la confesión, y permanecer dentro de este abrazo… Si uno vive esto sobre él en el propio corazón, puede también donarlo a los otros en el ministerio.
Yo os dejo una pregunta: ¿cómo me confieso, me dejo abrazar? Me viene a la mente un gran sacerdote de Buenos Aires, tiene algunos años menos que yo, un gran confesor, tenía siempre cola. Los sacerdotes, la mayoría van confesarse con él, un gran confesor. Una vez vino donde mí, “‘tengo un poco’ de escrúpulo porque perdono, yo sé que perdono mucho”, y hemos hablado de la misericordia, y a un cierto punto me ha dicho: “tú sabes que cuando siento fuerte este escrúpulo después voy a la capilla delante del tabernáculo y digo, tú tienes la culpa porque me has dado un mal ejemplo, y me voy tranquilo”. Es una bella oración, es la misericordia. Y si uno en la confesión vive esto sobre él en el propio corazón lo puede dar a los otros.

El sacerdote está llamado a aprender esto, a tener un corazón que se conmueve. Los sacerdotes, me permito la palabra, “asépticos” no ayudan a la Iglesia, los sacerdotes “de laboratorio”. La Iglesia hoy podemos pensarla como un “hospital de campo”, perdonadme si lo repito pero lo veo así, lo siento así, es necesario curar las heridas. Hay mucha gente herida, por los problemas materiales, por los escándalos, también en la Iglesia… Gente herida de las ilusiones del mundo… Nosotros sacerdotes debemos estar allí, cerca a esta gente. Misericordia significa antes que nada curar las heridas. 
Cuando uno está herido, necesita en seguida esto, no los análisis; como el nivel de colesterol, el azúcar en sangre, primero la herida, después se harán las curas especializadas, pero primero se deben curar las heridas abiertas. Para mí en este momento es muy importante, también las heridas escondidas ¿eh? porque hay gente que se aleja por no dejar ver las heridas escondidas. Y me viene a la mente la costumbre por la ley mosaica, los leprosos en la época de Jesús que eran siempre alejados. Sientes que se alejan por vergüenza, y se alejan quizá un poco con la cara torcida contra la Iglesia. Pero en fondo, dentro está la herida, quieren una caricia y vosotros queridos hermanos, os pregunto, ¿conocéis las heridas de vuestros parroquianos? ¿Las intuís, estáis cerca de ellos? Es la única pregunta. Misericordia significa: ni manga ancha ni rigidez. Volvemos al sacramento de la reconciliación. Nos sucede a menudo a nosotros sacerdotes, escuchar experiencias de nuestros fieles que nos cuentan que han encontrado en la confesión a un sacerdote muy “estrecho”, o muy “largo”, laxista o rigorista. Esto no va bien.

miércoles, 2 de abril de 2014

HACE UN AÑO; EMOCIONES Y MIEDO


Al terminar de celebrar la misa de hoy,  en mi acción de gracias no podía faltar mi agradecimiento a Dios por todo el bien y las grandes bendiciones en mi vida, especialmente lo que aconteció hace un año. La gran experiencia de pasar la octava de Pascua en Tierra Santa, viendo las fotos y videos solo me queda decir GRACIAS SEÑOR.


Quiero unir mi acción de gracias con mis compañeros peregrinos, gracias por hacer tan especial el viaje, gracias por las iniciativas en gracias al organizador, queridísimo padre Luis. 

Me da gusto saludarles y recordarles que ya es nuestro 1er. aniversario de peregrinación, por lo que estamos invitados a participar en la misa de acción de gracias que se realizará el 2 de Abril a las 18:00 en la Parroquia El Señor de Esquipulas, esperamos contar con su asistencia.  En nuestras intenciones estarán presentes Marcelo, Eli y el personal de MS Viajes; que fueron un pilar importante de esta peregrinación que nos dejó experiencias inolvidables.



Tel Aviv a la vista

PREPARANDO LA SEMANA SANTA

Durante la Semana santa, la Iglesia celebra los misterios de la salvación actuados por Cristo en los últimos días de su vida, comenzando por su entrada mesiánica en Jerusalén.

El tiempo de Cuaresma continúa hasta el jueves. A partir de la Misa vespertina "en la Cena del Señor" comienza el Triduo pascual, que continúa durante el Viernes de la Pasión del Señor y el Sábado Santo, y tiene su centro en la Vigilia Pascual y acaba con las Vísperas del domingo de Resurrección.

"Las ferias de Semana Santa, desde el lunes hasta el jueves inclusive, tienen preferencia sobre cualquier otra celebración". Conviene que en estos días no se administren los sacramentos del Bautismo y de la Confirmación.


martes, 1 de abril de 2014

EN EL SACERDOCIO, DE LA AMISTAD DEBEMOS PASARA A LA FRATERNIDAD SACERDOTAL

El día de ayer  Señor nos bendijo con una formación más en la Diócesis, el título de la actividad fue; cómo hacer de una amistad pasa a la fraternidad sacerdotal, yo considero que se nos dio la clave y al mismo tiempo la responsabilidad de tomar la iniciativa de vivir la fraternidad sacerdotal en nuestra parroquia, muchas veces es difícil pero es posible cuando se hace conciencia lo que se puede alcanzar con un pequeño sacrificio, y el resultado es “el ambiente familiar”.

Agradecemos a nuestro Obispo, Gonzalo de Villa, por la oportunidad que nos da para formarnos, y lo que más agradecemos es su participación en dicha actividad, Gracias Monseñor por dar su tiempo y su entrega por los sacerdotes.

Agradecemos también a la parroquia de San Francisco de Asís, Tecpan por el espacio y los alimentos, todo estuvo muy bien, los padres de Tecpan siempre al pendiente de la actividad. Gracias hermanos sacerdotes.

Las siguientes imágenes nos ayudará a entender dicha actividad. 

Escuchando




Actuando


Lo que los demás piensa de uno.

lunes, 31 de marzo de 2014

UN POCO DE CULTURA: PUEBLOS QUE NO SABEN QUÉ ES UN BESO


Los besos, una forma tan habitual de expresar amor y cariño en gran parte del mundo, resultan desconocidos en algunos países.

Los habitantes de la región de Chittagong, en Bangladés, no dice "bésame", sino que usan la expresión "huéleme". Según las notas de viaje del capitán Cook, para saludarse los aborígenes de Nueva Zelanda se frotaban las narices a la vez que emitían gruñidos e inhalaban con fuerza el aire. Todo esto con las cabezas escondidas bajo la capa que llevaban.

Los habitantes de la isla de Fuga, en el norte de Filipinas, siempre se ponen cerca de la nariz y encima de la cabeza un objeto fragante. En la isla de Socotora, situada en el océano Índico cerca de Somalia pero perteneciente al Yemen, la gente se besa en los hombros para saludarse.  

En las islas de Tonga cuando dos amigos se encuentran se cogen de la mano el uno al otro y se las frotan con fuerza contra la nariz y la boca. En Birmania 'saludar' se dice 'nomtschi', que significa 'inhalar el olor'.

Los chinos se frotan las narices, o rozan con ella las mejillas de la persona a la que quieren demostrar afecto. En el Japón moderno se considera de muy mala educación besarse en público. Para besarse, los miembros de una pareja japonesa se mantienen a un paso el uno del otro, se inclinan hacia delante y se rozan ligeramente los labios. Texto Original

viernes, 28 de marzo de 2014

FE EN DIOS PARA TENER VALOR DE CONFESAR NUESTROS PECADOS

Gran ejemplo

De vez en cuando nos sentimos invitado a reconocer nuestros pecados y a pedir perdón a Dios y a los hermanos, a  lo mejor porque se acerca alguna solemnidad como la Cuaresma, Navidad o Pascua de Resurrección.

Otras veces, sin que nadie nos lo recuerde, en nuestra misma conciencia nos lleva a la Confesión para recibir el perdón de Dios.


Para reconocer nuestros propios pecados hay que ser valientes y tener mucha fe en Dios. Para confesarlos a veces se necesita  todavía más valor. Y sobre todo hay que saber cómo es verdaderamente el asunto.

Pecador me concibió mi madre dice el salmo

jueves, 27 de marzo de 2014

CAMINO DE LA CRUZ


“Vía crucis” son dos palabras latinas cuyo significado podría traducirse como “camino de la cruz”. Es una oración que tiene como objetivo hacernos conocer y meditar la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo en su camino al Calvario. Éste camino comienza en la casa de Pilatos, donde Jesús es condenado a muerte, y finaliza en el Monte Calvario donde muere. 

Se representa por medio de una serie de imágenes de la Pasión a las que se las llama “Estaciones” y corresponden a incidentes particulares que Jesús sufrió por nuestra salvación. 

El Vía crucis es, para muchos cristianos, un ejercicio de piedad lleno de contenido y de cariño agradecido. Consiste en seguir espiritualmente este mismo trayecto, deteniéndose ante 14 escenas o estaciones para meditar los sufrimientos de Jesucristo y unirse interiormente con Él. 

Las “estaciones”, están tomadas de los relatos evangélicos de la Pasión.

En este tiempo como curas de almas tenemos que instruir o catequizar a nuestros fieles de la importancia de los sacramentos en nuestra vida, y no reducir la cuaresma y la Semana Mayor a procesiones y cargar el anda y dejar las palabras del Señor tomada en el evangelio de San Juan 20, 22-23. Dicho esto, sopló y les dijo: “Recibid el Espíritu Santo. A quienes perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis les quedan retenidos”. En algo puramente superficial, es importante las dos cosas.