domingo, 12 de mayo de 2013

RECEMOS EL ROSARIO TODOS LOS DÍAS

Por nuestro bien, recemos 

Había una señora muy sencilla que vendía verduras en los barrios. como era conocida por todos, fue a vender sus verduras a casa de un protestante y perdió su Rosario en el jardín de  la casa.

Pasados algunos días, volvió nuevamente a aquella casa a fin de ver si encontraba ahí su querido Rosario. El protestante la vio y le dijo en tono sarcástico: ¿Has perdido a tu Dios?

Ella humildemente respondió: ¿Yo, perder a mi Dios? ¡Nunca!. El protestante tomó el Rosario y dijo: ¿Este no es tu Dios? A lo que ella respondió: “Gracias a Dios que encontró mi Rosario. Muchas gracias”.

Y él le dijo: ¿Por qué no cambias esa cadena de semillas baratas por la Biblia? A lo que ella le dijo: Porque la Biblia no la sé leer, y con el Rosario yo medito toda  la Palabra de Dios y la guardo en mi corazón.

Él le pregunta: ¿Medita la palabra de Dios? ¿Cómo es eso? ¿Me lo puede explicar? Primero,  tomo la cruz, y recuerdo que el Hijo de Dios dio toda su sangre clavado en una cruz para salvar a la humanidad.

Esta primera cuenta gruesa, me recuerda que hay un Dios Todopoderoso. Estas tres cuentas pequeñas representan las Tres Personas de la Santísima Trinidad: Padre, Hijo y Espíritu Santo.

Esta otra cuenta gruesa me recuerda la oración que el mismo Jesús, nuestro Señor, nos enseñó: el Padre Nuestro.

El Rosario tiene 5 misterios que me recuerdan las 5 llagas de Jesucristo clavado en la cruz, y en cada misterio rezamos 10  Ave-Marías, que me recuerdan  los Diez Mandamientos que Dios mismo entregó a Moisés.

De mañana, cuando me levanto para iniciar la lucha del día rezo los gozosos, pensando en los pobres y en la sencilla y humilde vida de Jesús, María y José.

Al mediodía, en medio de mi gran cansancio, mi fatiga por el trabajo,  pensando en lo que me falta para terminar el día y poder descansar, rezo los misterios dolorosos, que me recuerdan la dura caminata de mi  Señor Jesucristo hacia el Calvario, con tanto dolor y tanto cansancio.

Cuando llega el fin del día, con los retos superados y las metas cumplidas, rezo los misterios gloriosos, que me recuerdan que Jesús venció a la muerte por amor, para traer la salvación a toda la humanidad. Ahora, dígame usted, ¿Dónde está la idolatría?

El protestante, después de escuchar todo esto, simplemente dijo: “Yo no sabía todo eso. ¡Por favor, enséñame a rezar el Rosario!”.

Santa María, ruega por nosotros

viernes, 10 de mayo de 2013

LA DIGNIDAD DE LA MUJER



La dignidad de la mujer y su vocación, ha asumido en estos últimos años una importancia muy particular. Esto lo demuestran, entre otras cosas, las intervenciones del Magisterio de la Iglesia, «ha llegado la hora en que la vocación de la mujer se cumple en plenitud, la hora en que la mujer adquiere en el mundo una influencia, un peso, un poder jamás alcanzados hasta ahora. Por eso, en este momento en que la humanidad conoce una mutación tan profunda, las mujeres llenas del espíritu del Evangelio pueden ayudar tanto a que la humanidad no decaiga».

«En el cristianismo, más que en cualquier otra religión, la mujer tiene desde los orígenes un estatuto especial de dignidad, del cual el Nuevo Testamento da testimonio en no pocos de sus importantes aspectos; es evidente que la mujer está llamada a formar parte de la estructura viva y operante del Cristianismo de un modo tan prominente que acaso no se hayan todavía puesto en evidencia todas sus virtualidades».

La Iglesia, da gracias por todas las mujeres y por cada una: por las madres, las esposas; por las mujeres dedicadas a tantos y tantos seres humanos que esperan el amor gratuito de otra persona; por las mujeres que velan por el ser humano en la familia, la cual es el signo fundamental de la comunidad humana; por las mujeres que trabajan profesionalmente, mujeres cargadas a veces con una gran responsabilidad social; por las mujeres «perfectas» y por las mujeres «débiles».

Por todas ellas, tal como salieron del corazón de Dios en toda la belleza y riqueza de su femineidad, tal como han sido abrazadas por su amor eterno; tal como, junto con los hombres, peregrinan en esta tierra que es «la patria» de la familia humana, que a veces se transforma en «un valle de lágrimas». Tal como asumen, juntamente con el hombre, la responsabilidad común por el destino de la humanidad, en las necesidades de cada día y según aquel destino definitivo que los seres humanos tienen en Dios mismo, en el seno de la Trinidad inefable. Mulieris Dignitatem.



A todas las madres guatemaltecas y del mundo entero, les deseamos un feliz día y gracias por decir sí a la vida de otro ser humano.

jueves, 9 de mayo de 2013

EL AMOR ES LA MEDICINA


El amor de Dios se manifiesta en Cristo su Hijo. Es éste el alimento central del pensamiento de San Juan de Ávila, que presenta a Cristo como Dios y hombre verdadero, quien con su vida, Pasión, Muerte y Resurrección muestra el amor del Padre; que es con Él y el Espíritu Santo la verdadera medicina para nuestra alma.

En Cristo el Padre realizó el acto de amor más grande que jamás ha existido ni existirá. Acto de amor que se perpetúa en la Eucaristía y es la única misión redentora, con sus signos y prodigios realizados mediante la efusión Espíritu Santo. Obra de amor continuada por los sacerdotes.

El sacerdote como médico de las almas se configura con Cristo por su participación en la misión redentora de Cristo Médico y cuando “renuncia a sí mismo tomando su cruz de cada día”, sigue a Cristo. Por eso debemos de amar la cruz como el instrumento de Salvación por el que Cristo nos alcanza la salud.

Monseñor Gonzalo de Villa

Sacerdotes y seminaristas



Gracias a todos los sacerdotes del mundo entero que siempre nos dan la medicina en los sacramentos. Dios les bendiga hermanos sacerdotes. 

martes, 7 de mayo de 2013

LA CARIDAD, ALMA DE LA MISIÓN

La caridad

La misión, si no está orientada por la caridad, es decir, si no brota de un profundo acto de amor divino, corre el riesgo de reducirse a mera actividad caritativa  y social.

El amor que Dios tiene por cada persona constituye el centro de la experiencia y del anuncio del Evangelio, y a los que lo acogen se convierten a su vez en testigos. El amor de Dios que da vida al mundo es el amor que nos ha sido dado en Jesús, Palabra de Salvación, Imagen perfecta de la misericordia del Padre celestial.

De esta manera, toda comunidad cristiana está llamada a dar a conocer a Dios, que es Amor. Dios penetra con su amor toda la creación y la historia humana. El hombre, en su origen, salió de las manos del Creador como fruto de una iniciativa de amor.

Nuestros primeros padres, Adán y Eva, engañados por el maligno,  abandonaron la relación de confianza con su Señor, cediendo a la tentación del maligno, que infundió en ellos la sospecha de que él era el rival y quería limitar su libertad. De este modo, en lugar del amor gratuito divino, se prefirieron a sí mismos. Las consecuencias que podemos sacar de estos es el perder la felicidad original y experimentando la amargura de la tristeza del pecado y la muerte.

Dios, sin embargo, no los abandonó y les prometió a ellos y a su descendencia la salvación, anunciando el envío de su Hijo unigénito, Jesús, que en la plenitud de los tiempos revelaría su amor de Padre, un amor capaz de rescatar a toda  criatura humana de la esclavitud del  mal y de la muerte.

En Cristo hemos recibido la vida inmortal, la misma vida de la Trinidad, Gracias a Cristo, el buen pastor, que no abandona a la oveja perdida, los hombres de todo los tiempos tienen la posibilidad de entrar en la comunión con Dios, Padre Misericordioso, dispuesto a volver a acoger en su casa al hijo que realmente quiere regresar a su Padre, que es Dios.

domingo, 5 de mayo de 2013

EL AMOR DE DIOS Y LA CONFIANZA EN ÉL


¿En qué consiste la fidelidad de Dios en la que se puede confiar con firme esperanza? En su amor. Él, que es Padre, vuelca en nuestro yo más profundo su amor, mediante el Espíritu Santo (cf. Rm 5,5). Y este amor, que se ha manifestado plenamente en Jesucristo, interpela a nuestra existencia, pide una respuesta sobre aquello que cada uno quiere hacer de su propia vida, sobre cuánto está dispuesto a empeñarse para realizarla plenamente.
El amor de Dios sigue, en ocasiones, caminos impensables, pero alcanza siempre a aquellos que se dejan encontrar. La esperanza se alimenta, por tanto, de esta certeza: «Nosotros hemos conocido el amor que Dios nos tiene y hemos creído en él» (1 Jn 4,16). Y este amor exigente, profundo, que va más allá de lo superficial, nos alienta, nos hace esperar en el camino de la vida y en el futuro, nos hace tener confianza en nosotros mismos, en la historia y en los demás.
En este fin de semana los jóvenes de nuestra Diócesis en su primera convivencia (Chimaltenango) deben preguntarse y nosotros los que ya estamos ejerciendo nuestro ministerio también. «¿Qué sería nuestra vida sin este amor? Dios cuida del hombre desde la creación hasta el fin de los tiempos, cuando llevará a cabo su proyecto de salvación. ¡En el Señor resucitado tenemos la certeza de nuestra esperanza!».


sábado, 4 de mayo de 2013

ACTIVIDADES PARROQUIALES


En nuestra parroquia “San Francisco de Asís”, se dio inicio a un pequeño curso sobre el Concilio Vaticano II con motivos del Año de Fe. Como bien sabemos este año fue convocado para conmemorar los 50 años del inicio del Concilio Vaticano II, un acontecimiento que ha marcado la vida de la Iglesia en los tiempos presentes, y también los 20 años de la publicación del Catecismo de la Iglesia Católica como fruto del Concilio.

Fue convocado por el Papa Juan XXIII en 1962 y clausurado por el Papa Paulo VI en 1965. Ha sido el concilio más representativo de todos. Asistieron más de dos mil Padres Conciliares procedentes de todas las partes del mundo y de una gran diversidad de lenguas y razas.

En este año estamos invitados a releer los documentos del Concilio (16 Documentos)

4  Constituciones: Lumen Gentium, Dei Verbum, Sacrosanctum Concilium, Gaudium et Spes.

9  Decretos: Ad Gentes, Inter Mirifica, Orientalium Ecclesiarum, Unitatis Redintegratio, Christus Dominus, Optatam Totius, Presbyterorum Ordinis, Perfectae Caritatis, Apostolicam Actuositatem.

3  Declaraciones: Gravissimum Educationis, Dignitatis Humanae, nostra Aetate.

Y el medio mas accesible a todos, EL CATECISMO DE LA IGLESIA CATÓLICA.

       

viernes, 3 de mayo de 2013

EL SACERDOTE COMO MÉDICO DE LAS ALMAS


Por el Sacramento del Orden, los presbíteros se configuran a Cristo Sacerdote como miembro con su Cabeza para la estructuración y edificación de todo su Cuerpo, que es la Iglesia, como cooperadores del orden episcopal. Ya en la consagración del bautismo, como todos los fieles cristianos, recibieron ciertamente la señal y el don de tan grande vocación  y perfección.

Como ministros sagrados, sobre todo en el Sacrificio de la Misa, los presbíteros ocupan el lugar de Cristo, que se sacrificó a sí mismo para santificar a los hombres, y, por ende, son invitados a imitar lo que administran; ya que celebran el misterio de la muerte del Señor.

Los presbíteros se unen con la acción de Cristo Sacerdote, se ofrecen todos los días enteramente a Dios, mientras se nutren del Cuerpo de Cristo participan cordialmente de la caridad de quien se da a los fieles como manjar.

En este retiro que fue predicado por el padre Benito, del vicariato de Izabal, la línea que él utilizo fue de San Juan de Ávila, agradecemos por las oraciones hacia nosotros que estuvimos en estos días en meditación.

Compañeros sacerdotes




Escuchando al p. Benito


lunes, 29 de abril de 2013

RETIRO ANUAL

Amigos lectores les pedimos sus oraciones, esteremos en retiro algunos días en Karmel Juyú, necesitamos este espacio para estar con el Señor, para escucharlo y para hablar con Él. 

Un buen inicio de semana, les encomendaré a todos. Un fuerte abrazo. 

Karmel Juyú



domingo, 28 de abril de 2013

AMOR SOBRENATURAL



Después de haber instituído la Sagrada Eucaristía, la noche antes de morir, Nuestro Señor reveló lo secretos de Su Corazón al dar lo que Él llamó un mandamiento nuevo: “Un nuevo mandamiento os doy,  que os améis  los unos a los otros. Como yo os he amado,  así os améis también vosotros los unos a los otros. En esto conocerán todos que sois discípulos míos, si os tenéis amor los unos a los otros” (Jn 13,34-35).

¿Por qué este precepto de caridad y por qué este nuevo precepto? Porque el mandamiento explícito de amar a todos los hombres, sin consideración de raza, clase o color, aunque sea enemigos, nunca antes había sido afirmado. De este tiempo en adelante, la señal por la cual serían reconocidos sus seguidores, sería por el amor sobrenatural por todo. “Por aquí conocerán todos que sois mis discípulos: si os tenéis amor unos a otros.

En el último día, cuando Él vendrá a dar a cada uno de acuerdo con sus obras, será la caridad hacia Dios y al prójimo la que decida la salvación. Hasta la consumación de los tiempos Cristo se moverá por el mundo en los necesitados, pobres y oprimidos.

Una de las pruebas de nuestro amor a Dios es nuestro amor al prójimo, porque es cierto que nunca amaremos a nuestros prójimos al menos que amemos a Dios perfectamente. Es tan fácil amar a aquellos que se cuentan en nuestro círculo, pero amar a aquellos que están “debajo de nosotros”, opuestos a nosotros”, o aparentemente indignos de que gastemos en ellos nuestro tiempo requiere verdadera espiritualidad. “Pues si no amáis sino a los que  os aman, ¿qué premio habéis de tener? ¿No lo hacen así los publicanos?

La actitud de Dios hacia nosotros está regulada por nuestra actitud hacia nuestros prójimos. Por esto si necesitamos algo urgentemente, la mejor manera de rogar para que se nos conceda es desprendernos de algo. Si hemos pecado y necesitamos perdón, entonces perdonemos a nuestros enemigos. Dios nunca se dejará sobrepasar por nuestro amor. 

viernes, 26 de abril de 2013

CUARTO DIA EN TIERRA SANTA

En nuestro itinerario en Tierra Santa, el cuarto día pudimos visitar el Monte de las Bienaventuranzas donde celebramos la Misa, también visitamos Cafarnaún, la Iglesia moderna del primado de Pedro y el Mar de Galilea.
         

Puede dejar su comentario para mejorar los videos.

LAS PALABRAS, LA PALABRA Y LA VERDAD

Actualmente preguntarse por la verdad es considerado por muchos como una actitud antimoderna, acientífica; se habla de una comprensión histórica para excluir la cuestión de la verdad. Ya no tiene sentido preguntar sobre lo que es una cosa, sólo podemos preguntar sobre lo que podemos hacer con las cosas. La cuestión no es la verdad, sino la praxis, el dominio de las cosas para nuestro provecho. Ya no hay una verdad a buscar, sino posiciones sobre la verdad.

¿Cuál es la causa de este modo de concebir las cosas? El Cardenal Ratzinger habla de un giro lingüístico, que ha llevado a un predominio de un método filológico y de la pérdida de realidad.

Cuando la escritura, lo escrito, se convierte en barrera frente al contenido, no hace al hombre más sabio, sino que le extravía en una sabiduría falsa y enferma. La interpretación de la Palabra (Dios) no puede llevarnos de interpretación en interpretación, sin llegar nunca a descubrir una afirmación simplemente verdadera. El hombre puede y debe buscar el acceso a lo real, que está tras las palabras y en las palabras y a través de ellas.

La cultura en cuanto tal –enraizado en la persona humana- está abierto a la verdad objetiva, presumir de cultura renunciando a la verdad o relativizando eso es traicionar a la misma cultura. En este contexto la filosofía tiene que preguntarse siempre sobre el hombre, es decir, sobre la vida y la muerte, Dios y la eternidad. Para ello tendrá que servirse hoy de las supuestas aporías científicas que aparta al hombre de tales cuestiones y, a partir de las aporías que nuestra sociedad pone a la vista, intentar abrir siempre de nuevo el camino hacia lo necesario, a la cuestión de la verdad.

Cardenal Ratzinger

miércoles, 24 de abril de 2013

TERCER DÍA EN TIERRA SANTA

Que tal seguidores de este blog, en nuestro itinerario del tercer día en Tierra Santa, tuvimos la dicha de conocer el lugar de la multiplicación de los panes, Cesarea de Filipo, Nazaret y Caná de Galilea, veamos a continuación las imágenes.
      

martes, 23 de abril de 2013

LOS PADRES DE LA IGLESIA


A los escritores cristianos que sobresalieron en los primeros siglos por su santidad de vida, ortodoxia de su doctrina (enseñaron la verdadera fe de la Iglesia) que tuvo tanta trascendencia para la defensa de la doctrina y para exponer teológicamente la verdad revelada y que testifican la Tradición viva de la Iglesia, se les nombró Padres de la Iglesia.

Destacan: San Ireneo, San Atanasio, San Basilio, San Gregorio de Nisa, San Juan Crisóstomo y San Cirilo de Alejandría, que escriben en griego (se suelen llamar “Padres griegos”); San Ambrosio, San Agustín, San Jerónimo y San Gregorio, que escriben en latín (“Padres latinos”).


SEGUNDO DÍA DE PEREGRINACIÓN

Cesarea marítima, Teatro Romano, Monte Carmelo, San Juan de Acre.
  

PEREGRINACIÓN A TIERRA SANTA

Que tal amigos lectores de este blog, hoy quiero compartir con ustedes algunas fotografías que logré captar en Tierra Santa, fue para mí una peregrinación única y de mucha bendición.

Primero, agradezco a Dios por la oportunidad que me dio de viajar hasta ésta tierra sagrada, donde se dio la obra de nuestra Redención. Segundo, a todas las personas que me apoyaron para la realización del viaje.

Estoy intentando de hacer algunos videos de fotos de todos los días, como no soy experto en la tecnología me está costando mucho, pero poco a poco aprenderemos.
       

domingo, 21 de abril de 2013

EL SEÑOR ES MI PASTOR

El cordero sobre el hombro del buen pastor (Cesarea marítima)

En todos los tres ciclos litúrgicos, el cuarto Domingo de Pascua presenta un fragmento del Evangelio de Juan sobre el Buen Pastor.
El domingo pasado, el Evangelio nos trasladaba entre los pescadores, hoy en cambio el Evangelio nos conduce entre los pastores. Dos categorías de igual importancia en los Evangelios. De una procede el título de «pescadores de hombres», de la otra el de «pastores de almas», dado a los apóstoles.
La mayor parte de Judea era un altiplano de suelo áspero y pe­dregoso, más adaptado al pastoreo que a la agricultura. La hierba era escasa y el rebaño debía trasladarse continuamente de una parte a otra; no había muros de protección y esto exigía una constante presencia del pastor en medio del rebaño.
En el Antiguo Testamento, Dios era el pastor de su pueblo: «El Señor es mi pastor, nada me fal­ta» (Salmo 23,1). «Él es nuestro Dios y nosotros su pueblo, el re­baño que él guía» (Salmo 95,7). Esta imagen ideal del pastor encuentra su plena realización en Cristo. Él es el Buen Pastor, que va en busca de la oveja perdida; se apiada del pueblo, porque lo ve «como oveja sin pastor» (Mateo 9, 36) Y llama a sus discípulos «pequeña grey»
Celebra hoy la Iglesia la Jornada Mundial de oración por las vocaciones. Vocación significa llamada y, cuando en el seno de la Iglesia nos referimos a la vocación, queremos expresar concretamente la llamada que Dios hace a cada hombre. Nuestro Creador nos llama y, en este sentido, todos los hombres tenemos vocación, puesto que debemos ser santos por especial designio de Dios. Dios llama al hombre de un modo singular.

viernes, 19 de abril de 2013

CRISIS DOCTRINALES


Las hubo desde el comienzo: el primer Concilio de Jerusalén, al que asistieron los Apóstoles, resolvió la cuestión judaizante: a los cristianos no se debía imponer la ley de Moisés. Después del “edicto de Milán”, los seguidores de un tal Donato rechazaban al obispo de Cartago y habían puesto otro en su lugar. Pronto hubo tantos obispos donatistas como católicos en toda África y Numidia.

Gracias a la mediación del emperador Constantino se logró un acuerdo que poco a poco puso orden en la Iglesia. Más grave aún fue la controversia que se originó por la predicación de Arrio, presbítero de Alejandría, quien sostenía que el Hijo era inferior al Padre y por tanto no era Dios sino una criatura suya, aunque ciertamente la más excelsa.

De gran brillantez,  Arrio arrastró a muchos obispos a su parecer y aunque la herejía fue condenada desde el comienzo, se extendió. Por fin se convocó un Concilio ecuménico en Nicea  (325) que definió la igualdad del Hijo y el Padre (consubstancial al Padre); pero el arrianismo intrigó y luchó durante más de cincuenta años, pues los emperadores orientales los favorecían.

San Atanasio, obispo de Alejandría, gran defensor de la verdad, fue desterrado numerosas veces de su sede. Por fin, gracias al trabajo de varios obispos entre los que destacó San Basilio el Grande, se encontró el camino para aceptar las fórmulas de Nicea y se confirmó en el segundo Concilio ecuménico de Constantinopla (381).


jueves, 18 de abril de 2013

¿QUÉ SE REQUIERE PARA SER TESTIGO?

Para empezar tenemos que hacer una pregunta. ¿Cómo se convierte un hombre en testigo? El primer presupuesto básico aparece claramente en el relato de la pesca, los apóstoles regresan a tierra.

Hay un desconocido en la orilla. Aquel discípulo a quien Jesús amaba lo reconoce: “Es el Señor”. Pedro se levanta de un salto, se ciñe la túnica y se echa al agua, para ir así más rápidamente a su encuentro.

El primer presupuesto es, pues, que quien quiera ser testigo de Jesucristo tiene que haberlo visto personalmente, tiene que conocerlo y reconocerlo. Y ¿cómo ocurre esto? Ocurre, nos dice el Evangelio, porque el amor lo reconoce. Jesús está en la orilla; al principio no lo reconocemos, pero le oímos a través de la voz de la Iglesia.

Es él. Ahora nos toca ponernos en pie, ir a buscarlo, acercarnos a él. En la escucha de la Escritura, en el trato y frecuencia de los sacramentos, en el encuentro con él en la oración personal, en el encuentro con aquellos cuya vida está henchida de amor a Jesús, en las diferentes experiencias de nuestra vida y de múltiples maneras nos encontramos con él, él nos busca y así aprendemos a conocerlo.

Acercarse a él por múltiples caminos, aprender a verlo, tal es la primera y principal misión del estudio de la teología. Cuanto más lo conocemos, más cosa nos dicen todas las palabras de la revelación y tanto más se convierten en caminos hacia él y de  él hacia los hombres. El testigo, pues, debe ser algo antes de hacer algo. Debe ser amigo de Jesús para no transmitir sólo conocimiento de segunda mano, sino para ser testigo verdadero.


miércoles, 17 de abril de 2013

LIBERTAD DE LOS CRISTIANOS

En el año 313, el Emperador Constantino reconoció la libertad de los cristianos mediante un edicto conocido por el nombre de “edicto de Milán”, y les permitió practicar públicamente su fe. 

En los siglos siguientes, todos los pueblos de Europa fueron evangelizados y poco a poco se convirtieron al cristianismo: los francos (496) y los visigodos más adelante, con los demás pueblos bárbaros. Polonia (966), Hungría (985), Rusia (987), Islandia (1.000) y Noruega (1014). 

Destacaron en la Evangelización de Europa: San Patricio, San Bonifacio, San Agustín de Canterbury, San Cirilo y San Metodio.

Edicto de Milán

martes, 16 de abril de 2013

LAS PERSECUCIONES


Muy pronto el Evangelio encontraría oposición, que primero vino de los judíos y luego, de los gentiles. Las persecuciones sirvieron para llevar la semilla del Evangelio por otros lugares. También hubo muchos mártires: fieles que dieron su vida por amor a la verdad del Evangelio. 

Desde el comienzo los emperadores romanos desataron, a veces instigados por los judíos, fuertes persecuciones contra los que creían enemigos del estado. Se conocen dos principales (mitad del s. III), de Decio y Valeriano, militares anárquicos. 

La tercera fue la más cruel bajo Dioclesiano y quizá a su pesar: este emperador había logrado reorganizar el imperio, aunque en línea de disminución de la libertad. Pocas defecciones. Conocemos detalles por las narraciones históricas de Eusebio, obispo de Cesárea de Palestina. Desde el inicio, a los mártires se les tributó una veneración especial que se manifestaba en la conmemoración del día de su muerte (dies natalis: día de su nacimiento al Cielo, verdadera Vida) y en la construcción de altares sobre sus reliquias. El primer mártir fue el diácono Esteban (Hch 7, 54 y ss).

domingo, 14 de abril de 2013

¿PEDRO ME AMAS?


Para los discípulos era difícil comprender lo que había acontecido. Pero, cuando todo parecía acabado, nuevamente, Jesús sale al encuentro de sus amigos. Esta vez los encuentra en el mar, lugar que hace pensar en las dificultades y las tribulaciones de la vida; los encuentra al amanecer, después de un esfuerzo estéril que había durado toda la noche. Su red estaba vacía. En cierto modo, eso parece el balance de su experiencia con Jesús: lo habían conocido, habían estado con él y él les había prometido muchas cosas. Y, sin embargo, ahora se volvían a encontrar con la red vacía de peces. 

Ya ha pasado la noche y el Señor dice a los discípulos, cansados de bregar y decepcionados por no haber pescado nada: “Echad la red a la derecha de la barca y encontraréis” (Jn 21, 6). Normalmente los peces caen en la red durante la noche, cuando está oscuro, y no por la mañana, cuando el agua ya es transparente. Con todo, los discípulos se fiaron de Jesús y el resultado fue una pesca milagrosamente abundante, hasta el punto de que ya no lograban sacar la red por la gran cantidad de peces recogidos.

Apacienta mis ovejas

sábado, 13 de abril de 2013

VIDA DE LOS PRIMEROS CRISTIANOS

Queridos lectores, pido disculpas por la ausencia y la actualización de esta página. Agradezco la fidelidad y los comentarios de muchos, solicitando la actualización. Quise poner por título esta entrada "Vida de los primeros cristianos". Porque tuve el privilegio de pisar la tierra de estos primeros cristianos después de la muerte de Jesucristo. Pronto compartiré con ustedes algunas fotos de esta peregrinación.


Conocemos la vida de los primeros cristianos por los «Hechos de los Apóstoles» y los escritos de los Apóstoles (epístolas); también por otros escritos de la época como las Apologías (defensa de la fe, por ejemplo, el discurso a Diogneto, anónimo del S. II,). Algunos escritos recogen la vida de piedad de los primeros cristianos alrededor del culto a la Sagrada Eucaristía y la vida de sus comunidades (servicio a los demás, catequesis, ayuda a los más necesitados). Los primeros cristianos fueron gente sencilla, pero no faltaron algunos personajes importantes como soldados, profesionales, etc. Poco a poco se fueron culturizando, y cristianizaron la cultura de su época.

miércoles, 3 de abril de 2013

ACTITUDES EUCARÍSTICAS PARA EL AÑO DE LA FE

Actitudes

ENCUENTRO
Vamos hacia el Salvador, pues sabemos que, cruzando el umbral de una puerta, al otro lado (en una iglesia) Jesús siempre espera con un sitio libre para alguien con nombre, historia y apellidos: ¡Tú!
CELEBRANDO
Detenemos, durante un espacio de tiempo, el reloj de nuestra vida haciendo memoria, con gestos y con palabras, de aquella tarde inolvidable del Jueves Santo donde, Jesús, nos dejó este gran regalo: la eucaristía
DIALOGO
Dios siempre ofrece una palabra oportuna para cada situación y para cada persona que está dispuesto a encontrarse, celebrar y esperar en El y con El.
HONRA
Supone una gran satisfacción por estar con Jesús a pesar de nuestras limitaciones y pequeñeces. El Señor, aun conociendo las pequeñas deserciones y traiciones de sus seguidores, nos da audiencia para estar cerca de El y compartir su cuerpo y su sangre.
ALABANZA
Demos gracias a Dios por ofrecernos, una vez más, su amor en Jesús. Nos lo dio pequeño en Belén, como pan en Jueves Santo y –el amor sin límites- clavado en cruz. ¿No merece Dios, por todo ello, nuestro homenaje?
ACOGIDA
Hay que llevar a la propia vida el estilo y el modo de vivir de Jesús. La eucaristía nos lanza a indagar y sumergirnos en lo que fue indicativo en la persona de Jesús: el Reino de Dios. Su corazón es resumen de los mejores sentimientos de Cristo.
PERDON
Con el mismo fondo, es decir hasta las últimas consecuencias, que lo tuvo en Jesús. Sin contar las veces, sin mirar atrás, sin exigir condiciones. La eucaristía, cuando se vive de verdad, crea lazos de hermandad, fraternidad y reconciliación.
ALEGRIA
Nos alegramos por haber sido invitados al banquete con Jesús. Muchos son llamados y…no siempre todos responden. El Señor, una vez más, ha saltado a la encrucijada de nuestros caminos y ha dado con nosotros para ocupar un puesto junto a El en la eucaristía. Ser invitado del Señor, además de emoción, conlleva alegría por tal deferencia.
CONTEMPLACION
La eucaristía, por Jesús, nos hace sentir la presencia de un Dios que nos ama con locura. Participar en ella es dar también un espacio al silencio y a la escucha. Es dejar que, el anfitrión, nos hable antes de servirnos y de alimentarnos. Contemplar es mirar con los ojos de la fe.
ANUNCIO
Participar en la eucaristía es saber que ella es un pregón de la muerte del Señor hasta el día en que, El , vuelva. Rodear el altar, escuchar su Palabra, entrar en comunión con Cristo....es saber que todo eso es un gran aperitivo de lo que nos queda por gustar el día de mañana.
ESPERANZA
Con la eucaristía, salimos fortalecidos para hacer frente a las pruebas de cada jornada. Entramos a ella cargados y llenos de contrariedades. Salimos, de ella, y aunque los acontecimientos sigan siendo los mismos...nosotros somos distintos al haber sido fortalecidos por la medicina del encuentro eucarístico.
FE
No todo lo importante es siempre visible al ojo humano ni explicable al entendimiento. Hay un componente que nos debe de causar sentimientos hondos y devoción. Existe una parte de misterio que se nos escapa pero que, por momentos, nos hace estar cosidos al Cristo del Calvario, unidos Cristo del Jueves Santo, alegres con el Cristo de la mañana de Pascua.

martes, 2 de abril de 2013

PISAR LA TIERRA DE JESÚS

Mar de Galilea

En estos días tendré la oportunidad de pisar la tierra de Jesús, desde allá les encomendaré a todos. Será unos días de muchas bendiciones, recordando los acontecimientos de nuestra Redención que sucedió en esta tierra sagrada. Veré si desde allá actualizaré esta página. Un fuerte abrazo apreciables lectores.